Me acerqué
al lugar de los manzanos.
Hiciste
un gran trabajo.
Los nuevos brotes,
aún no reventones,
se elevaban hacia el cielo.
Libre de maleza.
Totalmente desbrozado,
haciendo gala de una alfombra verde
decorada por un gran círculo
de un verde botella muy intenso
me dijo
donde saldrían las setas en primavera.
¡Tan perfecto!.
Los pozos, a rebosar,
cómo no los había visto
desde hace muchísimos años
me indicó
que había llovido y nevado
en abundancia.
Solo algún almendro
había florecido
pero salpicados por aquí y por allá
me regalaron
estampas más que divinas.
Solo recordándolo
me alimentará
hasta que vuelva
a la floración de los cerezos.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario