Me lo encontré
en la misma residencia de ancianos
donde paso por extrema necesidad
mi madre sus cuatro últimos
años de vida.
Su tía carnal,
por parte de madre,
también estaba allí.
El lugar,a las afueras de Burgos
en plena naturaleza,
salvando lo que es...
precioso.
Cuando le vi
se agolparon un montón de recuerdos
de mi infancia.
Yo unos siete y el doce o trece.
Ya estaba en el seminario.
El único muchacho que ♾️ estaba
dispuesto a jugar conmigo
y levantarme en volandas.
Todo lo que de él esperaba
era...
continuidad.
Con el sabor
de una fuerte bofetada
me di cuenta
que el ser que tenía delante
estaba rota.
Rasgada en girones.
Los detalles por dolorosos
de momento me los ahorro.
Dorita.
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