Rompen en pedazos
el amor.
Ya vengan
desde el interior
como consecuencia
de una nefasta
educación social
o familiar.
O desde el exterior.
Alguien que se encarga
de sembrar cizaña.
Al final
uno tiene la libertad de dejarse vencer
por toda esa basura.
O...
¿Tal vez no?.
O las dos cosas.
¿Evitable o no evitable?.
Que sé yo.
Dorita.
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