sábado, 31 de diciembre de 2022

Año Nuevo

 Un beso de amor para tí,

Año Nuevo.

Siéntete amado.

Te ofrezco

las granadas de Granada.

La Catedral de Burgos.

Las cerezas de Caderechas.

Te doy

lo que tengo.

Te pido

la Paz.

Dorita.

viernes, 30 de diciembre de 2022

El tiempo pasado

 No sé si mejor;

sí muy diferente.

Los rayos del Sol

se esconden temprano.

Cuando la luna

se asoma,

las sombras de la noche

no son tan alargadas.

Los recuerdos llegan apresurados,

se agolpan.

Muestran 

el valor de lo perdido.

Joyas,

que entre los trajines

de la vida compartida,

pasaron desapercibidas.

Cuando la vida se hace densa,

cuando contemplo

la ligereza en el vivir,

aparece ante mis ojos

la grandeza de esas vidas.

Capaces de hacer del trabajo,

del sacrificio y la entrega,

la razón de su existencia.

Dorita.


Certezas

 Certezas,

como en junio cerezas.

Vendidas

por pastizal.

Humo

que se lleva

el viento otoñal.

Dorita.

Lucidez

 No me infravalores,

soy lúcida.

No me apabulles,

soy lúcida.

No te deshagas en explicaciones.

" Explicación no pedida,

acusación manifiesta".

Soy lúcida.

No digas

lo que me viene bien.

Soy lúcida.

Entérate,

no sé lo que les ocurre

a los otros,

intuyó lo mismo que a mí.

Soy lúcida.

Dorita.

jueves, 29 de diciembre de 2022

El mar

 Siempre en movimiento,

inspira

los más bellos pensamientos.

Lleva tatuado,

sobre su espalda,

el sacrificio,

el valor,

el coraje.

Gloria y belleza.

No por amargo

deja de curar heridas.

En su seno,

yacen gozosas las estrellas.

Bendecido,

acariciando a Jesús los pies,

quedó.

Dorita.

Los aviones de papel

 Gustan los niños hacer,

en las monótonas tardes

de diciembre,

sus aviones de papel.

Estudiadas aeronaves

que las expertas manos

hacen volar,

con precisión,

donde quieren.

Mis ojos se agrandan

contemplando la pericia

de estos alumnos que buscan

entre derivadas e integrales

un poco de diversión.

Cuando enfadada

pretendo parar la guerra,

es cuando los más pequeños

entusiasmados

lanzan pinturas y lapiceros.

Dorita.


Torito bravo

 Sobre la plaza,

el toro bravo

todo entero rejoneado

anda esperando

la muerte.

Quien paseara elegante

por la estepa castellana,

donde las regias encinas

de valentía y coraje

hacen alarde;


¿será esta tarde indultado?.

¡Ay Tierrita mía!,

no te restregues sobre la arena,

no retrocedas,

busca la muleta

con determinación y carácter.

Dorita.



miércoles, 28 de diciembre de 2022

Transfiguración

 La tristeza,

que nos impregna,

pasará.

Cicatriz del dolor

sobre nuestro corazón.

Las encinas

no mueren tras las heladas;

los surcos de las heridas

dibujan un mapa

testigo de lo acontecido.

Con fortaleza,

con serenidad,

daremos frutos.

Construiremos

sólidos ecosistemas,

perdurarán sobre la faz de la Tierra

por años sin término.

Dorita.

Invierno

 Las flores

mimetizan con la tragedia

que nos azota.

La tarde llora.

Los árboles

impávidos la contemplan.

Mi corazón

ansioso de que la roja nieve

deje a la sepulcral

enterrar a sus muertos.

Que la angustia

se deshaga sobre los campos.

Que resurja la ilusión

ante el estallido

de los cerezos florecidos.

Dorita.

La bala perdida

 El último día,

de la guerra,

una bala perdida

atravesó los  sesos

de mi tío Francisco.

No logró,

mi abuela,

sacarse la espina

Durante los siguientes 50 años.

Hay países

que vivirán dolientes

por días sin término.

¿Qué han hecho

los inocentes

para sufrir los desvaríos

de los poderosos?.

Dorita.


La Mar

 Mis abuelos

no vieron el mar.

Bueno,

mi abuelo paterno

tuvo que ir a él

para curarse de una enfermedad.

Yo me enamoré.

Flechazo.

Aquí vivo,

junto a él.

Dorita.

Invierno

 Nuestras tardes

"ni pardas,ni frías"

por fuera;

por dentro

el frío

nos arde.

Dorita.

martes, 27 de diciembre de 2022

La Vida

 Cualquiera diría,

los campos cubiertos de nieve.

La gente en sus casas

viendo tras los cristales

el azote del viento,

cargado de grises

dejándolos aterrizar

aquí y allá.

Cualquiera diría que un día,

como por encanto,

el verde trepidante

lo colonizará todo.

Los trigales asomarán

sus cabecitas,

anunciando

el pan nuestro de cada día.

¿Qué misterioso empuje

los obliga 

a extender sus brazos,

a ofrecerse,

a inmolarse,

para que la humanidad

continúe viviendo?.

Dorita.



lunes, 26 de diciembre de 2022

Mi carta a los Reyes Magos

 Os toca

un trabajo arduo,

sacar fuerzas de flaqueza;

A pesar del largo viaje

y el cansancio acumulado,

encontrad la divina estrella

que os guíe bien este año.

Como hicisteis con Herodes,

viajad

por nuevos caminos

para encontrar a los niños

que nacen entre las bombas,

entre los cristales rotos

de las casas derruidas.

Con frío y sin pañales.

Derramad 

toda la gracia

de nuestro niño chiquito

nacido en un establo.

Que termine con la guerra,

que pare el llanto,

que los soldados

no sean crucificados.

Dorita.


Ínfulas

 Todas las ínfulas

de los poderosos

desembocan

en miseria,

dolor y lágrimas

de los inocentes.

Dorita.


domingo, 25 de diciembre de 2022

Versos

 No sé

donde en mi cerebro

se esconden.

No dan guerra.

Viven agazapados.

Siempre prestos

al toque de campana,

al semáforo en verde.

Una imagen.

Un sonido.

Una palabra.

El + ágil

toma la delantera.

No abandona la hebra

hasta dejar constancia

de su existencia.

Dorita.

 


Martini

 Yo quiero, esta noche,

saber de tu esencia.

Sondear tu alma.

Acariciar tu mirada.

¡Entre tu pueblo y el mío

hay tanta distancia!.

¡Dejaste,en mí,

tan profunda huella!.

Por tu aroma

a jazmín y rosas

quedó mi vida empapada.

Como pájaro,

como mariposa.

Anhelo verte,

abrazarte,

respirar tus mejillas,

degustar tu esencia.

Dorita.

Los humanos

 ¿Porqué vivir mal

si se puede vivir bien?.

Nosotros los hombres

erre que erre.

¿Porqué vivir bien

si podemos vivir mal?.

Los errores,

los sinsabores,

no dan derecho a alentar

la destrucción.

Gran sinrazón.

Dorita.

Kosovo y Serbia

 Tan cercanas,

en el tiempo,

las tristes,

escalofriantes vivencias

en Kosovo y Serbia;

Huyendo de tentaciones

ofrecidas

por oscuras intenciones,

abracemos negociaciones;

Evitemos

con uñas y dientes

caer en el pozo oscuro y negro

de la guerra.

Dorita.





sábado, 24 de diciembre de 2022

Burgos

Castilla austera,

no triste.

Los pájaros se esconden

entre las hojas

ajadas y secas.

Se camuflan

entre los pardos colores.

La estepa

se extiende ocre.

El muérdago sobre las ramas

intensifica

el sabor de la Navidad.

Canto a la vida.

Triunfo.

Resurrección.

Invitando

al encuentro y a la Paz.

Se multiplica

rodeando a San Pedro de Cardeña.

Allí,

la Alegría y la Paz

brotan 

como el agua 

donde los patos han decidido quedarse.

Donde los campos

siguen dando la bienvenida

al visitante.

No importa ni la edad,

ni el sexo,

ni la nacionalidad.

Acogida eterna

en lo que es ,

ha sido y será

Castilla.

Dorita.



viernes, 23 de diciembre de 2022

Guerra

 Los corazones

cristales rotos.

Las casas

en llamas.

Las escuelas

sollozando.

La alegría

derramada al mar.

Dorita.

¿A dónde vamos?.

 ¿Quién limpiará

las manchas

de los corazones

mancillados?.

¿Quién quitará

de los ojos

los horrores 

contemplados?.

¿Quién devolverá

maridos,

novios,

recién nacidos?.

¿Quién logrará

entrar en razón

a un mundo

que perdiendo la cordura

vive atormentado?.

Dorita.


Vergüenza

 De sentirse bien,

esta Navidad.

¿Qué celebramos?.

Se adelantó

la Semana Santa.

Crucificados

a miles.

Ignominia

con nuestros ángeles.

Espadas

atravesando los corazones

al pie de las cruces.

Dorita.

Niños

 No quieren saber

de movilizaciones,

de guerra,

de madres sollozando,

de indebidas obligaciones,

de traiciones,

de monedas de cambio.

No hay ignominia mayor

que la crueldad

con los pequeños.

No nacieron 

para ello.

No nacieron

para que los mayores

les arruinen

infancia e ilusión.

Dorita.

Manzanas

 Aún quedan

en los árboles.

Las golden.

Pequeñas bolitas colgando

en desangelados querubines.

Llevan días llamándome.

Deseando corresponder.

Todo andará 

pardo y tristón;

Esas frutas saben

a sacrificio y dolor,

a ilusiones y desengaños.

A vida,

a hijos,

al aroma

de lo que fueron y soy.

Dorita.


jueves, 22 de diciembre de 2022

El viento

 Si sopla,

si silba de forma arrebatadora,

roba los pensamientos.

Nadie sabe a dónde van.

La mente

queda barrida.

El corazón en un puño.

Te enfrenta

a tu lado oscuro.

Si pasa rápido

nuevas ideas toman posesión,

se asientan.

Si se enseñorea

surgen

de las profundidades abisales

criaturas de todo pelaje.

La lucha,

por la supervivencia,

atroz.

Dorita.



Traición

 En no pocas ocasiones

se ve venir.

Soy yo

quien no quise hacer

caso de los indicios.

Ante ciertos gestos,

desplantes,

miradas huidizas,

la relación solo puede ir a peor.

La retirada

no es cobardía.

La retirada

 evitarse

disgustos y sinsabores.

Dorita.


Traición

 No es que te expulse

de mi vida,

no es eso.

Prefiero

ni mirarte siquiera al pasar,

como si jamás

te hubiese conocido,

a seguir preguntándome

el porqué.

Después de mucho pensado,

después de todo escudriñado.....

pero si nunca hubo

relación estrecha.

No puede haber desencanto

cuando nunca hubo encanto.

No hay un porque.

Un hacer daño gratuito.

No deseo ningún mal;

al contrario todo el bien.

Mi campo de visión

no alcanzará ,ya,su figura.

Dorita.



miércoles, 21 de diciembre de 2022

Navidad 2022

 Todos volvemos,

por Navidad,

a casa.

Imperiosa necesidad

de no abandonarse a la derrota,

al pesimismo.

El frío nocturno

invita a quedarse,

a unirse,

a perdonar,

a olvidar.

Más este Año.

Sin darnos cuenta,

casi sin enterarnos,

se nos cayó

el cielo con la luna y las estrellas.

Desde entonces,

vivimos estrellados.

Dorita.

En las noches oscuras de invierno

 En las noches,sin luna,

del invierno que recién se estrena

se ven en el cielo luceros.

Las almas de los inocentes

arrebatadas a sus madres sin duelo.

Los luceros son niños

que desde lo alto

van cantando canciones

al niño que de camino viene.

Por senda de plata y acero

a la Tierra se acerca.

Trayendo a los hombres

el mismo mensaje de siempre.

Paz y alegría

a todo el que quiera vivir 

en gozo,en armonía.

Cantad angelitos del cielo,

extended esmeraldas y oro.

Alabad

al por siempre esperado.

Al incansable.

Al presto.

Al que abre los oídos al sordo.

Al que da luz a los ojos ciegos.

Dorita.

Veintiuno de Diciembre

 Los colores

de las hojas de los gingos,

sobre las aceras,

hacen luminosas las pisadas.

El invierno

ha sido capaz

de retroceder en el tiempo.

Las terrazas,

sin necesidad de calor impostado,

gozan de la algarabía,

del alboroto

de la primavera, verano u otoño.

Todo juega al despiste.

Juego que pareciendo inocente

es perverso.

Lo perverso de aparentar normalidad

cuando de normal no tiene nada.

Dorita.


martes, 20 de diciembre de 2022

El silencio

 En la taladrada noche,

busca la soledad el silencio.

Escapando

del aullido de los lobos,

ignorando

el silbido de los vientos,

desdeñando

el bramido de las aguas,

huye el silencio del sonido.

Tras el grito,

tras el desencanto,

busca el silencio un encuentro

con el silencio mismo.

Dorita.

Sin palabras

 Este aire gélido

de persistente infierno

rompe el azul en pedazos.

El espejo

se estrelló contra la tierra

desparramando heridas,

rompiendo ilusiones.

Cada pedazo

lleva en su seno

lo que un día fue y no es:

alegría,

vida,

música.

Los pájaros cantores

huyendo 

de amarguras y sinsabores.

Los campos de trigo y amapolas

barrizales 

manchados de sangre y dolor.

Las bulliciosas calles,

en silencio sepulcral,

esperando la caída de las bombas.

Las heridas

irán sanando;

no hay pegamento

para restaurar el espejo.

Dorita.



Las malvas

 Están las malvas

marchitas,

al lado del Camposanto.

Las campanas

voltean tristes,

ya no reprimen su llanto.

Todos los campaneros,

subidos en sus campanarios,

hacen sonar las campanas.

Llaman a la oración

por todo lo que anda pasando.

Dorita.


Mentir

 Porque,hoy,

la mentira

no se ponga sonrosada,

ni se quede acobardada

cuando se la ha descubierto.

Por el contrario,

saliendo a la defensiva

se cargue de mil razones,

vaya esgrimiendo argumentos

con la perversa intención

de arrancar las emociones

más profundas.

No por todo ello

la mentira

deja de ser mentira

y el que miente

un mentiroso.

Dorita.

lunes, 19 de diciembre de 2022

La muerte no es la muerte

 Me niego a pensar

que la muerte sea la muerte.

Me niego a renunciar

al reencuentro.

Me niego a no ver

a los que tanto me amaron.

Hasta la médula

soy consciente de ello

ahora que se han ido.

Mi amor

más puro,

más profundo,

más eterno.

Ni puedo,ni quiero renunciar

a un abrazo

fuerte y seguro.

Dorita.

Diciembre

 Hay tristeza profunda en Diciembre.

Los espíritus de los muertos

reclaman ser recordados.

Los vivos

sentimos 

el vacío de la luz.

Monotonía en la lluvia.

Sol de brujas.

Se agudiza la melancolía.

Los recuerdos se agolpan

pretendiendo imponer ese:

"Cualquier tiempo pasado fue mejor".

Cuesta sacudirse el polvo

a las espaldas cansadas.

Salir a dejarse refrescar

por la niebla y la escarcha.

Trajo las fuertes heladas

dejando la tierra abandonada,

solitaria y tiritando.

No sabe porque todo esto está ocurriendo.

No sabe que hacer 

ante la nada.

Solo se escucha

la música profunda del viento;

en su corazón

la vida palpita.

Madre cansada

que no duda en prestarle

a sucesivos alumbramientos.

Dorita.

Pienso

 A veces pienso:

"para que seguir escribiendo".

Sin rendimiento material,

tangible;

sin embargo vuelvo.

Impulso vital.

Necesidad imperiosa

de seguir comunicándome

conmigo misma.

Esa hoja en blanco

interpela.

Busca la caricia

del lapicero que se desliza.

Busca la impronta y la huella.

El papel que rebusca

tratando de arrancar 

una mirada

más limpia,

más auténtica,

más transparente.

Dorita.



domingo, 18 de diciembre de 2022

Besos

 Lo que resistió

todas las tormentas

fueron tus besos.

Ese ímpetu,

esa necesidad.

Nunca me ocurrió antes.

Sí,

me amaron mis padres,

mi hermano,

mi prima

y mucha gente más.

Solo tú

después de treinta años

besándome

como el primer día.

Dorita.

sábado, 17 de diciembre de 2022

Noche negra

 Estando

la luna negra,

andaba entre las sombras

quien buscaba esconderse

de la dañina zozobra.

¿Dónde está 

el ángel caído

que le inyectó en las entrañas

el veneno de venganza?.

Por ningún lado aparece.

Solo en la noche y a oscuras,

cargado va

con su culpa.

No hay remedio

porque el daño

ya está hecho. 

Dorita.


viernes, 16 de diciembre de 2022

En el limbo

 Cuando

el día finaliza,

antes de dar la bienvenida 

a los sueños,

un solo pensamiento:

" que la guerra termine".

Dorita.

A las puertas del invierno

 El cielo enturbiado,

hace frío.

No por vivir lejos,

no por escuchar ,todos los días,

la misma cantinela

va la tragedia amainado.

Los valientes, 

son muy valientes,

no se quejan lo que debieran.

La tragedia, 

enquistada,

sin cirujano que extirpe 

el tumor.

La vergüenza

ennegrece los corazones.

Los cuervos

vuelan alto.

Las conciencias golpean espetando

que nada está escrito.

Entre todos 

debemos alejar el espanto.

Dorita.

Enredando en el tiempo

 Pinché el tiempo

en aquel mapa.

Ciruelas rojas colgando

de árbol desangelado,

puesto quien sabe por quién

al final de la vereda.

El de las manzanas de la manteca

riéndose

de los nuevos experimentos.

Allí se quedó

amarillo entero.

Descorazonando

a los que pretendían sustituirlo

por esos jovenzuelos de moda

que gustan de exhibirse

como si no hubiera un mañana.

Hoy he vuelto a pasar

buscando el reencuentro.

Robles,quejigos y encinas

me salieron al encuentro

borrando de un plumazo

mis recuerdos.

Dorita.









A Maria

 Recuerdo aquel día que,

al entrar en clase,

mi corazón

latió con fuerza.

Alegre y tímida al tiempo.

Sentí

conocerte desde siempre.

Esperé.

Quería cerciorarme

de que un día

en tí resonaria mi canto.

Sabes,muy bien,

que siempre estuve

desbordado con tu encanto.

Mis pensamientos

se llenaron de esperanza.

Mis castillos,

el agua se los llevó.

Me veo como un tonto.

Pero no,

no es de idiotas amar.

Amar es de valientes.

Pretendiste que creyera

tus puras y limpias decisiones,

casi lo consigues.

Te traicionaron los hechos.

Tu renuncia

a ir con el grupo a París

dejó en evidencia

que mi amor no fue correspondido.

La próxima vez

se franca.

El amor verdadero

no merece ser abofeteado.

Dorita.





jueves, 15 de diciembre de 2022

Rojo

 Se me antoja

que el rojo

tiene su "Ay".

El rojo

anda llamando

al arrojo.

Ese rojo

lanzado por el volcán,

que miramos de reojo.

Rojo

que se encarna en verde.

Roja 

la sangre que unifica,

que vivifica.

Dorita.

Los centinelas

 Árboles,

centinelas de la noche.

¿Oísteis,

entre todas las estrellas,

decir a alguna de ellas

donde están

mis seres amados?.

Si no fue así,

en lo más oscuro,

cuando todos duermen,

rogazlas que aprendan

donde,

por los que mi corazón palpita,

están.

Dorita.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Azul

 Junto al azul eterno

anda la sombra cansada.

Va recorriendo las calles

con las luces apagadas.

Las farolas centelleantes

rasgan el adoquinado

como a una piel de serpiente.

En un silencio profundo,

resuenan unas pisadas

sobre la calle mojada.

Las estrellas del ancho cielo

se apiadan de su mirada;

no reconocen al niño

que corría de chiquillo

Rambla abajo al pasadizo

para meterse en el agua.

Este hombre

ya no es hombre,

lleva en el pecho un puñal.

Presume de valiente.

El alma lleva manchada.

Dorita.




La chispa

 Del más desconcertante hastío.

Del cruce de cables

en aquellos días,

surgió la chispa

que ilumina mi vida.

Dorita.


Viviendo

 No soy nada,

en la Tierra.

No soy extraterrestre.

Me siento

polvo de estrellas.

Me basta.

Dorita.

Años

 Ni sombra de lo que era.

No necesito

ni aquellos años,

ni sus sombras,

ni sus luces.

La sombra de hoy

más ligera,

apresura el paso.

Va renunciando

a ser sombra.

Va uniéndose.

quiere ser

la cruz de mi persona.

Dorita.

El guisante y el elefante

 Un elefante

pisó sin querer

a un guisante.

Este sintióse morir.

Se abandonó,

sin esperanza,

a una segura muerte.

Pasó un mes,

pasaron dos,

pasaron tres.

Desafiando presagios

sintió ,en su interior,

la vida.

Y ocurrió

lo sorprendente,

lo alucinante;

aquel diminuto guisante

creció exuberante.

Regaló flores,

salieron guisantes.

La planta vibró radiante.

Dorita.





martes, 13 de diciembre de 2022

Bienaventurados

 Bienaventurados

los que al mirar a una mariposa

ven a una mariposa.

Bienaventurados

los que sienten 

el roce de la hierba al pasar.

Bienaventurados

los que ven la bondad en todo,

también en el hombre.

Bienaventurados

los que saben

de la amistad del viento.

Bienaventurados

los que agradecen al árbol

su generosidad.

Bienaventurados

los que cambian su destino

para salvar a la humanidad.

Dorita.

Perro y mariposa

 Sobre el hocico

de un perro,

una mariposa

se posó.

Dorita.

lunes, 12 de diciembre de 2022

Chopos

 Desde mi ventana,

os veo en el parque

dejando caer lentamente

el oro de vuestras hojas.

Como se transforma en chatarra

chascarreando

tras las pisadas de los niños.

Atrás quedaron

los risueños pájaros cantores.

Solo en las alturas,

en bandadas,

buscando un lugar

donde reposar su cabeza.

Quedaron sus ramas

solitarias y tristes.

En su corazón latiendo

la larga espera.

El gozar un día

de la gloriosa primavera.

Dorita.

viernes, 9 de diciembre de 2022

La Mariquita

 Sobre una telaraña,

cayó la mariquita.

No supo ver

que tras la delicadeza

de la más bella tela perlada

se encontraba

su zozobra,

su infortunio,

un negro pozo sin fondo;

Una niña paseando

se topó

con el hiperrealista cuadro.

Por no estar en un museo,

no dudó en acercarse,

poner en su mano al insecto,

hacerle contar sus dedos,

formular un deseo

e invitarle a volar.

Dorita.


jueves, 8 de diciembre de 2022

Incertidumbre

 Tendidos

sobre la nieve

todos los colores,

todas las banderas,

todos los países.

Todo se desdibujó

quedando helado.

Noche de abril

arrasando

la flor de los cerezos.

Fuego en la tormenta

dando al traste con la foresta.

Tras tres días

de noche interminable

una margarita resucita.

Dorita.

Te cruzaste en mi camino.

Te cruzaste

 en mi camino.

Aprendí

que mi savia era sabía.

Podía cambiar el cauce

viajando 

por otras ramas,

escuchando mejor

al mirlo y al ruiseñor.

Descendiendo a la tierra,

con el agua y el mineral,

 alcanzar el sueño de viajar

dentro

de los que saben del color.

De los dulces sinsabores.

De esperar 

todo un invierno para,

tras de la preñez,

alumbrar las flores.

Dorita.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Poesía

 Poseída por las musas,

hadas,

la grandeza de lo inconsistente,

de la magia.

Desposeída de riquezas,

pompas,

de artilugios y lujos.

Allí,

donde una chispa de luz

hace que el universo

vibre al unísono,

está la poesía.

Dorita.

lunes, 5 de diciembre de 2022

La luz

 Le pido 

al buen Jesús

que haga el milagro.

Como al ciego

la luz le dió,

se la dé también

a la humanidad.

¡Ahora ciega!.

Anda a tientas,

sin rumbo,

a la deriva.

Dorita.

Diciembre 2022

 Los días

se hacen chiquitos,

silenciosos.

Los árboles

van dejando lentamente

sus ropajes,

deshilachados sobre el suelo.

El parque

atravesado por señoras presurosas,

bien arropadas,

con balanceantes bolsas.

Las telarañas

más visibles,

transformadas en obras de arte

bajo la mano de artista 

del rocío.

Ni caracoles,

ni lagartijas,

solo alfombras coloradas

con toda clase

de naranjas y ocres.

Alfombras que cada día,

como los propios días,

son diferentes.

Dorita.



Araña

 Reza,

que no te vean.

Más incomprendida

que Calimero.

No quieren ver

ni tu pericia

ni la belleza de tu trabajo.

Acabarán contigo.

Dorita.

La mariposa y la rosa

 Una mariposa blanca

se ha posado

sobre una rosa roja.

En todo el rosal

solo está ella,

por no haber

ni hojas.

La rosa roja

feliz con la mariposa.

No está sola,

es muy graciosa.

Dorita.

viernes, 2 de diciembre de 2022

De forma de ser

 Lo peor,de esta forma de ser,

es saber casi literal

lo que los otros están pensando.

Saber que estás siendo juzgada.

Lo que es más

por los que no saben nada sobre tí.

Ser juzgada por lo que se imaginan,

por lo que querrían que fuera o hiciese

para afianzarse en sus juicios.

Después de veintiocho años aquí,

he escuchado comentarios

que me han dejado estupefacta.

¡Con el empeño,

con el celo que he puesto en mi profesión!.

Sí,

es verdad,

hubo un tiempo

que venían niños a tropel

enviados por padres y madres

buscando el milagro.

No sólo tenía que enseñar,

también llenar el vacío

creado por la no presencia de ellos

en el núcleo familiar.

Al final,

quedan los que quieren aprender.

Se crean lazos.

Amistades de por vida.

Dorita.

Sobre papel

No tengo energía

para enfrentarme

a hacer algo 

que sea juzgado.

¡Ponerlo sobre papel...

para que nadie lo lea!.

Si cayera en manos 

de los entendidos,

se apresurarian a decir

que no tiene estilo propio,

que es infantil

y un sinfín de objeciones.

Me dejarían

doblegada y triste,

sin ganas de volver a escribir.

Como de mi vida forma parte

y tanto bien me hace

rehuyo el peligro.

Prefiero seguir así.

Expresando

sin demasiadas florituras,

sin tapujos

lo que siento.

Aferrada al lapicero

sabiendo que me ayuda a sobrevivir.

Dorita.

jueves, 1 de diciembre de 2022

Juegos de la mente

 Odio ese mi discurso

sobre un pasado idealizado

de lo que pudo ser y no fue.

Cuando viviendo

todo lo que hoy echo de menos

no era 

ni más feliz,ni más plena,

de lo que hoy,

a pesar de la dureza de lo vivido,

soy.

Al final,

todas esas historietas

que mi mente

me quiere hacer creer

no son sino falacias,

una forma de distraer,

de apartarme,

de impedirme vivir en plenitud

todo lo que hoy estoy viviendo.

Dorita.

Romances

 Tienen 

los romances viejos

un aire melancólico.

Saliendo

de bocas castellanas,

mientras las manos

las habas secas desgranaban.

Tragedias

que atrapaban

a doncellas inocentes.

Amantes

cuyos padres

su amor no permitían.

Lo cantado,

lo vivido.

Relatando entremezcladas

historias personales.

Viejas,

inconfesables.

Iban saliendo,

iban curando

corazones heridos.

Dorita.



Naturaleza

 Amo la Naturaleza

porque sí.

Desde pequeña.

Ni me acuerdo.

Me sentía bien

en medio de ella.

En los haberes,

entre los árboles,

cogiendo cerezas o setas.

Contemplando las amapolas

o las golondrinas.

Por los niños, de mi edad,

era cuestionada.

No me gustaba.

Me sentía rara.

La Naturaleza

mi tabla de salvación.

Dorita.


Otoño

 No sé

que tiene el otoño.

Se puede estar en casa

calentito,

bajo una manta;

ese cielo gris

que chulea de serlo,

esa lluvia intermitente

que le acompaña

cuando quiere,

se han pegado a mi alma

como lapas.

No debiera gastar calefacción,

ahora que tan cara está,

no hay forma

de hacer reaccionar

a mi melancólico corazón.

Dorita.

Buscando una coraza

 Sin máscara,

sin armadura,

ni tan siquiera la cara dura.

Así,

sin vestimenta alguna,

a la intemperie,

he logrado sobrevivir,

y no sé cómo, hasta el día de hoy.

La estúpida credulidad

en la bondad humana

me ha acarreado

no pocos males.

Continuo......

con la mirada estupefacta

ante la gente,

ante la vida.

Dorita.


Mi margarita

 A mi margarita

le duele la garganta.

Mi abuela le ha tejido

una bufanda blanca.

A mi margarita

le duele el corazón.

Le he comprado

un gran caramelo de algodón.

A mi margarita

le duele su tripita,

para que se cure

le he puesto una tirita.

Dorita.

Regalo

 Sí,

cada día me trae

el regalo de la hierba,

de las flores,

de la luz y de la lluvia.

Reales.

Cada día se superan.

Inmaculados y frescos.

Dorita.

La Mirada

 El regalo.

El tesoro.

La mirada.

La mirada a los campos

 reverbera en mi corazón.

Alza el vuelo a las abejas.

Bajan las nubes al suelo.

Entra la montaña en el charco.

Hiperrealismo en el río.

Dulzura en la lengua

de la flor del cerezo.

Dolor

de la espina del espino.

Asombro ante la rosa roja.

Dorita.


miércoles, 30 de noviembre de 2022

El canto

 De joven cantaba

la emoción que en mí

la vida provocaba.

Hoy canto,

en él resuenan 

viejas vibraciones.

Acarician mi alma.

Traen al presente

bellas estampas

de lo vivido,

de lo soñado,

de lo creído.

Dorita.

La luna y la rosa roja

 Clavó la luna

sobre una rosa roja

un rayo.

Palideció.

Pasados los días,

dejó la rosa

de ser roja

transformándose

en una hermosa

blanca rosa.

Dorita.

Otoño

 Hoy,

ma cayó la melancolía

como un jarro de agua fría.

Sensación de desgana

sin razón aparente.

La luz,

intentando atravesar

el ambiente húmedo y frío,

no logra

hacerme soñar;

acarician mi mente

recuerdos de otros tiempos

que, de repente,

se me antojan mejores.

En un intento desesperado

de evitar la tristeza

rápidamente me arreglo

y corro tras de un café americano.

Pretendiendo,

por el gusto,

dar un masaje al cerebro

y alegría al corazón.

La nieve, prudente,

se ha quedado en las montañas.

El inmaculado sudario

cubre los cuerpos de los infelices

atrapados por las garras de la parca.

Que crezca,

que crezca el día,

que vuelvan las flores a los cerezos,

que vuelva la vida a nuestras casas.

Dorita.



La Lavandera

 Su amiga,

la Lavandera,

está triste,

está compungida.

Todas las mañanas,

al ir al colegio,

le da unas miguitas

de su desayuno.

Hoy no ha querido

regalo ninguno.

Le gusta saltar

sobre los charquitos;

no ha podido

están heladitos.

Al Sol le ha pedido

que madrugué más,

que caliente el agua,

que su amiguita

se ponga contenta,

de muchos saltitos,

que coma de su pan.

pequeños trocitos.

Dorita.

Mi margarita

 Tengo una margarita.

Es mi amiga.

La veo en el parque.

Ayer,

un perro suelto y grandullón

la pisó.

Quedó espachurrada mi margarita.

Mi madre dice

que ponga una piedrecita,

que allí estará, en abril,

mi margarita.

Yo solo pienso

en lo mucho que sufrió

la pobrecita.

Dorita.

Migajas

 Lo intentas

con migajas.

Se contentará,

será suficiente.

Poco a poco,

día a día,

se olvidará.

No.

Sigo reclamando

lo que es mío,

lo que me pertenece,

lo que se me está negando.

Dorita.


La foto

 Pletóricas,

generosas,

altruistas,

emocionadas;

era necesaria....

la foto.

Dorita.

Limosna

 Como si de una limosna

se tratara;

ando pidiendo

lo que es mío,

lo que me pertenece,

lo que ....

se me está siendo negado.

Dorita.


martes, 29 de noviembre de 2022

Otoño

 Tiene 

mirada pulcra,

cae silenciosa

sobre el gato acurrucado.

Inmóvil en el poyete.

Meditabundo.

Haciéndose cargo

que las largas tardes

que faltan por llegar.

Mirada campesina

que acompaña el trasiego

de los últimos Mohicanos.

Van y vienen

con sus piñas,

con las manzanas

que se resistieron a caer.

Cuatro setas para la cena,

algún que otro membrillo.

Tiene sabor

a casa abierta 

con fuego crepitante,

dispuesto a calentar

a quien atraviese su dintel.

Dorita.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Jóvenes

 Soñabais la primavera.

Flores,

versos.

Inmenso universo de girasoles;

de sopetón,

un mar de rosas marchitas.

Las alondras y los mirlos

abandonaban el canto.

Erráticos sonidos

destrozados por el llanto.

Domingos

cayendo del calendario.

Los fantasmas se llevaron

los badejos del campanario.

Tiemblan los cimientos.

Tiemblan los monjes

desbordados 

por los incesantes rezos.

Un solo país.

Un solo corazón.

Un solo puñal clavado

esperando ser arrancado.

Granada 

puede entender, con rabia,

la tragedia desgranada.

Dorita.

La lagartija rosa.

 La lagartija rosa

es un poco miedosa.

Me mira de reojo.

Se esconde de mis ojos.

Se escapa entre las piedras.

Corre entre las hierbas.

Nunca se deja coger.

Yo no la quiero hacer daño,

solo que esté en mi casa

durante todo el año.

Dorita.

viernes, 25 de noviembre de 2022

La nieve como compañera

Soldados 

una piña,

un corazón.

Entre la blanca nieve.

Hombres

con una sola visión,

una sola misión.

Entre la blanca nieve.

Jinetes

llevando en su alma 

la victoria.

Entre la blanca nieve.

Valientes

que no escuchan a la humillación,

a la derrota.

Entre la Inmaculada nieve.

Portadores

de la espada.

Entre la blanca nieve.

Liberadores de ataduras,

destructores de injusticias,

portadores de la Paz.

Entre la blanca nieve.

Dorita.


Exterminio

 Poco importan

los nombres

de quienes físicamente

van destruyendo vidas;

Es el rayo exterminador

de las mentes corrompidas.

Dorita.

Arcángel San Miguel.

 Se halla exhausto.

Busca en las nubes cobijo.

Necesita reposar,

ser suavemente acunado.

Su protección segura.

Su trabajo impecable.

Tras el respiro,

energías renovadas,

como un rayo

hasta la victoria.

Dorita.


El lagarto Alcántaro

 Al lagarto Alcántaro

le gusta mucho el Sol.

Se ha sentado

debajo de un girasol.

Es tranquilo,

es viejo el lagarto Alcántaro.

Se lleva bien con todos,

no rompe ni un plato.

Sus ojos azulados

ya tienen cataratas;

se niega 

a ponerse gafas.

Dorita.


Los problemas del Ratoncito Pérez

 Al Ratoncito Pérez

le duele una muela;

no lo puede entender

el doctor dijo

que no había caries en ninguna.

Al Ratoncito Pérez

se le mueve un diente.

Anda preguntando

si alguien conoce

al que le pondrá su presente.

Dorita.

Refugios

 Hay refugios en le luna.

Su fría cara esconde

cuevas profundas,

surcadas de estalagmitas.

Catedrales

habitadas por murciélagos.

Soles subterráneos.

Cielos escondidos

abriendo sus manos

a mundos desconocidos.

Dorita.

jueves, 24 de noviembre de 2022

El aullido de los lobos

 Los lobos

no paran de aullar.

Nada que ver

con la luna.

Peligro latente

en toda la humanidad.

Dorita.

El lobo

 Nadie quiso saber nada de él;

había enseñado la pata.

Le vistieron de carnero.

Al llegar la matanza,

todos se llevan

las manos a la cabeza.

Dorita.

La fe

 Ni triste,ni alegre.

Vida a la vida

en busca del infinito.

Dorita.


Ojos desorbitados

 Los ojos,

dónde ya sabéis,

abiertos,

asombrados,

cargados de desilusión.

¿Quién los podrá cerrar?.

La guadaña

cebada con el lugar.

Cielo deslucido.

No para de llorar.

Resistió lo indecible.

Al final,

sucumbió al desastre.

Solo quiere

que cuando se vista de raso

todo resucite.

Dorita.

Tiempo pretérito

 El regusto por el pasado

signo de vejez.

Ando por el camino.

Hasta las monjas del colegio

dónde cursé bachillerato

se me representan 

como heroínas.

Sabiduría y cordura

rezumaban estas mujeres.

Con calzador en el centro.

A los nueve sin leer.

Ironías de la vida,

mi profesora la Mateo.

Santanderina,

amiga de Gerardo Diego.

Se topó conmigo.

Como si tal cosa.

Aguantando el chaparrón.

La Iturriaga, con sus notitas,

chivándome

lo que al día siguiente sería preguntada.

Deslumbrando a una clase

que no entendía

lo que había ocurrido

con la paleta.

La Zubizarreta,

joven licenciada,

se desvía en alagos

al sacarme a la pizarra.

Por mucho que intento

descubrir

las bondades de esta época,

no lo logro.

Me disciplinaron.

Estudiante de por vida.

Dorita.


Ceguera

 Se pueden hacer milagros.

Desclavar los clavos de las cruces.

Dar sin esperar.

No sirve de nada

machacar sobre la pared tu cráneo.

Ningún ciego

la luz recupera,

si se niega a ser tocado por el barro.

Dorita.

Soledad de nuestra encina

 Sola

entre otros árboles,

a los que encuentras extraños.


A pesar de tu grandeza y elegancia

rezumas tristeza.

Vives la injusticia

de no poder vivir en la dehesa.

Que sepas

que tu presencia

mi soledad comparte.

Tus compases

aligeran mis pesares,

acunan mis sueños,

vivifican mi vida.

Encina

 Nuestra encina

no es vieja,

solo tiene una veintena de años,

fue plantada

frente a la ventana de mi cocina.

Ha compartido,

en silencio,

mis soledades.

Buena maestra,

no ha parado de enseñarme;

lecciones 

que yo no he aprendido.

Tan transparente

que pretendieron eliminarla.

Fue la vida 

quién lo evitó.

Agradecida,

de tiempo en tiempo,

nos regala esmeraldas.

Dorita.


miércoles, 23 de noviembre de 2022

La barbarie y la luna

 Anda la Luna dormida,

necesita descansar.

Hasta ella

la barbarie no ha de llegar.

Está vieja,

está cansada para tantos sinsabores.

Para derretir el hielo,

la falta energía.

Ya no hay música,

ya no hay cantos;

hay hombres valientes

luchando hasta terminar exhaustos.

Corre su sangre caliente,

en medio de los tormentos.

Dorita.




Agua

 El mismo agua

que hiere y carcome a la piedra

hace brotar la hierba,

da vida a los árboles.

Dorita.

Mi corazón

 No quiero sentir,

en mi corazón,

larvas de insectos.

Desconozco

en qué terminaran.

Si fueran

de mariposas blancas

las protegería.

Abejorros ruidosos

me repugnan.

Planto

Rosales y lirios.

Acepto las espinas

presagio

de belleza desbordante.

Blancas azucenas

que me arranquen

la pureza de la infancia.

Dorita.


Luna estrellada

 Anda la Luna estrellada

sobre los campos

de los trigos machacados.

Tánatos,

enseñoreado en el lugar,

no parece dispuesto a abandonar.

Aión presiona

seguro de resolver la tragedia,

de evitar más muertes,

de gozar con los humanos

por siempre la eternidad.

Dorita.

Vivir

 No quería estudiar,

ni ser alguien en la vida.

Quería

que me dejasen en paz.

Vivir, así,

como las ranas,

como las golondrinas.

No me fue posible.

¡Tanta la presión!.

Sobreviví

trabajando con tesón.

Dorita.

Noviembre

 ¡Cómo echo de menos

los besos de la brisa,

la risa de los pájaros,

a las margaritas.

El viento, hoy,

arrastra tantas hojas

que los pobres árboles

van quedando esqueléticos.

Para mí sorpresa,

se han escapado hasta verdes.

La tristeza

quería cogerme.

No lo logró.

Las hojas sobre el suelo

rezuman frescura y color.

Dorita.


Pensamientos

 El pensamiento

que hiere

yo no lo quiero.

Soy alegre.

Dorita.

Atardecer en la Tierra

 En la Tierra

se ha puesto el Sol.

El trigo segado,

almacenado,

clama por alcanzar

las bocas insatisfechas.

La tristeza

ha caído sobre los campos

que no son para su fin

utilizados.

El Sol anda esperando

resucitar

un buen día.

Dorita.

martes, 22 de noviembre de 2022

Otoño

 Los álamos,

del parque,

siguen tan verdes

como en agosto.

Tal vez,

más verdes.

Se desprendieron,

tiempo atrás,

de algunas hojas;

Vinieron

abundantes  lluvias;

no acompañadas de frío.

Se espabilaron.

El humus,

sobre el césped,

desprende olor 

a petrinor.

Ha tomado posesión,

ya anda añorando al invierno.

Dorita.


Dardos de fuego

 Dardos de fuego

volando por el aire.

Fueron presentidos.

Fueron anunciados.

No podemos decir

que nadie lo vio venir.

Podemos afirmar,

con rotundidad,

que primero fueron unos;

no éramos nosotros.

Después otros;

tampoco nosotros.

Si no actuamos unidos,

seremos todos

los que sucumbiremos

bajo el fuego volador.

Dorita.


La reina de las banderas.

 Jamás pensó

tu bandera

ser por todos

tan querida.

Despleganda por el mundo.

La reina de las banderas.

Nunca perseguirte la gloria;

dejarás

en la memoria de los pueblos

tú impronta de grandeza,

de valentía,

de unidad.

Tú grito,

tú canto a la libertad.

Dorita.

Blanco

 El silencio

es blanco.

Blanca la luz

estallando en arcoiris.

Blanco

lo que el árbol calla.

Blanca la escarcha

purificadora del campo.

Blanco 

el pañuelo izado al viento.

Pañuelo

portador

de sonrisas y alegrías.

Dorita.

Canto a las mujeres

 Mujeres

de ojos limpios,inmaculados.

Las nubes las obedecen,

dejan caer el agua

sobre su pelo

para verlas andar así,

empapadas,

por el sendero.

No se aderezan

con pinturas y ungüentos.

Su piel

libre al viento,

el aire las besa

con cariño y tiento.

Curtidas por las tormentas,

despliegan una sonrisa

siempre abierta.

Frente con cordilleras.

 De sus manos cansadas,

la música se eleva.

De tanto callar,

casi se las olvida el hablar.

No les importa la gente,

son transparentes.

Dorita.


lunes, 21 de noviembre de 2022

Llora la tarde

 De tanto llorar,

la tarde se ha descompuesto.

¡Quién lo diría!.

¡Con la alegría

que fue recibida!.

Cayó

racheada y fría.

Violenta y con contundencia.

Su presencia,

tristeza y escalofríos.

Dorita.

Varita

 Con la varita de hada,

las mariposas

contarían cosas graciosas.

Las alas patas,

los pájaros amigos

de perros y gatas.

Los rojos azules,

transformando

su desbordante energía.

Los azules rojos,

sentirían 

la chispa de la  vida.

Los hombres hormigas

para que supieran

lo que pesan sus vidas.

Dorita.


Lluvia

 Bello día

repartiendo vida,

no envidia al radiante

que arrasa.

Dorita.

Nuestra casa

 Linchamiento

horripilante.

Esto

que vaya de entrada.

No debiéramos

analizar con primura

cómo nos encontramos

para haber llegado al

crucificale.

Cabeza bajo el ala

no evita el desaguisado

en el que nos encontramos.

Dorita.


domingo, 20 de noviembre de 2022

Encuentro

 Al acercarte

van viniendo

los veranos compartidos.

Las cerezas y los grillos.

Las candajas.

Las moñigas.

El burro de la señora Emilia.

Quedaron,

para siempre,

en tu piel y en la mía.

Cómo capas dando forma

a las perlas.

Lo que brilla en nuestras vidas 

Las manzanas de la manteca

dejaron el olor 

en nuestros intestinos,

guardando y asimilando los inviernos.

Tus mantos y los míos,

después de sacudir

el polvo del camino,

desprenden brillos

del oro de sus hilos,

del estampado de las estrellas.

A poco que uno tenga

prestos los sentidos

nota la belleza

del reconocerse,

del encuentro.

Dorita.



sábado, 19 de noviembre de 2022

La luna acomplejada

 Quiso la luna,

un buen día,

alzarse hacía las estrellas.

Quería verlas brillar,

quería brillar como ellas.

Muy rara

la luna se veía,

tan diferente,

tan extraña.

Pasaron días y años,

su mirada entristecía.

Su blanca piel

una perla parecía.

Una noche,

un jovencito gitano

de su carita

quedó prendado.

Le dijo,

todo él enamorado,

que era linda,

diferente,

graciosa,

que en todo el firmamento

nadie brillaba como ella.

Dorita.


viernes, 18 de noviembre de 2022

El silencio

 En medio

de un bullicio atronador,

el encontrarse

tras una búsqueda sin cuartel

con el silencio

es un privilegio.

Dorita.

Sobre el creer

 Es cierto,

" no hay merecimiento en el nacer".

Cierto también

que si la inmortalidad existe

a todos nos será dada.

Se crea o no se crea

de igual manera

se perecerá cual hoja en el invierno

o se trascenderá

sin que porque con devoción

se haya creído

vaya por ello a asegurarse

un lugar privilegiado en el Olimpo.

De cualquier manera considero 

que el creer

no es fruto de la desolación o el egoísmo,

más bien creo

en una predisposición innata

hacía un lado u otro

de la balanza 

Dorita.

La luna

 La luna lunita

"cascabelera"

besa al niño

en su boquita.

La luna lunita,

la gitanilla,

en los ojos del gato

¡ay! como brilla.

La luna,

sobre el camino serpentea,

no quiere

que la niña de su alma

en la noche se pierda.

Dorita.


La luna

 La luna,

serpenteando

sobre el sendero,

me fue marcando

el camino.

Dorita.

Árbol caído

 El árbol caído,

no podrido.

Tras una larga noche dormido,

¿Alguien le ayudará

y así

volverle a ver erguido?.

¿Volverán sobre sus ramas

los pájaros hacer sus nidos?.

¿Volverá el viento

sus hojas hacer vibrar?.

¿Volverán las abejas

sus flores libar?.

Dorita.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Haiku 22-1

 Por la rendija,

se escapa ligera

la lagartija.

Dorita.

Lenguaje

 Cada vez me cuesta más

entender 

de los  hombres su lenguaje.

¡Si al menos fuera capaz de callar!.

Con lo fácil que es

sentarse en una piedra al Sol,

dejarse visitar por las mariposas,

contemplar 

cómo se esconden las lagartijas,

escuchar a los tordos y mirlos

yendo y viniendo a los laureles.

Aprender su universal lenguaje,

quedo, en calma.

Logra,

acariciando mi alma,

retornarme a un limbo

alejado de esta desquiciada

humanidad.

Cuando la piedra abandono,

me voy con la conciencia tranquila

de no haber ofendido a nadie.

Dorita.



Llueve

 La tarde,

angustiada por la pena,

rompió a llorar.

A la tarde se unieron

todos los disgustos de la humanidad.

No podía parar.

Se vio como descargaba

la rabia contenida.

Fue bueno.

Estuvo bien.

En los cuerpos no cabía

un solo quebradero de cabeza más.

Dorita.

El mar y la amargura

 El mar de espuma,

algodón de azúcar;

sus improvisadas dentelladas

empapan los huesos,

transformando en amargura

su estremecedora belleza.

Extrae lágrimas de sal

de los valientes

que para ganarse el pan

terminan a la deriva.

Dorita.

La tarde y el olvido

 Le dijo la tarde al olvido

que al siguiente día volvería.

El olvido se olvidó

de lo por la tarde prometido.

Cuando la tarde llegó

encontró el lugar vacío.

La tarde se quedó sola,

solo se le ocurrió

alzar los ojos al cielo.

Lo que allí encontró

fue un tesoro divino,

obra maestra del color

que ya jamás olvidó 

Dorita.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Pálpito

 Es el corazón,

que pasea entre los pinos

bajo un cielo azul

para nada aburrido,

que recoge los membrillos

en las zarzas escondidos.

El que escucha

al arroyo temblar

con un canto melodioso

y en cada instante nuevo.

El que busca.

El que el reencuentro ansía.

El que en el retorno reclama

lo que sabe que es suyo.

Dorita.

Tristeza

 También las olas se agitan

con este baile de muertos.

Su forma se descontrola.

El Sol intenta calmarlas

creando el arcoiris

entre una espuma encendida.

El arco

ya se escapó.

El Sol anda escondido.

Las olas se quedan solas,

agonizando en las sombras,

de un profundo y triste abismo.

Dorita.



martes, 15 de noviembre de 2022

Valle de Caderechas

 En esta tarde otoñal,

vuelve mi sueño a soñar.

Le resucita el color

del rojo de los cerezos,

amarillo de los chopos,

entre un infinito de verdes

que por nuestro valle

se extiende.

Dorita.

Cristal

 Sabina tiene

los huesos de cristal;

yo el alma.

Dorita.

Otoño

 Sobre las hojas marchitas,

pisoteadas y empastadas

por la lluvia,

quiso un rayo de sol

reflejar,

como en un espejo,

unas nubes cargadas de plomo

que al final

no estallaron 

en ninguna tormenta.

Dorita.


Árbol

 Si no conociera tu pena,

tu amargura,

tu llanto entrecortado,

tus silencios.

No alzaría mi estandarte

elevando con él

todo mi respeto,

toda mi admiración.

Dorita.


Soledad

 Creyendo haber salido

de mi endémica soledad

lo celebro,

me vanaglorio de ello,

lo cacareo.

Justo ahí,

en el Zenit

siento el mazazo

que me hace caer del guindo.

Descubro el engaño,

me encierro en las valvas,

analizo lo vivido

y me encuentro con la rara,

con el perro verde

que siempre he sido.

Dorita.


lunes, 14 de noviembre de 2022

Árboles

 Blanco fácil.

Movilidad inmóvil.

Vida regalando vida.

Brazos que acogen

un auditorio rendido,

deleitado

con las canciones del alma

de los pájaros cantores.

Dorita.


Este otoño

 Nuestros árboles

no están marchitos.

El Sol,la lluvia,

la ausencia de frío

les hace gozar

como a benditos.

Dorita.

Ojos negros

 En sus negros ojos,

una espina

la rosa dejó.

Al deshojarse

aroma esparció.

De esos ojos radiantes

la sangre brotó.

Dorita.

Las mil caras de la esclavitud

 Ya nadie se queda

para vestir santos.

Las chicas de hoy

ni piensan,ni quieren 

parecerse a ellos.

Ni conocen sus historias.

Las chicas de hoy

dicen querer ser libres

acostándose

con quienes quieren,

cuando quieren,

decirles adiós 

cuando les da la gana.

Llega un buen día

en el que,

de una manera u otra,

tienen que mirar a los ojos

a la esclavitud.

Dorita.



viernes, 11 de noviembre de 2022

Los granos de la Granada

 Los granos de la granada

desparramados

sobre el sembrado.

Al acercarse los grajos

se escapan descorazonados.

Espanto.

Buitres hambrientos

no osan descender su vuelo;

se quedan en las alturas

por los farallones amparados.

De ellos el sol radiante

extrae lágrimas rojas.

La lluvia,de la tarde,

por  la estepa las esparce.

Dorita.

Noches calladas

Sin palabras.

El lenguaje,

asustado por lo que acontece,

ha bajado a las trincheras.

La palabra calla,

reposa,

escucha,

acompaña.

Llegará un día

que la palabra tome la palabra.

Dorita.

Noviembre 2022

 Azul perezoso,

sonrisa en los labios escondiendo

lamento silente

del corazón roto.

Espinas,

que dejaron las rosas,

clavadas.

Los valientes

no lograron sacarlas,

ni sellar con cera y un beso

las heridas.

Dorita.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Cansancio

 Están

los campos cansados

de no poder trabajar.

Tristeza

en los árboles.

El peso de los recuerdos.

Aquellas miríadas de pájaros

aterrizando en el grano.

No hay verdor

sobre la tierra.

Faltan los dibujos

de las rejas hendidas

en la tierra mojada.

Ni hadas,

ni gnomos.

Todos huyen despavoridos.

Dorita.


En ese lugar

 Las hojas de los árboles

tiemblan.

Los pájaros

se van de sus nidos.

Solo la muerte,

alimentada por la sangre,

se pasea cantando.

Lúgubre canción.

A todos estremece.

Dorita.

Lejanía

 Nos alejamos los dos;

sin quererlo.

Sabiendo en el corazón

que aquello

hubiera podido ser.

Tus espejismos

evitaron el reencuentro.

Ha quedado 

un vacío

que  en esta vida

 jamás será resuelto.

Dorita.


Recuerdos

 Los labios,

besados un día,

pintan de carmín

los pensamientos.

Dorita.

Lujuria

 No es lujuria

sentir caer del cielo

flores,

alfombrado el suelo de pétalos,

no ver la sangre,

no escuchar las bombas.

Dorita.

Madre

 Solo la madre.

Su corazón caliente.

La leña arde.

Dorita.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

Nanas

Granadas

 los corazones ardientes.

Bajo un cielo

cuajado de estrellas

ven a sus madres en ellas.

Cae la noche.

Desaparece la sangre.

Se escuchan palabras

atravesando montañas,

cantan sus nanas.

Atronador silencio 

Bosque encantado.

Agua bendita

que hace posible

resistir otro día.

Dorita.

La mañana

 La mañana,

en algunos lugares,

no quisiera despertarse.

La mañana,

que rompe la noche,

no puede 

con la sangrante oscuridad.

La mañana,

allí,

no sabe

cómo vencer a Satanás.

No sabe cómo vencer

a quien ha marcado de negro

los árboles,

a quien ha helado,

en el vientre de sus madres,

todos los sueños.

Dorita.


Lo inadecuado

 Quisiera yo ver

a esos negros gusanos

que habitan el alma

de aquellas personas

que miran al suelo

al ser saludas.

Quisiera increparlos,

invitarlos

a abandonar esos cuerpos

que sufren la desgracia

de ser habitados.

Como en un exorcismo,

obligarlos

a lanzarse al agua.

Dorita.


martes, 8 de noviembre de 2022

Nuestros muertos

 Los muertos

nos dejan su lírica.

No hay reproches,

ni malentendidos.

Ni dolor punzante.

Sí latente.

La no física presencia

transformada en conciencia

de constante existencia.

Jalea real.

La abeja extrajo

de la vida de la flor la esencia,

la encapsuló con cera.

Ahí perdura,

inamovible,eterna.

Dorita.

Mujer embarazada

 Ojos de lumbre y azabache.

Sonrisa amplia.

Juventud desbordante

en copa de cristal.

En ella

todo certidumbre.

Su hijo nacerá

en un país nuevo,

en un país libre.

Dorita.


Los árboles del parque

 Orgullosos de su hermosura.

Prendados de los niños,

de la fuente,

de mi mirada candorosa.

Paso entre ellos

por un caminito rojo,

falsamente adoquinado.

Mis brazos tocan sus ramas.

Van formando un enrejado.

Celosos andan del cielo,

para ellos solos quieren

ese bullicioso paraíso

que como el agua fina

va calando 

en su ardiente corazón.

Se alzan

hacía la cegadora luz

que raya con el infinito.

Dorita.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Pétalos sobre el lodazal

 Pétalos de rosa

sobre el lodazal.

Ahí quedan

en el abismo

todos los sueños benditos.

El carmín de primavera,

la flor del cerezo,

el cuco y la golondrina

han sido estrellados.

Huevos

sobre aceite hirviendo.

Dorita.

sábado, 5 de noviembre de 2022

Nuestros jóvenes

 La paciencia

de estos jóvenes

tiene un tinte

de infinito.

No desencadenan

la violencia

sufriendo

todo un martirio.

Dorita.


Ángeles

 Ángeles,

con grandes alas,

van

volando por el aire.

Gustosos de proteger

a quienes

no les hagan desaires.

Dorita.

La lluvia

 La tarde

estaba cansada

hasta que llegó la tormenta.

Trayendo agua bendita

limpió a la tarde su cara.

Repiqueaban las gotas

sobre la arena mojada.

Sonaban las castañuelas.

La tarde se puso en pié

envuelta en una mantilla,

taconeando flamenco

bajo el embrujo gitano.

No abandonando su baile

hasta bien entrado el alba.

Dorita.


viernes, 4 de noviembre de 2022

La mujer de blanco

 Es ella

quién está 

en medio de ellos.

Todos la han visto.

De ella emana

el coraje y el valor

que brilla

en los ojos de ellos.

No abandona la batalla.

Invita a retroceder

al enemigo.

También este la ha visto 

Ella,

izando un pañuelo blanco,

portadora de la paz.

Dorita.


Las palabras

 Raíces

que extraen

de excrementos los nutrientes.

Nutrientes

que engrandecen.

Flores derramadas.

Primavera del alma.

Lluvia plácida

a quien el arcoiris acompaña.

Gotas de rocío.

Ansiados 

copos de nieve.

Transfigurada la materia

brillando

en energía radiante.

Dorita.

jueves, 3 de noviembre de 2022

No te vayas

 No te vayas.

Ya lo sé,

no sólo extranjera.

Tú constitución,

tú color,

tú impronta.

Por ello

pisas fuerte sobre el asfalto,

la verde hierba ni se inmuta.

Resonará la melancolía

eternamente en tu estómago;

quédate.

Ni mejor,ni peor.

Aquí visible.

Dorita.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Otoño

 El viento,

este año,

no viene a llevarse las hojas.

El viento,

este año,

viene a arrastrar

turbios pensamientos.

Viene

a pulverizar el odio,

a secar las lágrimas.

Viene

a transmutar.

Trae sonidos de luz,

sonidos que animen a los manantiales

a derramar sobre la humanidad

agua viva.

Dorita.

martes, 1 de noviembre de 2022

Granada

 Abierta

a todos los vientos.

Llama encendida

en huerto dorado.

Enigmática,

altiva,

generosa y comprensiva.

Luz que conoce

de un destino.

Entregada a los viajeros.

Mujer,

sobretodo mujer,

que adivina y calla.

Sabe 

que nada está escrito,

que la última palabra

tendrá que ser esculpida

por las gentes que la habitan.

Entiende

de chanzas y verás,

de amores y de infortunios.

Los Ángeles, 

que la penetran,

no la dejan escapar

velando por una hermosura

que nadie ose arrebatar.

Dorita.

lunes, 31 de octubre de 2022

Otoño

 Las hojas,

enamoradas del río,

se bañan en sus aguas,

le dan colorido y chispa.

Unidos por el amor

se van juntos

hacía un mismo destino.

Dorita.

Los bienaventurados

 Cuántos,hoy,

querrían

ser pájaros para

cantar alegres trinos.

Rosas rojas,

disfrutar de su perfume,

de las sonrisas

de placer de quienes las contemplan.

Mariposas blancas,

ante su presencia

¿Quién no ve en ellas

a sus seres queridos?.

Paraíso de los justos

suspirado por tantos.

Dorita.

domingo, 30 de octubre de 2022

Asustados

 No habrá tiempo

para escribir,

para leer

todo lo que ha de saberse.

Prohibido olvidar.

La auténtica

memoria histórica.

La de verdad.

Lo que ocurre

hace que la tinta llore,

abofetea las caras,

pisotea la memoria.

Dorita.

viernes, 28 de octubre de 2022

Eres veleta

 Eres veleta

en manos de titiriteros.

Lo peor

que al ser de hueso

y actuar con la sinhueso

devastas

por donde pasas.

Los trigales

transformados en eriales.

Te presentas con bondad

escondido mezquindad.

Confundes.

Dañas más

que aquel que dispara

con un arma.

Dorita.

 

Ciegos

 De pronto,

los ojos ciegos

se abrieron

ante las atrocidades.

Por primera vez

vieron los colores.

Dorita.

Echar raíces

 Sí,

me puedo ir de aquí.

¿Me alimentará más el aire?.

¿Cantarán mejor los pájaros

allá donde vaya?.

Mis amigos

no sabrán de mis alegrías y penas,

ni yo de las suyas.

¿Conseguiré

enriquecer el vino?.

¿Cuántos años me llevará?.

Con el aire enrarecido,

aquí eché raíces,

aquí me quedo.

Dorita.

Por mucho que te empeñes

 Por mucho que te empeñes

en desangrar al mundo

a la luna no la desangrarás

jamás.

Dorita.



La tortuga

 La tortuga sabe

que jamás alcanzará

el horizonte.

Dorita.

El daño

 El guerrero

jamás dañará al cielo.

Tus insultos

dejaron de herir mi corazón.

Dorita.

Haiku 28

 Querida araña

ve y busca un escondite

que no te vean.

Dorita.

Haiku 28

 Fin de Noviembre,

ciruelo floreciendo,

algo está pasando.

Dorita.

Haiku 28

 El abejorro,

al fotografiarlo,

no se movía.

Dorita.

jueves, 27 de octubre de 2022

La estepa

 Ausencia de nieve.

Los sueños se deshacen

sin haber cuajado.

Quebradas las palabras.

Desatado el llanto.

Tierras baldías

recuperando 

hierbas montaraces,

extendiendo sobre la estepa

la belleza.

Dorita.

Tiempos y modas

 Si ando

pendiente de aprender

el como llegar a escribir

para satisfacer los gustos

que este tiempo establece,

dejó de decir

lo que a borbotones

desde mi corazón

empuja al lapicero a plasmar:

mis más recónditas frustraciones,

mis alegrías salvajes,

mis regustos

por esta vida

que a pesar de estos tiempos

vacilantes e inquietantes

no ha perdido el misterio

de derramar

amor,belleza y pasión.

Dorita.


miércoles, 26 de octubre de 2022

No puede ser

 No es posible

que las almas cristalinas

de los niños

queden trituradoras

junto a los cristales rotos

con las apisonadoras

que el hombre hace caer

desde el cielo.

Dorita.

El tiempo

 El tiempo

transfigurado en presencia

deja de ser amenaza.

Dorita.

Cerca

 Cayó la bomba,

desplomó los cristales,

silencio negro.

Dorita.

martes, 25 de octubre de 2022

Silenciando el alma

 Apagado

el fuego del alma.

¡Alto al fuego!.

Los rescoldos

se acallaron.

Las cenizas

perdiéndose por los poros.

La quietud llamó al silencio

y este respondió:

"hágase en mí

según tu palabra".

Dorita.

Haiku

 En la imagen

un plato de cerezas.

Me alimenta.

Dorita.

lunes, 24 de octubre de 2022

Jonny no cogió su fusil

 A Jonny

le han puesto un fusil entre las manos,

le han obligado a disparar

bajo pena de muerte.

Dorita.

sábado, 22 de octubre de 2022

Bruto

 Bruto

es poco llamar

a quien ordena

la sangre derramar,

a quien emprende

contienda interminable,

a quien 

pretende justificar

lo injustificable.

Dorita.

Bajo las bombas

 La Paz,

de los nacidos bajo las bombas,

construirá

un mundo de luz.

Dorita.

Paz

 Tú,

que naces bajo las bombas,

sé constructor de Paz.

Dorita.

Felonía

 Inexplicable.

En manos amorosas

ponemos fusil.

Dorita.

Jóvenes

 Nuestra juventud

siendo crucificada

por muchos frentes.

Dorita.

Joven

 Rosal florido

luchando en la contienda,

bajo las bombas.

Dorita.

Madre

 Ojos de angustia.

Niño se está muriendo.

Bombas cayendo.

Dorita.

Víctima

 Recién nacido,

has partido sin vivir,

cuida mi vida.

Dorita.

jueves, 20 de octubre de 2022

Soldado

 Bello niño

entre pañales de seda criado.

Ojos calientes y grandes.

Se pasea por las calles

rompiendo

a las azucenas el talle.

Luceros alimentados

con la gracia de una madre.

No hay rey,

no hay reino

que los haga comparables.

De esa aceitunada piel

anda la noche

enamorada,

de los dientes de diamante

y de su sonrisa grana.

Desde que se fue a la guerra,

en el cielo no hay estrellas

ni juncos en las riberas.

Por la estepa Ucraniana,

anda solo,

anda errante,

en busca de un bosquecillo

para arrodillarse.

No quiere que nadie le vea

como reza entregado

a la virgen,

por su madre.

Dorita.


miércoles, 19 de octubre de 2022

Madre

 De no entenderte.

De no escucharte.

De alejarme.

De volver

mirando de reojo.

Desconfianza,

inquietud,

vulnerabilidad.

Expulsión obligada

de paraíso no recuperado.

Saberme amada,

amar con pasión desenfrenada.

Buscarnos y encontrarnos,

fundirnos en el gran abrazo,

en el lazo.

Partida.

Dorita.

Cantaba la noche fría

 Cantaba la noche fría

una canción desgarrada,

sacada de sus entrañas

ante la sangre vertida.

Cantaba la noche fría

para evitar el espanto,

para alejar la tragedia,

para que los cuervos sepan

que los cuerpos 

sobre la estepa regados

son sagrados.

Van derramando el perfume

para ser embalsamados.

Para que nadie se olvide

que jamás serán profanados.

Dorita.


El jinete

 Sobre la tierra 

quemada,

el jinete azul

cabalga.

Sin volver la vista

a la sangre derramada

el jinete azul

cabalga.

Va en busca

de ese azur

que brilla en la lontananza.

Los niños

en los sótanos,

las mujeres trabajando,

los soldados

agotados.

El jinete azul

cabalga.

Dorita.


martes, 18 de octubre de 2022

Las noches eternas

 Durante las noches eternas

la luna llora

lágrimas negras.

Dorita.

Nubes de fuego

 Las nubes hoy

lloran fuego,

sobre rastrojos dormidos.

Van incendiando los campos

que vivían 

en el olvido.

Rasgan la tierra quemada

buscando en sus entrañas

un enigma escondido.

Dorita.

lunes, 17 de octubre de 2022

Ucrania

 Las heridas de los muertos

miran 

con ojos de espanto.

Las heridas de los vivos

claman resistencia.

El dolor

transfigurado en valor

rompe

el agotamiento de las tardes,

adelanta los relojes,

se pasea sobre los mares

gritando

Libertad.

Dorita.

Dile a la luna

 Dile a la luna

que no salga.

Que se quede

quietecita en su casa.

Que caiga la noche prieta.

Que todo lo ennegrezca.

Que me quede dormida

para no pensar.

Dorita.

domingo, 16 de octubre de 2022

Negra noche

 Entre las olas plateadas

de un mar gris y frío,

un pedazo de madera

con sangre roja.

Dorita.

Ucrania

 Las lágrimas de sangre

derramadas por la luna

en pétalos de rosas

se transformarán

un día.

Dorita.

La luna se está desangrado

 La luna se está sangrado.

Ya lo sé

no me lo digas 

Su sangre llega hasta el río.

Lo sabemos.

Cállatelo.

Las nubes cabalgan fieras

en esta noche humillada.

Porque insistir en ello.

Tú solo quieres ver

los jazmines,

las rosas,las azucenas.

No quieres ver

la sangre sobre la arena.

Yo solo quiero

poder resistir la noche.

Dorita.

El regalo

 No desprecio

esta manzana sana

de un huerto no prohibido,

acicalado y brillante

con las lágrimas derramadas

por los dioses.

Dorita.

sábado, 15 de octubre de 2022

Noches de octubre 22

 No es depresión,

es cansancio,

hastío.

No ver el final.

Ni tan siquiera el túnel.

Ni la luz.

Solo una nada.

Una niebla emborronada

que me tiene agarrada,

aislada,

ensimismada en querer comprender.

Dorita.

Luna octubre 22

 Y cuidado que anda por ahí

todas las noches la luna

paseando

con singular belleza

pero

con nuestros corazones helados

como si nada

no me arranca

esa emoción

de asombro,

de admiración.

Dorita.


Octubre 22

 Sin la presencia

del agua,

sin la nieve en las montañas.

Nuestros corazones

helados.

Desnudos andamos 

por ahí,

tiritando 

Dorita.


viernes, 14 de octubre de 2022

Los cuerpos hechos para amar

 Cuerpos hechos

para amar.

Desterrados

a un odio no elegido,

a una muerte 

temprana y desalmada.

A estos cuerpos

hechos para amar

les rompieron su destino.

Para que luego digan

que está escrito.

Esos destinos no le estaban.

Sus edades atropelladas,

destrozadas por la pólvora.

Los cuerpos

son hechos para amar.

jueves, 13 de octubre de 2022

Llegada

 Llegué tarde

naciendo.

No quería salir.

Llegué tarde

al paraíso

del lapicero.

Llegué tarde

para ser aceptada en el club.

Pertenezco

a los que viven en los banlieue.

No es queja,

es verdad.

No hago nada para adaptarme

a las necesarias normas.

No soy capaz.

Escribo en renglones torcidos.

Doy las gracias

al lápiz y al papel por ser reales,

por existir.

En su existencia

se sostiene la mía.

Dorita.

miércoles, 12 de octubre de 2022

Presentimiento

 ¿Qué es el presentimiento

sino el susurro

energético,

la chispa,

el chivatazo,

de algo real?.

Dorita.

Amistad

 Aún

en carne viva.

De todas las pérdidas,

tu amistad

es la que más me duele.

No hubo nada,

en nuestro corazón,

 que la resquebrajarse.

Retorcidos caprichos

de no sé qué ángeles caídos

lo lograron.

Dorita.

Encuentro entre dimensiones

 La tercera dimensión

en la que el cubo existe

tiene

ocho puntos de encuentro

con la segunda dimensión

en la que sus caras

se sustentan.

¿Ocurrirá 

algo parecido

con la cuarta y la tercera?.

Dorita.

martes, 11 de octubre de 2022

La acera

 Esta sembrada

de cuadritos grises,

flanqueada

por otros rojos.

Ha llovido.

El Sol ,

conquistando el cielo,

se llevó el agua.

La dejó limpita,

sin meadas de perros.

Su característico olor persiste.

Solo campanitas del eucalipto

aquí y allá.

Dorita.





Octubre

 La lluvia cae lentamente

calmando

a una tierra insatisfecha.

Las cenicientas nubes

poco a poco clareando

buscan

el silencio de una mañana

que quiere pasar desapercibida,

de puntillas.

No lo logra.

El Sol,

adueñándose del cielo,

invita a los niños

a recuperar el alboroto.

Dorita.

lunes, 10 de octubre de 2022

Temblando ante la siguiente....

 insensatez.

No es hora

de quimeras.

Ni buscar en sus ojos

la quinta esencia

de la más aberrante estupidez

que a todo ser,

que en cualquiera dimensión

existiera,

dejaría estupefacto,

boquiabierto,

anonadado.

No es hora de quimeras

cuando los mortales

andan suspirando

por poder comer

el pan con alegría 

sin la latente angustia

por un mañana que galopa

sobre amenazantes nubarrones.

Este neosurrealismo mágico

anda regocijándose

con la elaboración de la más atractiva

tela de araña 

donde todos caigan,

de la que nadie escape.

Dorita 

La niña de mis amores

 La niña

de las mil flores

tiene el alma

de colores.

Reina

de los corazones

auyenta los sinsabores.

La niña

de las trenzas de oro

y los ojos de azabache

jamás pronuncia la ache.

La niña

de mejillas sonrosadas 

salta como una gacela,

baila como una peonza,

vuela como la mariposa.

Dorita.



domingo, 9 de octubre de 2022

Oremos por Ucrania

 La oración

ya no es sólo una ilusión,

un deseo

de que está enajenación 

se termine.

La oración

tiene "sentido y razón".

La física cuántica

nos ha abierto la ventana,

nos llega al corazón.

Saliendo por ella

llegamos hasta Ucrania.

La oración

no sólo es una ilusión.

Puerta abierta a la vida,

a este trigo que ya germina.

No lo puedo palpar,

mi dimensión me lo impide,

si lo puedo constatar.

Dorita.

viernes, 7 de octubre de 2022

Madrigal

¿ Cómo se puede, amor mío,

vivir en la Tierra

sin la rosa

o la visita primorosa

de la mariposa?.

Siento la presencia

de su beso eterno.

Ángel encarnado.

Lucero furtivo.

Rayo encendido

que niebla atraviesa.

Mundo de tinieblas

queda fulminado

en el acto puro.

Dorita.


El pan nuestro de cada día

 Ante los campos

de interminable cereal

las constelaciones 

se estremecen.

Recuerdan el:"hágase".

Los trigales obedecen

multiplicando

sus granos para el hombre.

Dorita.

La luna enamorada

 Cuando la noche se esconde

ante la luna encarnada.

Cuando de puro enamorada

envuelve de plata la baranda,

los laureles se estremecen

al son de los cascabeles

que bajan de la montaña.

Quieren ver cómo la luna

baila embriagada hasta el alba.

Dorita.


jueves, 6 de octubre de 2022

Crepúsculo

 Antes del anochecer

el cielo regala colores.

Los usamos 

en los sueños.

Transformamos 

los recuerdos.

Evitamos

sinsabores.

Dorita.

Amistad ausente

 Amistad

palpitando en mis entrañas.

Destinada a ser eterna.

Fisuras del alma

no sobre cristal.

Nos tan profundas

para el fatal desenlace,

para el papel

a la papelera.

Dura como el acero,

brillante como el diamante.

Destinada a ser eterna.

Mi alma palpita con su ausencia.

Pozo sin fondo de la canción.

Dorita.

Nuestros pueblos

 Sus casas no pueden entender.

Robustas,

de legendaria sillería.

Orgullosas de sus moradores.

Se evaporaron sus almas.

Siguen flanqueando calles

dónde se respira

un silencio espeso

cuajado de desaliento y resignación.

Se masca

la humillación de la ausencia.

Las flores de los balcones

sustituidas

por zarzas y helechos

mostrando sus caras

entre las rendijas labradas por el agua.

Dorita.

La muerte y las nubes

 La muerte,

enseñoreada,

contemplaba con agrado

la hierba por el sol quemada.

La tierra resquebrajada.

 Los árboles,

sacrificando sus hojas,

descorazonados.

Las nubes,

desde lo alto,

hacedoras de vida

sus gotas 

nos han regalado.

Dorita.

Estrellas

 Contemplando las estrellas

bajo una noche encinada

el silencio 

enmudece.

Dorita.

Verde

 Entre la resquebrajada tierra

nace la hierba valiente

luchando por extender

un verde cálido hiriente.

Dorita.

miércoles, 5 de octubre de 2022

Granado

 Árbol encarnado,

mimado por los dioses.

Estallido de gracia

que el pájaro acompaña.

Sangre de España.

Encaje en sus flores

inmortalizando la Feria.

Flores

marcando el paso

a un universo carmesí.

Dorita.

Tristezas de la mañana

 Sufre la mañana

tristezas

de un desamor.

Se quedó prendada

de un hombre

que rompió su corazón.

Lo peor no fue el saber

que suspiraba por otra

o por otras.

Lo peor

 el engaño,la traición.

"Roma no paga traidores".

La mañana amaneció

en mantilla de seda envuelta

para que nadie notase

su carita descompuesta.

Dorita.

Iluminados

 Nadie más

que los álamos del río,

van contemplando

como las vidas

van caminando

hacía el mar.

Dorita.

El beso de la tierra en otoño.

 Multiplicando

las infinitas dimensiones

la granada se desgrana

en la Vega de España,

la Vega de Granada.

Dorita.

martes, 4 de octubre de 2022

En el alma

 En el alma

días de amapolas,

rojos resplandores,

agua que al pasar

canta a la vereda.

Cantos rodados

que se van limando

para el bello canto.

Cierra la ventana,

anda los pasillos

y en el otro ala

al mirar el vidrio

ve la triste imagen

de la niebla espesa

que todo lo envuelve.

Desde lo lejos

se van acercando niños de la guerra,

ojos espantados

que viven errantes

lejos de su tierra.

Dorita 

lunes, 3 de octubre de 2022

Los colores del otoño

 Los colores de las hojas

al caer

muestra del gran tesoro

ofrecido

a la madre tierra.

Gemas,

que pulidas por el agua

con delicadeza y tiento,

acabarán jubilosas

en el gran estallido

de la primavera.

Dorita.

Ucrania

 ¿Florecerán

sus árboles en primavera

o guardarán luto

por la sangre derramada

en las hojas desparramadas

sobre pupitres inertes,

que en sepulcral silencio

esperan esperanzados

el gran día

de ser de nuevo ocupados?.

Dorita.


Aprender

¿ Aprenderemos algo?.

Lo dudo.

Tenemos

dura la mollera.

Nos falta

caletre.

Dorita.

Haiku

 En esa esquina,

la he visto llorando

y resoplando.

Dorita.

Flor del ciruelo

 Mi ciruelo,

plantado en primavera,

floreciendo.

Dorita.

domingo, 2 de octubre de 2022

Perdedores

 Todos somos perdedores.

No nos engañemos

con falacias e ilusiones.

Muy temprano,

perdemos la niñez,

nuestro más preciado Tesoro.

Perdemos la adolescencia

que por ser tan puñetera

hasta está bien el perderla.

La juventud se nos escapa

de un soplido,

entre las manos.

Y sin casi darnos cuenta,

por ahí vamos

paseando nuestras canas.

Y de pronto,

nos damos cuenta

que la memoria es traicionera.

Que día a día 

no es la que era.

Perdemos seres queridos

arrancando un trozo

de nosotros mismos.

Y llega el punto final.

Para el creyente

de la vida eterna es consciente.

Para el ateo...

tal vez ni lo sea porque ....

¿Dónde está la línea del creer?.

¿Y quién lo puede juzgar?.

Dorita.

sábado, 1 de octubre de 2022

Palabras

 Habló

como no habla un hombre.

Sus ojos ardían sangre,

impávido ante la masacre

y los dientes que rechinan

de puro tragarse el hambre.

No diría un animal

por respeto puro a ellos.

Sí un ángel caído,

donde la materia hierve.

Donde se respira azufre.

No habló como habla un hombre.

De sus labios

palabras envenenadas,

sementera de las viudas,

gusanos que taladran hijos,

desterrados

a la ira y al engaño.

No habló como habla un hombre.

Arropado por siniestros personajes

coreando una canción

de miseria y de ultraje.

No hablo de animales

porque el animal es noble.

Dorita.

viernes, 30 de septiembre de 2022

La fuente de mi barrio

 En el barrio

hay un parque.

En el parque

muchos árboles.

Junto a los árboles

bancos.

En los bancos

hay señores.

Los señores

tienen nietos.

Los nietos 

en los columpios.

De los columpios

al agua.

El agua

salpica la fuente.

El agua

va cantando

las mismas canciones

de antaño.

Dorita.

Mi tierra

 Dicen

que en otro universo

existen

rosas de seda y lirios de terciopelo,

desconocidos colores,

ángeles candorosos

y montañas de alabastro.

Yo quiero

la tierra que piso,

la que el agua reverdece,

la que el sol torturador

maltrata y resquebraja.

Dorita.

Adoración

 Tu admiración,

tu asombro,al mirarme,

siguen inmaculados.

Y eso que nos lanzaron piedras,

arrancaron nuestra piel 

hasta el escarnio- no es metáfora-.

En la + absoluta discordancia

no faltaron

esos ojos de niño deslumbrado.

Los frotabas,

querías averiguar

si aquello era tan solo un espejismo.

Luz lanzando un universo

imposible de abandonar.

Dorita.

Incertidumbre

 No una palabra cualquiera.

No un nombre común.

Estado de ánimo

instalado en la humanidad.

Dorita.

Lo que quiero

 No quiero ir

a otro planeta

buscando personas hermosas

que me hagan sentir y vivir

una nueva realidad,

lejos de aquí.

Tan solo quiero

poder seguir gozando 

con las margaritas y las rosas.

Dorita.


jueves, 29 de septiembre de 2022

La esperanza

 La esperanza

está de parto.

No acaba de alumbrar.

Los frutos de aquel amor

que vivió su primavera,

que se llenó de vida,

que gozó de la hermosura.

Sus hijos,

a punto de ver la luz,

hallarán 

una Tierra nueva.

Tierra

que a base de desengaños ,

de contemplar los desastres

de vivir a contrapelo,

deseosa anda

de ver los hijos de la esperanza.

Dorita.




La búsqueda

 Cada día me pregunto

si respondo a mi destino.

Si estoy dónde debo estar

o bien ocupo otro lugar.

La margarita y la rosa

deslumbran sin preguntar.

Yo no quiero deslumbrar

pero si no caminar

por sendero conocido.

Ni atajos

que no son sino retroceso.

Abrir mi propio sendero

y sobre él avanzar.

Dorita.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Nuestra Tierra

 Nuestra Tierra,

la tuya y la mía,

anda girando

a ritmo desenfrenado.

Las estrellas asombradas

se esconden tras los nublados.

La Luna está aprendiendo,

quiere acoplarse a este paso.

El Universo,

en concejo,

preocupado se anda preguntando

que está pasando en la Tierra,

porque gira

a ritmo desenfrenado.

Dorita.

Cantamañanas

¡ Pero que antítesis!.

Cualquiera diría

que se trata de un virtuoso

cantante de mañanitas.

Pues no,se refiere

a un irresponsable.

Dorita.

Haiku

 Agua bendita

caía de un cielo gris,

sobre la ermita.

Dorita.

Haiku

 Ayer mañana,

abandonó su nido

la golondrina.

Dorita.

Cielo,tierra y mar

 De las lágrimas del cielo,

expulsadas del azul,

extrajo la tierra el verde.

El mar

ese su esmeralda.

Con sus idas y venidas,

presencia y añoranza

se nos antoja

indispensable.

Dorita.

martes, 27 de septiembre de 2022

Re gato

 Maullido

del agua sobre las piedras.

No para,

continúa.

Re...maullido.

Re...gato.

Dorita.

Copiosa

 Qué graciosa

la palabra...

copos y osa...

La nieve en las montañas

donde vive la osa lo es.

Dorita.

Mi tierra

 Entrando en la tierra,

sustento que fue

de mis padres un día.

Ancha la meseta,

el suelo cobrizo.

Entre los rastrojos,

van tomando asiento

nuevos encinares.

En la lejanía

se contemplan los viejos.

Allí,

donde las montañas cantan

los versos eternos

de la madre mía.

Dorita.


Errante

 Tan difícil de pronunciar

como

este año estilo de vida llevar.

Dorita.

Caprichoso

 Su falta de control

te lleva a pensar

en la cabra o en el oso.

Dorita.

Calle,callo

 Claro...

de tanto andar por las calles,

si son adoquinadas con + razón,

te salen callos.

Dorita.

lunes, 26 de septiembre de 2022

Cántaro

 Se llama así

por el canto del agua

al ser vertida sobre un vaso.

Dorita.

Camaleón

 Elegido por Dios

para anunciar al hombre

la inmortalidad.

Para llevar a cabo su misión

se ve en la necesidad

de cambiar de color.

Su pequeñez

se transforma en fortaleza.

Alcanza la del León.

Dorita.

Cacatúa

 Tanto decir...

caca, caca,caca...

la contestaron

caca tú y se quedó

con cacatúa.


Cacao

 A caca...

le pusieron una" o"..

y se transformó

lo malo en bueno.

Dorita.

Bombín

 Menos mal

que no explota

sino.....

pobre caballero.

Dorita.

Belladona

 Cuidado

con esa falsa hermosura,

atrapa y elimina.

Dorita.

Calima

 Por donde pasa

lima.

Dorita.

Café

 Bebida religiosa

empieza por ca...

y termina por fé.

Dorita.

Cacofonía

 Vibración en el aire

tras un robo .

Dorita.

Bombilla

 Que bien

que nos ilumina

y no nos sumerge

en una ardiente oscuridad.

Dorita.

Aquelarre

 Invitamos 

a aquel..

al innombrable

a irse...arreeeeeee.

Dorita.

Comandante

 El comandante

tiene úlcera estomacal,

come andando.

Dorita.

Como

 Como

moco...

que asco.

Dorita.

A cribillar

 Como pudo ser

que la criba,

que con dulzura

cierne la harina,

haya degenerado

en tanta violencia.

Dorita.

A cero

 ¿ Porqué esta aleación,

tan pesada,

se llama así?.

A cero

se dirige a la nada.

Dorita.

domingo, 25 de septiembre de 2022

Acaparar

 Acá,

todo,

para mí.

Dorita.

Acanto

 Planta robusta

invitando al canto.

Dorita.

Acaramelador

 Persona melosa

que resulta meliflua.

Dorita.


Abuchear

 Acción realizada

por ciertas personas

que perdiendo el control

ya no saben si son humanos

o aves.

Dorita.

Abono

 Regalo a la tierra

canjeable 

por alimento.

Dorita.

Abejorro

 Su presencia

todo un engorro.

Dorita.

Barca

 Al pronunciar

su nombre con lentitud

resuena en el oído

cuál sonido

de caracola.

Dorita.

sábado, 24 de septiembre de 2022

viernes, 23 de septiembre de 2022

La entrega

 Las espigas

se dejan crucificar

al ser su misión cumplida.

¿ Se puede acaso

entregar a la muerte

a jóvenes

que acaban de descubrir

en que consiste vivir?.

Dorita.

Mi paraíso

 Mi paraíso

un campo con manzanos y perales.

Un membrillero

iluminando

las tardes otoñales.

Dos castaños

que por no ser del lugar

se sienten un poco extraños.

Un nogal 

junto al regato

acarreando los frutos

a quien sabe donde.

Un estanque

que anda seco esperando

la más profunda calma

del invierno.

Quiere prepararse

para atraer

a lagartos,lagartijas,

zapateros,

jabalíes y corzos,

luciérnagas, saltamontes

y ratoncillos con bigotes.

Dorita.

La canción de la vida

 La vida

en el silencio canta.

La ecléctica mariposa

que de la hoja a la rosa

va en busca de una unidad

difícil de imaginar.

La savia ascendiendo

hasta alcanzar,

la melodía sabía

que le hace al cielo

temblar.

El cielo temblando

le obliga a la lluvia a caer.

En todas sus tonadillas

del variado repertorio

hay armonía precisa.

En cada estación ,

a su antojo,

logra de la tierra

un sincero agradecer.

Dorita.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Otoño

 Transmutación del color

que vivifica.

Cansada la tierra de ardores,

de ese sol rabioso y fiero.

Al atardecer,

cae la calma,

serena brisa

empujando a andar deprisa.

Fresco en el rostro.

Así se expresa está época

en la que el follaje tiembla.

Nada es estable.

La lluvia

se va acercando despacito.

Se acompasa, borbotea

y la tierra se serena.

Dorita.

Las almas de los héroes

 No puede ser

que las almas de los héroes

se pierdan.

Es seguro que Dios

manda a sus ángeles

a orientar

a los más diestros caballos,

con grandes ojos de azabache,

arrastrando carros de oro,

hacía el lugar de los muertos.

Los Ángeles cantan

mientras las almas se alzan.

En excelsa ceremonia

llevadas a lo más alto

a vivir eternamente

entre rubíes y esmeraldas.

Dorita.



Ángel caido

 Arranca

el ángel caído

de su miseria

un penetrante silbido,

envuelve la luna

en sangre

creando un invierno

infame

que crucifica a los muertos.

Ángel que no ve la luz,

agujero negro

en la Tierra.

Dorita.


La mujer y la luna

 Una mujer angustiada

anda a la luna mirando.

También la luna la mira,

la luna la anda mirando.

La mujer

no tiene fuerza

para la queja y el llanto.

Lleva en sus brazos un niño

apretado en el regazo.

La luna no parpadea,

la luna sigue mirando.

Ya no puede pensar más.

Su imaginación no encuentra

lugar

donde su cabeza reposar

Detrás de cada paso

la luna la va siguiendo.

Quisiera tener

una escalera de mano

para bajar a la Tierra,

para curar al herido,

para evitar el espanto.

Dorita.




Mi sangre

 Mi sangre

ya no es mi sangre.

Mi sangre

vive en el bosque.

Mi sangre

es ya savia

que subiendo a las hojas

disfruta del aire.

Mi corazón

busca con pasión

la compasión.

Busca

la dulce brisa de un nuevo amanecer.

De un atardecer

bailando al son de las olas,

besando el silencio de los astros,

respirando 

el sabor de las montañas.

Dorita.


El nido

 La cigüeña

nunca olvida su nido.

¿Cómo el hombre

se va a olvidar

del lugar que le dió

cobijo y abrigo?.

Dorita.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

La mirada

 La mirada

de un hombre triste

ha cabalgado hasta el mar.

Su angustia

ha manchado el agua

haciendo a los peces temblar.

Dorita.

La luna de Ucrania

 Anda afligida la luna

sobre el cielo Ucraniano.

Anda queriendo encontrar

heridas cicatrizadas;

los buitres oteando,

no se acercan a sus presas.

Los fusiles continúan silbando.

Sobre el alero de una torre,

unas palomas llorando.

Dorita.





La desgracia

 Su vida no acabó

como trigo maduro

que con alegría  y aceptación se entrega

sabiendo que tras de sí

la vida

de esperanza riega.

Su viva terminó

como trigo verde

castigado por la piedra.

Dorita.

Cazado

 ¿Qué mal hizo

para caer en la desgracia

de ser asesinado

sin ser juzgado?.

Dorita.


Trigal

 Antes de que el Sol 

todo lo agoste

y el trigo cual soldado valiente

se entregue en silencio

a la muerte,

las amapolas

parten a otros lugares.

Lugares

donde el agua

no es brutalmente arrebatada,

donde compartir es más fácil.

Las espigas,

a pesar de su aparente destrucción,

son sabedoras

del pan de oro

que en sus entrañas palpita.

Resurrección

haciendo posible

que la vida siga.

Dorita.

martes, 20 de septiembre de 2022

Fin del verano

 Como si tal cosa,

sin darse importancia,

los chopos

se van desvistiendo;

sembrando una alfombra

dorada y sonora.

Delicia otoñal de los viandantes.

La lluvia no llega,

una música resuena.

Todavía las ramas

hacen  galas,

siguen exhibiendo

sus verdes ropajes;

más livianos,

etéreos.

Danza interminable

entre la vida y la muerte.

Dorita.

Aprendizaje

 Al aprender

el hombre se humilla,

se empequeñece

hasta la Nada.

Dorita.

Mi huerto

 Tengo un huerto

con perales y manzanos.

Un pozo seco y un riachuelo

transformado en hilito

serpenteante y plateado.

Un solitario

rodeado de tupido encinar.

Sus visitas casuales

jabalíes y corzos.

Mi refugio sagrado

que no por vivir lejos es olvidado.

Dorita.

Noche estrellada

 La estrellada noche

es nueva

cada día.

Millones de ellas

naciendo y muriendo,

dando

luz y vida a mis sueños.

Dorita.


"Nankurunaisa"

 El amanecer

tras la noche negra.

Rosa roja

rompiendo en pedazos un largo invierno.

Las amapolas

testigos de la danza del trigo verde.

Blanca mariposa

cuando ya no se la espera.

Con espera o sin espera

lo que ha de llegar

pronto llegará.

Dorita.

lunes, 19 de septiembre de 2022

A quiénes siembran el terror

 Inmensa tristeza.

Vida insatisfecha en busca de gloria.

Gloria que calme sus putrefactas heridas.

Entre la negra nieve

nace la amargura.

Lejanos clamores.

Cuerpos sin tumbas,

ni ramos de flores,

ni nadie que les llore.

A esta patria

le nacerá su alborada.

Rosas y claveles

brotarán de sus entrañas.

Tu gran tristeza

seguirá insatisfecha.

No habrá gloria para tí

ni en la Tierra,

ni en ninguna estrella.

Dorita.

Azul y verde

 Florece

el azul del mar.

A la Tierra

le brinda el verde

que rompe su soledad.

Los dos hermanos

agarrados de la mano

miran a un cielo radiante

cuajado

de estrellas brillantes.

Dorita.

En nuestro mundo

 Porque el mundo

se haya vuelto obtuso,

taciturno y desgarbado,

no por ello

ha dejado de ser hermoso.

En el estercolero,

floreció radiante

un granado.

Antes de su actual dorado,

estalló ardiente.

La vida de forma exultante

derramó su poderío.

Dejó patente

que nada ni nadie

la detendrá jamás.

Dorita.





derramó su poderío.

Sequía

 A la del agua

se van sumando:

sequía de sonrisas,

de bondad,

de amabilidad.....

y un largo etcétera.

Ansiosos esperamos

verlas terminar.

Dorita.

Tiempo seco

 La lluvia no tiene prisa,

se nos hace de rogar.

Está pensando que con ello

la vamos a valorar.

Dorita.

Retorno

 Y entrando

en la arboleda

cayó la melancolía.

Aparecieron los rostros

de quienes,

en otros tiempos,

labraron aquella tierra

dándole vida da a la vida.

Sacandosela del pozo

que hoy ya no tiene agua.

Quiso el día

arrebatar la nostalgia,

transformarla en alegría.

Dorita.