Resulta que tengo un niño, alumno,
que este sábado
hizo la comunión.
El viernes como era la víspera
decidió
no venir a clase.
Al final de la tarde se acercó
para contarme
que estaba tan inquieto en casa
que su madre le dio cinco euros
diciéndole que fuese a comprarse algo.
Se fue al Regma a por un helado.
Para mí los mejores de Santander.
El quería ser atendido por la chica.
Suelen ser más empáticas.
Así lo pensaba.
Le tocó el chico.
El helado tres veinte,creo.
Al ir poniendo las bolas le dijo:
"Mañana es mi comunión,
me regalarás algo".
El dependiente:
"Aquí no regalamos nada por comuniones".
Pero le colocó una bola más
de helado.
Al irse le llamó
y le dió un paquete de Lacasitos.
Estaba tan emocionado
que necesitó contármelo.
Dorita.
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