Tanto leer Dublineses
apasionadamente,
me viene a mientes
contar lo que me pasó ayer
en esta tierra donde apaciblemente vivo:
Cantabria.
Pues bien,andamos aquí en la 🏘️ 🏘️ 🏘️ 🏘️ 🏘️ 🏘️ quitando la piscina vieja,
hace aguas por los siete costados,
y haciendo una nueva.
Antes de acometer las obras
un matrimonio amigo advirtió al
administrador que por donde pensaban
meter los materiales era un grave error
porque toda nuestra gran plaza
que hace un primer piso
no permite pesos tan grandes
con riesgo de agrietamiento
de la tela asfáltica y con la posibilidad
de que cuando llueva, aquí un día sí
y otro también caiga el agua en cascada
a los garajes.
Chulería española:
"El ingeniero sabe muy bien lo que hace".
Entraron las máquinas.
Causaron un apoteósico daño.
Llovió y cayó más que la cascada.
La cosa no queda ahí.
Caso omiso y siguen metiendo materiales.
Me acerco al conductor.
Respuesta:
"Tengo permiso".
Ayer cacé a un vecino metiendo muebles
y me enfadé mucho
diciéndole que si querían que se cayera
la plaza como ya había ocurrido
en Montaña,un barrio de Santander.
Perdigonazo:
Todos los vecinos me dejan.
Vete de aquí.
Yendo así por la vida no sé como
no te han dado ya una paliza.
Entré en pánico porque los dos
copropietarios nuevos son grandes
casi como gorilas.
Lo he contado en mi bloque a las amigas.
Respuesta:
"Por Dios,por Dios,a donde vamos a llegar".
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario