En "Tallo de hierro".
Al leer lo que los despiadados
chiquillos
le hacían a Helen,
llega una escena tórrida
a mí mente.
Los niños de mi pueblo
gritando a un joven culto pero
apocado:
"Vicente, culo caliente,
morcilla gorda,
misericordia".
De donde sacarían semejante
estupidez.
Ahí se quedó en mi memoria.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario