No sé como
me ha venido a mientes
algo que contaba mi padre con mucha sal.
Resulta
que estaba un vecino arreglando
una ventana de un segundo piso.
Perdió el equilibrio.
Cayó sobre un matorral.
Alguien se acercó diciendo:
"Gracias a Dios, gracias a Dios
que no te pasó nada,
que estás vivo y sin lesiones".
Él respondió:
"De gracias a Dios nada.
La intención a Dios
ya se ha visto".
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario