sábado, 6 de junio de 2026

Belleza

 En la cama.

Menos de diez años.

Junto a mí abuela ciega.

Antes de dormir.

Los nudos que quedaban al descubierto 

sobre las tablas de nogal

con las que habían sido fabricado

el enorme armario 

que llevaba encastrado

dos grandes lunas

empezaron de pronto a formar 

en mi mente

toda clase de grotescas caras

que iban evolucionando.

Dejando de ser unas

para aparecer otras.

Un magnífico mundo 

que se tornaba

cuando él así lo decidía 

en tétrico y espantoso.

Al final,

el sueño me rendía 

y hasta la siguiente noche.

Dorita.



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