Tal vez
tan solo
ser en el Otro
y en Todo.
Dorita.
No es que la luna hoy
sea más grande y luminosa.
La luna,hoy,
se ha despepitado hasta conseguir
que alce mi vista
y la contemple.
Dorita.
Lo peor de mi caso
es que no suelo aprender
y me da
por esperar lo mejor
de la gente.
Por ello he sufrido demasiado.
Todos me parecen excepcionales.
Incluso hablando con gente de mi edad
de las personas que formaban parte
de mi infancia,
sus apreciaciones y las mías
radicalmente distintas.
Como no puedo ni quiero
dejar de ser yo misma...
pues
a no esperar nada de nadie
pero no lo consigo.
No hay forma.
Dura de mollera.
Dorita.
No espero
nada ni a nadie.
Como el gorrión
o la alondra
solo vivo.
Me dejo vivir por la vida,
sabe muy bien lo que hace.
El esperar de los hombres,
frustración.
El algo esperar...
la vida suele escribir
con diferente tinta y papel
de lo que ni siquiera
imagino yo.
Dorita.
El silencio goza
de los lirios en Abril.
Con el aire,
que anda rozando la nieve de la montaña,
juega.
El deshelado frío
le lleva al valle.
Los ojos se les hacen grandes
al mirlo y al ruiseñor.
Se abandona ,se abandona,
en su encuentro con el mar.
Sin miedo,sin dolor,
gozando anda
la espuma de las olas,
mecido entre caracolas.
Dorita.
En muchos lugares del Mundo
se anda derramando sangre.
La que nadie quiere,
no solo ahora
sino en ningún tiempo.
Hasta la Luna,
que en el cielo cabalga,
de gotas rojas salpicada.
Muertes
ni de jazmines, ni rosas,
ni lágrimas de madres y esposas
acompañadas.
Puñales de acero,
en otros lugares,
les atravesarán el pecho.
¡Qué la muerte cese
pero no a cualquier precio!.
Menos si va preñada
de negras ansías
de continuar matando.
Dorita.
Hay instantes
que todo lo cambian.
Tan importantes
como en el que
un espermatozoide
fecunda a un óvulo.
Dorita.
Contemplar sus efectos
te echa a temblar.
Quien la sufre,
debido a su naturaleza,
no es consciente de las que prepara.
Después de armarlas
sigue viviendo tan feliz,
ajeno a los desaguisados.
Dorita.
Me acerqué
al lugar de los manzanos.
Hiciste
un gran trabajo.
Los nuevos brotes,
aún no reventones,
se elevaban hacia el cielo.
Libre de maleza.
Totalmente desbrozado,
haciendo gala de una alfombra verde
decorada por un gran círculo
de un verde botella muy intenso
me dijo
donde saldrían las setas en primavera.
¡Tan perfecto!.
Los pozos, a rebosar,
cómo no los había visto
desde hace muchísimos años
me indicó
que había llovido y nevado
en abundancia.
Solo algún almendro
había florecido
pero salpicados por aquí y por allá
me regalaron
estampas más que divinas.
Solo recordándolo
me alimentará
hasta que vuelva
a la floración de los cerezos.
Dorita.
¡Tanto trabajaron!.
Un día se plantaron
y ya no querían salir.
Las echaba de menos.
Tanto a ellas
como el sentimiento
que mi corazón provocaban.
Cuando un día
sin esperarlo
sobre mi cara corrían,
sentí
profunda alegría.
Dorita.
Al confrontar con otros
tus pensamientos,
dudas
si los tuyos son
falsos o ciertos.
De momento,
la inquietud te invade .
El confrontar con otros
tus pensamientos
te abre una ventana
a lo incierto.
Dorita.
Está
de tal forma escribiéndose
que estamos
al Lazarillo escenificando
y a Cervantes
rindiendo pleitesía.
Honor y Gloria
a nuestros genios literarios.
Para nunca olvidarles,
vivimos sus escritos en nuestras carnes.
Dorita.
Sin trascendencia
no entiendo yo
la vida.
Hasta el canto de los pájaros
me andan gritando
que tras las cenizas
la música
no se acaba.
En la sabía
de los árboles
resuenan las melodías
que para quien
sabe escucharlas
con lo que es le unifica
no dejándole
la menor duda
que existe la trascendencia.
Dorita.
Incoherencias.
Antítesis.
En mi barrio
abundan.
Me encanta.
Es el latir
de mi propia existencia.
Dorita.
Gran desgracia
el poseerla.
El mundo
para los sinconciencia.
Heredan la Tierra.
El resto
chupan arena,
se mesan la barba.
Dorita.
La luna
no quiere bajar a mi alcoba.
La luna
no quiere
quedarse en mi cuarto.
Cuando se hace grande,
cuando al mirarla
el corazón se encoge,
esos días en los que los lobos aúllan
y hasta los perros
abandonados en los pueblos
hacen lo propio,
ella en silencio
se acerca a mi ventana
y desde allí
vela mi sueño.
Dorita.
Ser más o menos inteligente
da igual.
Tener más o menos dinero
da igual.
El talón de Aquiles está
en ir descubriendo
lo que da
y lo que no da igual.
Dorita.
Triste.
Vacío.
Aseveras:
"mis entrañas
extraídas".
Solo en tu mente.
Realmente
la vida te espetó
lo que te negaste a ver.
Dorita.
Está muy bien
guardar en el alma
los lirios de Abril
de la tierna infancia.
Repicar de campanas
llamando al encuentro
en la iglesia del pueblo.
Se hace denso y espeso
el noticiero...
me escapo a beber
de las límpidas aguas
de la fuente del Ángel
que les dieron vida
a excelentes berros.
Dorita.
Hay pureza
en el sueño.
No sé si siempre,
pero sí hay pureza.
Lejos del embriagador desgaste
de una sociedad incomprensible
que tiende a hacerse
rígida, difícil.
Allí en el sueño,
en ese enigma indescifrable
laten toda clase de experiencias.
Insólitas.
Cuando el Sol abre sus ojos,
una sutil energía
mi corazón envuelve.
El cerebro me envía
mensajes de amor.
Dorita.
Lo aparentemente
inevitable.
Se quiere colar
el desaliento.
¡Todo esfuerzo en vano!.
¡No mereció la pena!.
¡Equivocación!.
Tal vez sea solo aparente.
La maldad nunca tuvo
la última palabra.
Dorita.
Llamar,
querer saber de los muertos
es muy humano.
Sobre un jardín de flores,
quiero yo verles.
La sonrisa abierta,
el pelo al viento.
Ojos alegres
que me alimenten.
A seguir mi camino
que ellos me alienten.
Dorita.
Puede
que demasiado tenga,como la mayoría
de la gente que me rodea.
Debiera ser más generosa,
dadivosa.
No lo discuto.
Aún viéndolo,
debo tomarme mi tiempo
para igual que con mi vida
ir desbordándose en la entrega.
No por eso voy a permitir
que alguien se permita entrar a bocajarro
dándome de sopetón
un sablazo.
Dorita.
Lo que no fue
hoy ya es imposible.
No es que me guste
esta palabra.
No la suelo usar,
es más la aborrezco.
Con tristeza he de decir
que así lo siento.
Ni yo fui para tí,
ni tú para mí.
Un día lejano
pudimos encontrarnos.
Agua
que a la mar se fue .
Otras son
las que andan regando
nuestras veredas.
Dorita.
No entiendo
del nombre "caballero".
¡Tan cercano
encontrándose a caballo!.
Siendo este
un ser elegante,leal y noble,
el otro...
! qué sé yo!.
Anda en desuso.
¡Qué caro de ver
se nos ha vuelto!.
Está tan escondido
que muy difícil es de hallar.
Dorita.
Está mañana el cielo,
sin reparar en gastos,
consiguió del Universo
cien mil colores.
Se vistió de gala.
Al contemplarlo no sabía
si ante un traje de luces
me encontraba.
Porque no...
la última tendencia
de una feria de abril,
que a pesar de los pesares
y a quien pese
tendrá la grandeza y el glamour
que la virgen del Rocío
bien merece.
Dorita.
Que ya no me llamo
Lorenzo
que me llamó Lorenzana
y de hoy en adelante
hago
lo que me da la gana.
Dorita.
¿Y que es
sino un paraíso?.
Debiéramos de andar por ahí
con una sonrisa abierta
en la boca,
con ganas de disfrutar
este infinito.
Dorita.
Debe de ser algo
que por mis venas no corre
lo que a algunos hombres empuja
a no conformarse
con los viajes al rededor
de la Tierra.
Para mí, el de Rucandio
ya es
un viaje al infinito.
Dorita.
Sigue mi mente pretendiendo
enjaularme en sus mentiras.
Ya lo hizo en el pasado.
En aquel tiempo
no era yo consciente
de lo sibilina,
de lo mezquina
que con disfraces y antifaces
gustaba deslumbrarme.
Ahora,
he logrado desvestirla.
No la gusta.
Se revela.
Me he decantado
por la verdad cruda y desnuda.
Dorita.
No sé porque mi mente me empuja
a la tortura
de un recuerdo imaginario.
¿Cómo es posible
que siga retornando
a lo que nunca ha existido?.
Dorita.
No gastes un solo instante pensando
que la vida no te ha hecho
justicia.
Espera.
Seguro que lo mejor...
está llegando
para aclarar y dejar todo
en su sitio.
La vida siempre, siempre,
es justa y buena.
Dorita.
La luna
descendió
hasta besar
la laguna.
Subió
donde ella quiso.
Es que ...
!Ay Madre,la luna!.
Sube y baja
donde quiere.
Jamás para.
Enemiga de la galbana.
La luna hace
lo que la da...
la real gana.
Dorita.
Aunque el amor,
cómo yo realmente lo entiendo,
no acaba de llegar en plenitud
son tantos los destellos
que la naturaleza
y ciertos humanos me brindan
que no me cabe
la menor duda
que detrás de ellos
hay soles,
hay estrellas,
hay mares infinitos con radiantes seres
vibrando
entre aguas puras.
Aguas de verde esmeralda
cuya belleza
ninguna de las gemas
que de nuestra Tierra se extraen
logran si quiera acercarse.
Dorita.
El Sol,
"Capitan Valiente",
tomó desde la mañana
posesión de nuestro cielo.
Nada de uno melifluo y desvahido.
No,no,....se parece mucho más
al de por estas fechas
en Burgos capital
después de una heladora helada
que hace temblar el misterio.
El medio día
está siendo explendido.
Es que pensándolo bien,
ya va siendo una costumbre
que durante días consecutivos
el verde tenga esa capa blanca
que va lentamente derritiéndose.
Caprichos de la Naturaleza
para hacerme recordar
a la tierra donde nací.
Dorita.
Ayer prometía para hoy
por lo.menos frío.
Amaneció
regañón y con nubes;
se ha ido aclarando
y ellas dispersando.
Cómo quien no quiere la cosa,
el Sol ha tomado
posesión del lugar.
El frió.....
las de Villadiego.
Si esto continúa así
se hará verdad el refrán:
"En febrero,
busca la sombra el perro".
Dorita.
El día frío y llueve.
No arrecia el viento,
ni las gotas grandes.
Por su forma de golpear los cristales,
uno intuye
que en las montañas es nieve.
En casa,la temperatura agradable;
los pies fríos.
En la calle,
buscando un americano en el Ronda,
gorgoritos sobre los charcos.
Abundantes semiesferas
que pausadamente se van yendo
dejando paso
a otras que las van tomando el relevo.
Dorita.
De este pensar demasiado
solo te salvas.....
si sobreponiéndote
a la sobredosis
te elevas y trasciendes.
Dorita.
Y sí....
pienso demasiado.
Y no en pocas ocasiones
me saltan chispas.
Pero el regusto.....
insustituible.
Dorita.
¿A donde irán?.
¿A dónde los ojos de asombro
de la niña
que a leer anda aprendiendo
y es invitada a una casa
sobre cuyas paredes
andan bailando los libros?.
Imagen
en peligro de extinción.
Dorita.