En" Tallo de hierro"...
"Una vez muerto
poseía el don de las lenguas.
Mi madre también.
Doy fé de ello.
Una vez muerta
me va contando y amando
lo que fue incapaz
de trasmitir,como yo esperaba,
todo lo que en realidad
la hubiera gustado.
Ahora ,cuando apenas me voy dando cuenta
que empiezo a despertar,
si vibración y comunicación
se hace nítida y veraz
Infinitamente más bella y delicada
que mientras vivía
con nosotros en este planeta Tierra.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario