De pequeña,
cuando no ayudaba
en tareas del campo,
o correteando por el pueblo
o en el monte.
Doña Pilar,la maestra,
nos metía miedo con los seres
que nos pudiéramos encontrar
entre los árboles.
A mí eso no me daba miedo
porque mi abuela
nunca me dijo nada de eso.
Mi madre nos aconsejaba
ir siempre con un palo
o un bastón cuando nos adentrá-
bamos en la montaña.
Ojalá le hubiera hecho caso siempre.
En una ocasión,no llevaba ni vara
de avellano,vi un campo de margaritas
grandes las cogí
pero ...
al rato se me puso la pierna
como una morcilla tras sacarla
de la caldera.
Víbora.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario