martes, 11 de octubre de 2016



La violeta de Sierra Morena

ama la tierra encarnada.

La roca viva  .......

sin suelo.

La aridez,

que allí es extrema.

Sin ninguna compañera

emergiendo

entre las piedras.

Sobre la roca encendida,

solitaria,

allí se encuentra

como una fruta prohibida.

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