Sembrando
sobre el mar,
aún haciéndolo
con perfección y primura,
no nos dará
cosecha alguna.
Dorita.
Sembrando
sobre el mar,
aún haciéndolo
con perfección y primura,
no nos dará
cosecha alguna.
Dorita.
Solo la confianza,
la certeza
de un futuro en el futuro
me regala
la savia
para seguir viviendo.
Dorita.
Hay un instinto,
un saber universal,
que la inteligencia
por mucho que corra
nunca es capaz
de alcanzar.
Son esas palabras del alma
qué nadie sabe
ni de donde vienen,
ni a donde van.
Dorita.
Huye de ser
consejero.
Te ehas encima
la losa de la responsabilidad.
Más tarde
la de la culpabilidad.
Dorita.
Ya se pasea la luna,
alejándose
en silencio.
Buscando
quien la acaricie,
quien la estampe en la cara
un beso.
Dorita.
En la montaña ⛰️
azul,
la petrificada vida
solo lanzaba
un grito
de trascendencia,
de eternidad.
Dorita.
Lo primitivo,
lo salvaje,
rezuma ....¡tanta belleza!.
Imposible
no masticarla
entre los caracteres
rudos e inclasificables
del lugar
donde nací.
Dorita.
Jesús
se transfiguró.....
en los momentos críticos
de su existencia.
No será,tal vez,
una invitación
a transfigurar
desgracias y desastres.
Ver incluso en ello
la grandeza de lo infinito.
La gran belleza.
Hay una segunda parte....
no os quedéis
mirando al cielo.
Dorita.
Nos van quitando
los amarres.
Nuestra embarcación
sola,
en un mar
embravecido por la galerna.
Como compañeras
la confianza
y una fé inquebrantable.
Dorita.
La travesía de Moisés,
en búsqueda de la tierra prometida,
no pudo ser más fácil
qué la nuestra
por la soledad,
por la importancia,
ante lo que estamos haciendo
de la Tierra
y con la Tierra.
Hoy,
aún hablamos de su gesta.
La fé
en una solución.
La de alcanzar nuestra Tierra
prometida,
nos empuja a muchos
a continuar
a pesar de la sed,
a pesar del hastío.
Dorita.
Estoy viviendo
esto,
lo mío,
lo que me pertenece
y es lo mejor
del mundo mundial
para mí.
Ni envidio,
ni quiero otra realidad.
Esta es perfecta,
mágica,
divina.
Es.... mi realidad.
Dorita.
Tiene defensas
a prueba de bomba,
nada le asusta.
Sabe sobreponerse
a los desprecios y maltratos.
Va a escribir
la historia más bella
jamás
por el hombre imaginada.
Dorita.
Al ordenador le faltan ojos.
Los de un buen profesor,
emocionado
con los aciertos
de sus alumnos.
Dorita.
Trasciende
al hombre;
es humilde y generosa.
Se ofrece gustosa
a quien,
con delicadeza,
a ella se acerca.
Dorita.
Tal fue la borrachera de Naturaleza
qué la escritura
se echó a un lado
y decidió
contemplar.
Dorita.
Solo
ejercitándose
en el arte de contemplar,
desde fuera
sin poner carne en el asador,
el comportamiento humano
se puede soportar
la envidia.
En nuestro país
va de orgullo vestida.
Mirando despreciativamente
por encima del hombro.
Dorita.
En nuestro pueblo,
la naturaleza se esfuerza.
Este año,
se ha superado a sí misma.
Grito desesperado
qué tan solo busca
gestos de agradecimiento.
Dorita.
Un gran acierto,
en la vida,
es cuando se toma conciencia
que aquello
por lo que nos estamos
dejando la vida
no merece la pena.
Dorita.
Entre el trigo,
sin ser sembradas,
crecen las amapolas.
En nuestra lucha
por llegar a la verdad,
se cometen errores.
Dorita.
Lo que conocemos
es solo una gota.
Cierto.
Si profundizamos en esa gota,
vislumbramos el océano.
Dorita.
Desmenuza
nuestra materia;
hasta el último instante
antes de la desintegración
hay personas que buscan
desesperadamente
hacer las paces con un pasado
que las tortura.
Dorita.
No siempre
nuestras huellas
quedaron sobre la arena
y el agua se las llevó.
Al subir la montaña,
algunas te las puedes encontrar
petrificadas.
Dorita.
Está lleno de nudos.
En ocasiones
hay que aprender a desenredar
y otras
disfrutar con pasión
de esas ataduras.
Dorita.
El pasado
encastrado en el presente.
El presente,
en ocasiones,
busca desesperadamente
en el pasado
para conseguir vivir
en libertad
cada instante.
El futuro
nunca llegaría
sin la autorización expresa
del pasado
en comunión con el presente.
Dorita.
Ni tan siquiera existe.
Andamos troceando
y poniendo nombre
a cada pedazo.
Hay que ver
como nos gusta a los hombres
perder el tiempo.
Dorita.
Nadie
ha echado a perder su vida
si tiene el coraje
de salir escopetada
a por ella
y logra de nuevo atraparla.
Dorita.
El pasado
ya no se puede recuperar.
Si que podemos estirar
el que nos queda
por vivir.
Dorita.
No debiéramos llamarlo así.
En ese tiempo perdido
podemos encontrar
la eternidad.
Dorita.
Como agradece nuestra mente
eso que solemos llamar
tiempo perdido
o tiempo muerto.
Dorita.
De su elasticidad
no hay duda.
Pueden encontrarse
en un punto
y también
distanciarse hasta el infinito.
Se encogen y se estiran
a gusto del consumidor.
Su densidad,
masa y energía
tienen
múltiples acepciones.
Dorita.
De mis recuerdos infantiles,
el único
del que puedo aseverar
que corresponde
a una realidad concreta
es el tapete
con el mapa de España
que cubría la mesa de la cocina
de mi vecina
la señora Julianeja.
La llamábamos así
para diferenciarla
de la Juliana
que era más robusta y autoritaria.
Dorita.
Antes de decir
que una persona es feliz,
habría que saber definir
correctamente
lo que se entiende
por felicidad.
Dorita.
Yo no creo
en lo que llamamos
provisional.
La mayoría de las veces
se transforma
en duradera.
Dorita.
Si no hay + paraíso
que el perdido
entonces
para mí
no hay paraíso.
Me niego a ello.
Hoy,
ya vivo en un paraíso
más bello
que el perdido.
Dorita.
Del buen
y del mal vivir,
nunca faltó
que decir.
Yo agrego...
y de las demás formas de vivir
tampoco.
Dorita.
Aunque parezca mentira
lo que voy a relatar
es verdad.
He conocido personas
con auténtica vocación de mártires.
Al principio,
por considerarlas buenas y altruistas,
pensé
en lo injusta que era la gente
con ellas.
Pasado el tiempo
tuve que reconocer que de eso nada.
Hacían
todo lo que estaba en sus manos
para provocar situaciones absurdas
que lograban asombrar
a la mayoría y desquiciar al resto.
Como consecuencia de ello
comenzaban los rejonazos.
Lejos de analizar su forma de actuar
e intentar abandonar el propósito
de arreglar al mundo
y a sus vecinos,
nada de eso,
su vocación de desinteresados
salvadores se agudizaba
llegando
a situaciones aún,si cabe, más
rocambolescas.
Hasta finalizar en una nueva modalidad
de martirio ,
el estúpido martirio
del siglo veintiuno.
Dorita.
No podemos rebelarnos
contra nuestras sombras,
son tan nuestras
como las luces.
Cara y cruz
de una misma moneda.
Dorita.
Siento pena
por mi especie.
Estamos
al borde de la destrucción
y seguimos matándonos
entre nosotros.
Dorita.
Lo esperamos
con pasión.
El sofocante calor
todo lo desvanece,
apretando
hasta el dolor.
La mente se revela
y con la fuerza de un toro
lanza los bellos colores
de las hojas de los chopos
bordando
lindos tapices
a las orillas del Tajo.
Dorita.
Ahí andan,
en mi interior,
queriendo llevar
la batuta.
Buscando
colocarse en cabeza del pelotón.
Unas triunfan,otras
pasan al olvido
sin remisión.
Dorita.
Me acerqué a ellos
buscando
el sabor de las jerbas.
Me atrapó
su dulce y suave
sabor.
Dorita.
No aconsejo a nadie
que experimente
con el sufrir al máximo.
Hay serio peligro
del no retorno.
Dorita.
Nunca alguien
puede poseer
a otra persona.
Hay muchos que lo intentan
y fracasan.
Otros viven felices
engañándose.
Dorita.
Sin llegar
a la plenitud de la Naturaleza
se aproxima.
Buen camino
para encontrarse
consigo mismo
y con la humanidad.
Dorita.
Unos pocos
se lanzan al agua
y logran flotar.
Llega la riada.
El resto
sufre de envidia
al ver a los primeros
salvarse.
Dorita.
Muchos
de los que se les llena la boca
con esta palabra,
son los primeros
en aplicarse a coartarla.
Dorita.
Mi infancia no fue un paraíso.
Tras una sonriente careta,
se escondía
una niña sufriendo la tortura
de sentirse rara,
diferente.
De ello,
se habían encargado
concienzudamente.
Dorita.
Del baúl de los recuerdos
siempre,
de forma recurrente,
salen algunos
que caprichosamente
buscan hacerse notar.
Dorita.
La nuestra,
la del género humano,
no tiene límites.
La mente es tirana y caprichosa.
Tenemos que aprender
a decirla: No.
Dorita.
Es triste constatar
que cuando
dices lo que piensas
te miran
como si fueses extraterrestre.
Dorita.
Si sueñas mucho,
algo se hará realidad.
Otra parte,
de lo por tí soñado,
lo harán realidad otros.
Dorita.
Anda tan...
"Quien sabe donde"
que por mucho
que la busquemos
lo tenemos muy pero que
muy mal.
Dorita.
Creaciones mentales
controlables.
Los temores
evitándolos,
los anhelos estudiándolos
para saber
si realmente
los queremos alcanzar.
Dorita.
El único paraíso
no es el perdido,
es el que se está desplegando
ahora,ante tus ojos y los míos.
Dorita.
Es tan frágil la memoria
y tan activa la imaginación
que yo no sé
como hay personas
que juran y perjuran
que lo que ocurrió
hace cien años
corresponde exactamente
con lo que ellos nos cuentan.
¡ Qué desfachatez!.
Dorita.
Los voy cambiando
y adornando
tantas veces,
que estoy segura
que salvo algunas pinceladas
que siempre acuden a mi mente
sin variación
lo demás
es todo fruto
de mi imaginación.
Dorita.
Son tantas
y tan variopintas
las historias,
escuchadas en mi infancia,
sobre nuestra última guerra
que es imposible saber
lo que ocurrió
de verdad.
Demasiada y imginación
en nuestro carácter.
Dorita.
Con los personajes
que salen a tu encuentro
en la lectura
es sublime,
apasionante.
Es la vida misma.
Nunca sabes
lo que te espera
a la vuelta de la esquina.
Dorita.
De repente,
me doy cuenta
de que veo todo
de diferente color.
¡La vida.....
me cambio las lentes!.
Dorita.
Tanto tiempo
soñadas.
Al llegar,
de sopetón,
al lugar
te caes del guindo ..
eres la misma
en distinto sitio
teniendo que afrontar
tu misma realidad.
Dorita.
Al volver a él.
Siento
en las miradas
que me ven
como cuando tenía ocho años.
Difícil
permanecer
demasiado tiempo.
Dorita.
Cuando no me conocía,
me sentía morir
cada dos por tres.
Ahora,
no sé cuánto me conozco.
Sé
que la muerte no existe.
¿ Porqué pensar en ella?.
Dorita.
Experimentarlo al máximo
puede ser mortal.
Si no logró eliminarte,
te salvaste de por vida.
Dorita.
Hay que vivir en él
sabiendo
que no le pertenecemos.
Hemos de conservar
ese pequeño cielo
al que poder mirar.
Dorita.
A veces,
un pequeño capricho
es el catalizador
que desencadena
el recuperar
la alegría de vivir.
Dorita.
Es un mago.
Por arte de birlebirloque
es capaz
de hacer desaparecer
casi todo,
hasta las situaciones
más desagradables.
Dorita.
De todos los colores,
para todos los gustos.
Las hay
que se evaporan
antes de salir.
Las que duelen....
las que ni bien ni mal
quieren aparecer.
Estas,
las que se esconden,
son las que más sufrimiento encierran.
Siguen ahí,
latentes y punzantes.
Cuando un buen día
tus ojos las derraman,
lo celebras
como el mayor de las victorias.
Dorita.
Hay quien gasta
la mitad de su existencia
en elucubraciones y suposiciones.
Si se hubiera enfrentado
a la verdad,
habría vivido
en vez de vegetar.
Dorita.
Está de moda
afirmar con rotundidad
que solo existe el presente.
Me inclino +
por contemplar la existencia
como un todo.
Dorita.
Enigmático y caprichoso.
Se queda
con lo que le da la gana
y te lo actualiza
cuando quiere.
Dorita.
No cabe duda,
agudiza el ingenio
y desarrolla la mente.
Siempre y cuando
no supere el umbral
de la resistencia psíquica.
Dorita.
Uno cambia
cuando es consciente
que tuvo sentimientos
y que ya no los tiene
que fueron perjudiciales
para él y para los demás.
Dorita.
Al final,
no me queda más remedio
que reconocerlo,
la vida ha sido
más inteligente y eficaz
en elegir lo que me conviene
que yo misma.
Dorita.
No se alcanza
a base de trabajo intelectual.
Es un don.
A lo mejor
ha de ser pedida
con mucha humildad.
Dorita.
La ilusión y el entusiasmo
que se generan
mientras uno se afana
por la consecución de algo
quedan desvanecidos,
la mayoría de las veces
cuando se.alcanza.
Dorita.
Tras la posesión
de algo
se crea un vacío.
Vacío
que no es llenado
con otras sucesivas
posesiones.
Dorita.
Ni la da el dinero,
ni la quita .
Es un estado de consciencia
que con ilusión
y delicadeza
se cultiva.
Dorita.
Hay personas
que tan solo
con su imagen mental
son capaces de generar
un jardín de flores
en el corazón.
Dorita.
Si no sólo
nos creemos inteligentes
sino más que la mayoría.
Pena penita pena.
Al borde del abismo.
Dorita.
Son tantas
en las que andamos envueltos.
Tantas las que nos venden.
Tantas las que nos rodean
Tantas las que aceptamos creer
sabiendo que lo son.
Ha llegado un punto
que encontrar la verdad
es como buscar
una aguja en un pajar.
Dorita.
Cuando hay amor,
siempre hay evolución.
Esta te puede llevar
a ver lo que te fastidia
de tí y de los demás.
Ni caso.
Duendes revoltosos
que andan probando tu paciencia
en el seguir amando.
Dorita.
Evitar
que salga a borbotones
lo que imperiosamente
sentimos la necesidad
de decir.
Es posible que los otros
puedan decir algo
interesante y válido.
Dorita.
Los abuelos
se comportan como niños
con los nietos
porque......
de todas las etapas vividas
reconocen
que ninguna como la infancia.
Como les queda poco,
ya no quieren otra.
Dorita.
Andamos
mirando al cielo,
esperando que caigan
las soluciones para nuestro país.
Dorita.
Por muy bien
que lo pases,
no da esa profunda satisfacción
de un trabajo
que te gusta.
Dorita.
Para que pensar
en lo que podemos hacer.
¡Qué pereza!.
Eso es filosofía.
No se me dió bien
en el bachillerato.
Dorita.
Lo peor de nosotros,
los españoles,
es que no nos planteamos
siquiera
como nos gustaría vivir.
Debemos de pensar
que el sudor
de nuestros antepasados
es nuestra tarjeta de crédito
con dinero inagotable.
Dorita.
Hay que confiar
en el tiempo,eso sin duda.
Pero....
para que lo nuestro,
lo de España,
se arregle
hay que hacer
más
además de confiar.
También,
porque no,
no dejar hacer
lo que supone un insulto a la inteligencia
y al sentido común.
Dorita.
El futuro y el pasado
formados por una cinta
del mismo material,
de vez en cuando
se encuentran unidos
por una lazada.
Dorita.
Estilo de vida.
Lo es
quien siempre anda a la espera
de que algo extraordinario
aparezca
a la vuelta de la esquina.
Dorita.
Ni tan siquiera
en el instante de morir.
Menos,
para quienes creemos
en la resurrección.
Dorita.
No aspiro
a ser tocada por los dioses.
Me basta
seguir viviendo como mujer.
Como una mujer buena.
Dorita.
Con ciertas personas,
de edad avanzada,
sabe a vino de Jerez
y a té
de mejorana y hierbabuena.
Dorita.
Suele aparecer,
en el cielo,
disfrazada de arco iris.
Para verla,
hay que vivir atenta.
Dorita.
Siempre,
se termina dejando ver.
Gusta de jugar al escondite,
con el tiempo.
No suele llegar
cuando se la espera.
Dorita.
Abrigado,
entre manteros,
un niño
vendiendo con desparpajo
mal coloreados folios.
De los que los niños usan
en infantil.
A cinco euros
la obra de arte.
Mis ojos contemplaron
la venta de dos trabajos.
Todo un fenómeno.
Dorita.
Después de:
muchos
sin sabores,
angustias
y demás tipos de situaciones
no queridas,
tengo que reconocer
que el mejor estado
de vida
es ser contemplativa.
Nada de lo anterior
merece la pena.
Y la contemplación
me las quita todas.
Dorita.
He tirado la toalla.
No quiero seguir luchando
contra el resto del 🌎.
Solo quiero vivirrrrrrrr.
Dorita.
El continuar
disfrutando de la belleza
es suficiente
para estar locamente
enamorada de la vida.
Dorita.
No es que sea una tiquismiquis
y critique
sin ton ni son
las modernas formas
de educación.
Nada de eso.
Es que he degustado
otra .
Era esquisita.
Como ya tengo mis años,
puedo comparar.
Dorita.
Si fuiste capaz
de salir de él,
no lo vuelvas a repetir.
Tal vez....
no haya
segunda oportunidad.
Dorita.
Las tonterías,
las idioteces,
fascinan.
A la gente les gusta
celebrarlas,
en grupo.
Creérselas.
Transmitirlas,
como si de grandes proezas
se tratase.
Sin cuestionarlas.
Sin ponerlas en cuarentena.
¿Para qué?.
La cosa va .....
de frivolidad,
de baratas risas.
Dorita.
Cierto,
lo aclara todo.
Coloca a cada personaje
en su lugar.
El problema
cuando le da por rodar
a cámara lenta
y con muchos cortes
para la publicidad.
Dorita.
El hombre
es un ser de excesos.
Tanto en la bondad,
como en la maldad
supera al resto
de seres creados.
Dorita.
Me preocupa
esta sociedad
en la que
las enseñanzas de Cristo
son banalizadas e ignoradas.
Dorita.
Al animal
y despiadado
se le suele perdonar
con facilidad,
al justo
se le examina con lupa
y no se le pasa una.
Dorita.
Como casi todo,
en su justa medida.
El exceso
alienta al malvado
y descorazona al justo.
Dorita.
Hemos llegado a un punto
que muchos creen
que la ética
pertenece a tiempos pretéritos.
Para nuestra desgracia,
andan de moda
otras cosas.
Dorita.
Todos la buscan.
La mayoría
por caminos equivocados.
Un sendero recto...
hacer felices a los demás.
Dorita.
Uno
puede ser tan exigente
consigo mismo
como quiera;
con los demás
ha de tener piedad
Dorita.
Fuisteis crueles
con quien más quería
y conmigo.
El perdón
lo tienes garantizado.
La confianza en tí...
jamás.
Eso ya no tiene vuelta atrás.
Dorita.
Gracias
a que es capaz
de pasar
de las probabilidades,
podemos aún confiar
en que nuestra especie
tal vez
no termine por desaparecer,
de momento,
sobre la faz de la 🌎.
Dorita.
Quien muestre la ecuación
para sacar de la miseria
a los más pobres
debiera tener
su Nobel en Matemáticas.
Dorita.
Por elegir bien
sigo gozando
con y en él.
¡Mira que confabularon
para que no me decantara
por la enseñanza!.
Perdieron
tiempo y energías.
!Es la mejor profesión
del 🌎!.
Dorita.
Se nace sin ella.
Por una mala praxis,
en la familia,
en ocasiones se desarrolla
en la infancia.
Si con suerte 🍀
en la madurez se detecta,
se puede eliminar
tras un arduo duelo.
Dorita.
Quienes
desprecian al diferente
son necios.
La Naturaleza tiende,
siempre,
a la originalidad
y a la diversidad.
Dorita.
La manada
solo sé siente cómoda y segura
con la uniformidad.
Tienen pánico
a lo diferente.
Dorita.
Cuando alguien
destaca
por su capacidad de trabajo,
por su originalidad,
la manada
a la yugular.
Dorita.
¿Quién es el guapo
que puede decir
como viviremos
la resurrección?.
A las religiones
las encanta
meterse en estos berenjenales;
saben al respecto
lo que tú y lo que yo.
Dorita.
Es bueno coincidir
con personas de tu edad
que hace mucho
que no ves.
Te colocan
en la cruda realidad.
Dorita.
Quien afirma
que vale + una imagen
que cien palabras
es porque desconoce
a la palabra.
Dorita.
Nos parece difícil.
No lo es.
Nos falta el coraje
de afrontarlo.
De ponernos
manos a la obra.
Dorita
No insistas
con que no tiene solución.
Para mí la tiene
hasta la muerte....
creo en la resurrección.
Dorita.
Es tanto lo sembrado
en el corazón
de todo hombre
que no intento
desbrozar el mío.
No tendría años suficientes
para eliminar
la maleza.
Simplemente
vivo....
Dorita.
Una de mis pasiones,
encontrar en el rastrillo
una bella piedra
para en mi cuello colgar.
Dorita.
Te estás
destrozando el hígado,
se te nota
en la piel.
Desiste en tus propósitos,
ganarás en salud.
Dorita.
¡Cuántas texis doctorales
se podrían escribir
con todo lo que
nos está tocando vivir
y lo que se avecina!.
Dorita.
Una de las más bellas formas
de felicidad,
un trabajo
en el que tengas que darte
a los demás.
Dorita.
Las situaciones
más dolorosas y crueles
van,
en ocasiones,
preñadas
de una infinita belleza.
Dorita.
Yo también
lo creo así.
Y por medio de la palabra
se llega
a Dios.
Dorita.
La persona hermosa
no puede competir
con la buena.
La belleza de la segunda
dura eternamente.
Dorita.
Nadie en su sano juicio
puede admitir
lo que aquí está pasando.
Mirar para otro lado,
como si no pasara nada,
es de cobardes.
Dorita.
En la guerra
no hay heroicidad
en ninguna de las partes,
solo tristeza y destrucción.
La guerra
no puede ser
ni exaltada,ni admitida.
La guerra
solo pone de manifiesto
la crueldad del ser humano.
Dorita.
Si que tiene
utilidad,
va + allá
de la materia.
La razón
por la que muchos
no se la encuentran.
Dorita.
Es debidamente valorada
por quienes
en algún momento
de su existencia
la han degustado
con intensidad.
Dorita.
En estos tiempos
de incertidumbre,
¿podemos,de verdad,
estar satisfechos
con nosotros mismos?.
Porque
aparentemente
aquí no está pasando nada.
Dorita.
Se me escapa.
Ya no me rompo la cabeza
pensando en él.
Cuando la vida quiera
me lo enseñará.
Dorita.
Nos entusiasma la idea
de alargarrrrrrr
y alargarrrrr la vida.
Si con los años añadidos
seguimos haciendo
lo que hacemos,
en igual proporción acordaremos
la vida de nuestra madre
la Tierra.
Dorita.
Todos los demonios
entraron
en el corazón del hombre
con la intención
de acorralar a Dios.
Dorita.
Las más interesantes,
no pocas veces,
esconden
la grandeza de una persona
que ha superado
el dolor y la tristeza.
Dorita.
La gente
que me mira a los ojos
nunca falló.
Pueden tener defectos.
Estos ser morrocotudos.
Da igual.
Es como si buscaran
una conexión interna.
Y a veces
se produce ,
se siente.
Dorita.
Voy entendiendo
que poco importa
el que me sienta o no querido,
que la mente juega con trampas
y por eso
ya no la hago caso.
Voy entendiendo
que la inmensa grandeza
que en mi habita
me ama hasta el extremo
de dar por mí
la vida.
Dorita.
No tan rápida
como quisiera;
cuando veo flores
en la naturaleza
las dejo
y no corro
a hacer un ramo
para llevar a casa.
Dorita.
Eso sí,
vivo en constante búsqueda
de transmitir
lo verdadero,
lo que realmente es.
Se me escapa
del lapicero.
Dorita.
Verdaderamente lo soy.
¿Cómo puedo atreverme
a mandar por Instagram
todas mis ocurrencias?.
Dorita.
¿Quién me ofrece
las preciosas palabras
para poder describir
el romper de las olas
contra el acantilado?.
Dorita.
¿ Quién puede escribir
el más bello poema
sobre una simple margarita?.
Se me antoja
tan difícil
como atrapar a Dios
entre tus manos.
Dorita.
Sí,
quienes inician las guerras
son imbéciles.
Demuestran su incapacidad
para resolver los problemas
de forma original,
de forma creativa.
Dorita.
Me preocupa
y mucho
el desinterés,
la falta de entusiasmo
de nuestros jóvenes.
Ese dejarse ir.
Ese seguir hacia delante
sin que podamos conocer
hacia donde se dirigen.
Dorita.
La quiero
entusiasta.
Me importa muy poco
llegar a entender sus cosas o no.
La quiero entusiasta.
Como el mar embravecido
rompiendo
sobre el acantilado.
Derramando
fuerza y color.
La quiero entusiasta.
Como un niño
corriendo tras las pompas de jabón
o intentando
coger la luna.
Siempre, siempre,
entusiasta.
Dorita.
Es cierto.
Puede parecer inexplicable.
Quien lo he vivido
me dará la razón.
En el límite
de resistencia.
Cuando tienes certeza
de que la mente,
de que la vida,
se te va ...
justamente ahí
es cuando sabes que eres
toda la humanidad.
Lo entiendes todo.
Por lo menos
así lo vives.
Cuando vuelves en tí.
Cuando el supremo dolor
ha pasado,
poco a poco
todo vuelve a ser casi como antes.
Como antes jamás .
Ya vives sin miedo.
Sin miedo a la muerte,
sin miedo a la vida.
Eres alguien nuevo.
Dorita.
No volvíamos a casa
empujados por el reloj .
Volvíamos
porque nuestros estómagos
estaban
sincronizados.
Dorita.
Alejémoslas
movilizando
nuestra creatividad.
Cerremos las puertas
y ventanas
al pesimismo.
Dorita.
Trabajando,
concienzudamente,
en la escritura,
desaparecen
tanto el sentirse superior
como el infravalorarse.
La verdad y la magia
se unen
como la cara y cruz
de una moneda.
Dorita.
Quienes son capaces
de lograr
que su boca salgan
mariposas blancas,
no es por casualidad.
Son prestidigitadores
que han gastado su vida
practicando
este arte.
Dorita.
Aún oyendo
de los 💋 del otro
que la ruptura
es posible,
no lo creas de inmediato.
Sigue trabajando por ello.
La mente
caprichosa....
todo lo jeringa.
Será el tiempo,
si ello ha de ser,
quien diga
la última palabra.
Dorita.
A la mía
la consideré,
durante años,
estricta.
De unos años acá,
bendigo
la educación recibida.
Dorita.
Tanta ignorancia
nos está empezando
a pasar factura.
Nos está costando
y nos costará
mucho dinero.
Dorita.
De los murmuradores
se habla tanto
como de lo que ellos lo hacen
de los demás.
Nadie llega a entender
como pueden sacar
de acontecimientos simples
toda clase de tropelías.
Dorita.
Hay quienes creen
que haciendo muchas leyes
los hombres
modificarán sus conductas.
Craso error.
Dorita.
No hay que confundirlas.
Es importante
que te sientas
bueno y capaz
para serlo.
Dorita.
Las matemáticas
divinas.
Los matemáticos,
en muchas ocasiones,
presuntuosos
y engreídos.
Dorita.
Si expulsas,
de tu casa,
a la desesperación
la eternidad
se apresura
a ocupar ese lugar.
Dorita.
Me rindo
ante compañeras
de profesión
que después de + de treinta años
me siguen mirando
con la misma ternura,
con igual dulzura.
Dorita.
Como podemos
presumir
de libertad
si nos negamos
a hacernos cargo
de nuestro propio destino.
Dorita.
Conozco un alguien
especialista en odiar .
Va mejorando su técnica.
La ejerce
con maestría y precisión.
Trabajo tan arduo
le está acarreando
un deterioro físico evidente.
No le importa.
Efectos secundarios
de tan digna causa.
Dorita.
Hay sociedades
donde los políticos
pregonan
andar salvando a los pobres
hundiendo
a los que ellos llaman
ricos.
Lo segundo lo consiguen
y a los primeros
les matan de hambre.
Dorita.