Tenemos un vecinito
en la escalera
que nos da problemas.
Solo él.
En el pasado su hermano.
Pero este lo hacía a las claras,
por delante.
Siempre taciturno e insolente.
Ha crecido.
Trabaja de basurero.
La urba se le quedó pequeña.
Viene poco y ciertamente
nos da un respiro.
El pequeño no.
Lo hace todo a lo zorro.
Dándote con la puerta en las narices.
Se me cayeron las gafas
y las pisoteó.
Pero...
todo lejos de los ojos
de sus progenitores.
Le tengo bien observado.
Con ellos,niño ejemplar.
Les pone ojitos de cordero degollado
y todo son zalamerías.
Claramente no sé lo que ocurrirá
en el futuro
yo no soy psiquiatra
y tampoco sé si esto puede derivar
en doble personalidad.
Doble comportamiento
ya desde ahora
en un maestro en el arte.
Dorita.
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