Sonrió.
Quedó todo dicho.
Dorita.
! Ay!.
Suspiros
de mi ancestral España.
Se escapa
por la dehesa.
Salta al tablao
llorando sus penas,
transformándolas
en fiesta.
Dorita.
Nuestro parto,
como humanidad,
está siendo
doloroso y sangriento.
Hay que retener
a la Madre con fuerza
para que no se nos escape.
Si ocurriera,
no habría marcha atrás.
Dorita.
Quien dijo:
"Vale más una imagen
que cien palabras"
no ha vivido
la fuerza y la belleza
de la palabra.
En su ser
lleva la imagen.
Dorita.
Como
la escarcha perlada.
Se desvanece.
No por ello
dejó de ser
de una estremecedora
belleza.
Dorita.
Si te acercas
para críticas despiadadas,
pierdes el tiempo.
Has dado
con hueso duro.
Sigue tu camino,
yo el mío.
Entérate.
No busco nada.
Entendí
que lo tenía todo.
Solo quiero disfrutar....
de la vida.
Dorita.
No gusta
de ataduras,
ni recetas.
Amante
de la Libertad.
Los aficionados
a las críticas despiadadas
o
a las verdades absolutas
no saben nada de nada
sobre ella.
En constante evolución
como las especies,
como la vida misma.
Dorita.
Algún retazo
de tiempo,
se escapó
de aquel momento.
Se quedó grabado,
se quedó enredado
en mis pensamientos.
Dorita.
¡Qué mala
la ignorancia!.
¡Qué fácil
el chorreo de tonterías!.
Si algunos ignorantes
políticos
se molestaran
en conocer la verdad
cerrarían sus picos
y se tragarían avergonzados
la lengua.
Dorita
Y nos quitaron
la voz,
la vida y la libertad.
¿Dónde las instituciones
que no paran la atrocidad?.
¿Qué es
lo que aún
tiene que pasar?.
¿Hasta cuando
la infamia y degradación?.
¿Quién salvará a estas mujeres
de este atropello mortal?.
¿De dónde saldrá el valor
que haga al mundo reaccionar?.
¡Qué salga de las mujeres,
sabemos lo que es luchar!.
Dorita.
Con las hojas
del otoño,
anda corriendo
el ayer.
Por mucho que abra los ojos,
ya no lo puedo ver.
Dorita.
Cuando a un hombre
matan,
a tí y a mí
nos están matando.
No importa
por donde hayan llegado
las balas.
Dorita.
Sin sensibilidad.
Matada.
Pasmados
ante el dolor y la muerte.
Se dejan vivir
hasta que la muerte
se les lleva.
Dorita.
Han propiciado
que unos pocos
aniquilen la voluntad
del resto
que se consideran débiles.
Dorita.
Lo que nos contaba,
tan vivo
que deslumbra.
¿Si el poder
en el pueblo reside,
de donde esta defachatez
y esta tolerancia
que nunca debiera ser?.
Dorita.
Sus rectos caminos
se suelen llevar
por delante,
en ocasiones,
lo más sagrado.....
los árboles.
Dorita.
Tantos poemas podridos
andan resucitado
para reescribir historias
sobre los surcos del arado.
Dorita.
Uno la justifica
siendo capaz de convencer,
a un sinfin
de personas,
de que está bien
o siquiera no tan mal.
Dorita.
Aquella emoción
no solo le cubrió
de canas,
dejó secuelas
que aún no ha descubierto.
Dorita.
Ese paraíso
en el que habitan
los que sus ojos
llevan vendados,
no fue hecho para mí.
El mío
lleno de color
y de los que aquí
no brillan
con suficiente sabor.
Dorita.
Le escucho
hablar de sus padres,
a los que casi no conoció.
También a mí abuela,
quién sí les conoció.
Nada que ver
un relato con el otro.
Dorita.
Se lo cree todo.
Se lo queda todo.
Dejar entrar todo,
grave peligro.
Vivir alerta,
seguro de vida.
Dorita.
Perdió la vista.
Un golpe.
Por otros caminos,
percibía con intensidad.
Murió
pasados los cien y feliz.
Dorita.
Existen
de forma infinita
por ahí,
quién sabe donde.
Lo que nos pasa
es que desconocemos
como conectar.
Dorita.
Ando por buen camino,
cuando voy aprendiendo
donde y cuando
el tiempo y espacio
se encogen y ensanchan.
Dorita.
Me encantaría
seguir descubriendo
lo que hay ahí dentro.
¡Cualquiera
baja al pozo!.
Dorita.
Por mucho
que al jubilo anime,
me lo ando pensando.
El contrato con los niños
me trasforma para bien.
¿Cómo renunciar a ello?.
Dorita.
Cuando
empecé a ser consciente
de lo que bullía
por dentro,
primero me alarmé
y ahora poco a poco
lo ando digiriendo.
Dorita.
Hay personas
clavadas en su cruz
que no quieren
que nadie les cuente
como bajar de ella.
Dorita.
Lo de siempre.
Ahora agrandado.
Es el miedo.
Se ha hecho con el control,
dominando las mentes.
Es solo humo.
¿Como desmontar
al fabuloso fantasma
que sin ser real
nadie coge un alfiler
y pincha el globo?.
Increíble
este despropósito
que de no cogerlo por los cuernos
acabará
con nosotros.
Dorita.
Se permitió el lujo
de hacerse cargo....
de nuestra urbanización.
Sin estar capacitado.
Le ayudó
una desidia generalizada.
Se propuso
seguir ,si le fuera posible,
para siempre.
Nadie lo haría mejor.
Empezaron las quejas
al no convocar juntas,
ni entregar cuentas.
Con sus delirios
y el perdón
de la deuda a los morosos,
su popularidad fue creciendo.
También fueron aumentando
los que no pagaban.
Se logró,
no son esfuerzo sobrehumano,
reunirnos
en el colegio de enfrente.
Gozamos de estupendos salones.
No se nos permitió.
Como ya se preveía
gran desfalco.
Así se encuentra esta urbanización
en la que los pasotas
abundan.
Dorita.
No es justo
que además
de tener
que machacar la tierra
sean ellos machacados
por quienes
no saben nada de ella.
Dorita.
Como los cables.
Bien usados
todo funciona.
Retorcidos
saltan chispas
y hasta provocan catástrofes.
Dorita.
¿Cómo justificar
las acciones de un hombre
a quien se le ha advertido de sus errores
durante años?.
Dorita.
Cansado
de echar a todo y todos
la culpa,
no te quedó más remedio
que empezar a pensar
si tú no tenías
nada que ver con ello.
Dorita.
Cualquiera sabe.
Puede ocurrir
cualquier cosa
y en cualquier
momento.
Recemos
para que mañana
amanezca sin grandes sobresaltos.
Dorita.
La vida
es impredecible,
cuando quiere.
Ser demasiado persistente
en tonterías
no merece la pena.
Dorita.
Y lo hiciste
como oveja llevada al matadero.
Y te la jugaste.
Sentenciaste tu vida.
Pero.....
¿Cómo pudo ser?.
Falsa interpretación
de la dignidad.
Dorita.
Hasta su último aliento,
mi madre me consideró
inferior
a mí hermano;
lo mejor
que me pudo ocurrir.
Dorita.
La noche al día:
"Quédate".
El día:
"Están clavadas dos cruces
en el monte
del olvido".....
tu cariño
y el mío.
Dorita.
La noche le dice al día:
Quédate conmigo.
El día la responde:
no somos
el uno para el otro.
Dorita.
De todas las construcciones
imaginarias
hay que desechar
las que no han de hacerse realidad.
Dorita.
Increíble.
Por primera vez,
amigos y enemigos
unidos en hermandad.
Echar a un presidente
que no entregó cuentas
durante seis años.....
ni por asomo
dejar de serlo.
Todos a una
como Fuerteventura
lo han logrado.
¡Cuentas
inexistentes !.
¡Cuotas desorbitadas
para evitar una catástrofe
largamente anunciada!.
Dorita.
Cualquier idea
al darla importancia
se agranda.
A veces,
parece coger vida propia
y si me descuido
me domina.
Dorita.
El celoso se tortura
con las irreales imágenes
que se permite el lujo
de crear y recrear
en su mente.
Dorita.
Estoy pensando
en una persona en concreto.
La mayor parte
de sus horrendos defectos
radican
en la envidia.
Dorita.
No sé
si es lo más correcto.
La alternativa,
jugar al pilla pilla
o al escondite.
¡Cómo voy a llevar
la cuenta
de mis verdades y mentiras!.
No me da la vida para tanto.
Dorita.
Ante mis debilidades,
el sueño me responde
agrandando
mis inseguridades.
¡Qué canalla!.
Dorita.
La imaginación paseando
sobre una playa ,
sintiendo las olas en sus pies
y con sus ojos contemplando
los infinitos colores del agua.
Dorita.
No le conocía
de nada.
Abandonado allí,
en Rucandio.
No le alimente.
Lo hacían otros.
No se separó de mi puerta,
mientras dormía,
todos los días
que allí estuve.
Dorita.
Sin duda,
la más bella
del año.
Este año,
no ha parado de llorar ver
ni un solo día.
Mañana,tarde o noche.
Dorita.
Solo él
anda por ahí
poniendo las estrellas
en su sitio
para que las contemple
en las noches de verano.
Dorita.
Auténtico milagro.
Dos personas,
en continúa evolución,
llegar juntas hasta que la muerte
las separa.
Por perder
hasta la nostalgia.
Si por lo menos
fuéramos capaces de sentirla
de algunas grandes virtudes...
otro gallo nos cantaría.
Dorita.
La risa desesperada
en el terrible momento
de su infarto,
me desconcertó.
Hoy pienso:
"Lo mejor que pudo hacer".
Su inteligencia estaba presente
Risa
hasta en la tragedia.
Dorita.
En lo que tu llamas perfecto,
solo veo imperfecciones.
En lo imperfecto,
veo
una perfección grandiosa.
Dorita.
Mi abuela decía:
"Dios castiga
y no da voces".
Yo no lo creo.
Nosotros somos
nuestros castigadores.
Dorita.
El vivir
cosas excepcionales,
no me asusta.
Desde niña
estoy acostumbrada.
Hablar sobre ello
no me beneficia,
hasta las personas
que supuestamente saben
de ello
o no me creen
o lo consideran enfermizo.
Dorita.
Se me contaron historias
hasta de mujeres
que habían vuelto
de América...
sifilíticas.
Todas las marcas de la enfermedad
me fueron descritas
con todo lujo de detalles.
Dorita.
En mi más tierna infancia
se me advirtió
de la dureza y crueldad
de algunos hombres
desalmados.
Quedé,por ello,
marcada a hierro.
Dorita.
Con todo lo nefastos
que puedan resultar
estos lugares,
a mí
me salvó la vida.
Fui respetada y querida.
Dorita.
Pasé mi infancia
entre
la tétrica angustia
de historias lúgubres
que me fueron contadas
por una persona violada
que me adoraba.
Latía fuertemente
mi corazón
al escucharlas.
Sentía entre rechazo
y necesidad
de seguirlas escuchando.
Dorita.
Al escribir
siento
un placer en el estómago.
Algo parecido a la felicidad,
sin llegar completamente a serlo.
Dorita.
Quien,
el pasado año,
se me presentó con siete añitos
sin saber la "a".....
que se ponga a nivel.
Dorita.
Decía:
"No puedo hablar de nadie,
a mí me han ocurrido
demasiadas cosas".
Un hombre bueno.
Un ángel.
Dorita.
Las palabras
de muchos poetas
resuenan en mí
como algo
que ha estado dentro de mí
desde siempre.
Dorita.
Lo solemos hacer
con fiereza.
A cualquier cosa.
No lo soltamos.
No sabemos
nada de nada sobre ello,
ni lo queremos saber.
Es nuestro.
Nos pertenece.
Con eso nos basta.
Dorita.
Las vistas,de esos
que andan por ahí,
a mis pensamientos
no me llenan
de nostalgia;
lo celebro.
Dorita.
Dada la amistad
con ella establecida,
me permite quedarme aquí
o ir a cualquier lugar
con gusto
y alegría.
Dorita.
Hasta la guerra y la ausencia
son soportables
si en algún lugar alguien
nos abre
su corazón.
Dorita.
Algunos
se dejaron seducir por ella.
Sus descendientes gozaron
de lo por ellos labrado.
Dorita.
Esa pena,
que de tu alma amarga brota,
no queda
en el alba rota.
No saciada,
con los sabores del otoño.
Buscando la mar,
por tus ojos escapa.
Con las bridas,
sostén el 🐴
que no se desboque.
Sal,sal,
donde el Sol
sale y se pone.
Deja salir
las lágrimas de hiel y sal.
Dorita.
Y vuelvo
no porque realmente
encuentre allí
toda mi infancia.
Toda no.
Fragmentos y pinceladas sí.
Dorita.
El río
baja cantando.
Las pozas,
donde brincan los zapateros,
en su lecho rojizo acogen
el agua bendita.
El cielo y las hojas, allí,
juegan al escondite
cuando el viento
lleno de autoridad
se lo permite.
El nuevo rosal trepador
contempla.
Sobrevivió
a un justiciero Sol
y por eso
aún no abandona sus hojas.
Seguro
de que un benigno otoño
siga regalando rosas.
Dorita.
Las de caracol.
En él,
en el girasol.....
el número áurico.
Ese elevarse
sintiendo la protección,
me fascina.
Dorita.
Me gusta tanto
que me cuesta despertar.
Hasta cuando
son los de verdad,
los que te ocurren
mientras duermes.
Dorita.