Siendo niños,
mi hermano era bravo e independiente.
Yo,
sentía la imperiosa necesidad de
cuidarle porque intuía
y así me lo ha corroborado el tiempo
que para mí madre
era la persona más importante
de este mundo.
Tarde o temprano terminé aceptándolo
pero al tiempo
desarrolle una necesidad imperiosa
de protegerlo.
Mi abuela ciega no podía controlarlo.
Mis padre en el monte,guarda forestal
o en el campo con los frutales.
Mi madre en el campo,en la cerderia
o en otra de las múltiples ocupaciones.
Pensé que si le pasaba algo
me echarían la culpa a mí.
Me transformé en su sobra.
Debido a mí impresionabilidad
vivía en un sin vivir.
Al borde de un ataque de nervios.
Cuanto más lo protegía, más travesuras
hacía y más cosas le pasaban.
En una ocasión le dió por tener
su propia granja con pequeños animalitos.
Yo pensaba en la posibilidad
de que algunos fuese venenoso
y que aquello acabará
como el rosario de la Aurora.
Dorita.
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