jueves, 4 de junio de 2026

Luz

 Tuve que volver 

después del café.

Algo más que chirimiri.

Me senté a leer.

Volteé mi cabeza hacia la ventana 

de forma inconsciente.

La belleza del grandioso roble

y otros arbustos que lo rodean 

hizo que me estuviera 

un buen rato contemplando.

Aún ahora,

que he vuelto al lugar 

para continuar durante media hora 

la lectura,

sigue ahí imperturbable 

la misma belleza.

Un poco diferente al dejar de llover

y el sol andar intentando 

aparecer.

Si que el día va clareando

tal vez más tarde

luzca el Sol.

¿Y si la belleza 

fuera un regalo del Corpus Cristi?.

Dorita.


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