Poco amigos era mi padre
de los motes.
Nada.
Nos contaba que en Gor,Granada,
a una señora le dió
por decirle así a su hijo.
Le miraba con cariño
y decía:
"Ay mi bollico,pero que guapísimo es".
Ya nadie más le volvió a llamar
por su nombre
se quedó con"Bollico".
Dorita.
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