También del mercadillo de la Esperanza
al módico precio de un euro.
El primer relato Las Hermanas.
Y me topo con las preguntas difíciles
del reverendo.
Circunstancias,pecados veniales,
mortales.
Mi infancia envuelta
en estas mis preguntas mentales
y complejas que me atormentaban.
¡Qué barbaridad!.
La vida es más simple y bonita.
¡Qué manía tenían algunas
instituciones de fastidiar
y marcar la infancia de las personas,
especialmente las de las impresionables!.
Dorita.
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