Después
de la horripilante encuentro
con los dos orangutanes,
me encontré con un excelente vecino
a quien relaté mi disgusto.
Me acompañó escaleras arriba
a comprobar si la furgoneta
había abandonado el lugar.
Sí, así había sido.
Estaba uno de ellos allí andando
y mi amigo le trato de explicar el problema.
Él solo hacía alusión a mí enfadado
insistiendo
que o cambiaba o cualquier día
me daban una paliza.
Salí pitando del lugar y mi vecino
de todas la vida detrás
y con mucho cariño y comprensión
me dijo:"Es que a nadie le gusta
que le digan la verdad,
incluso si es la mujer al marido".
Entonces me vino a mientes
lo que se andaba tirando
sobre él desde hace tiempo
que al parecer es ludoteca.
Tal vez era esto a lo que se refería.
Pero vamos yo estoy segura
que este es recuperable
o tal vez ya está recuperado.
Dorita.
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