Hay tristeza profunda en Diciembre.
Los espíritus de los muertos
reclaman ser recordados.
Los vivos
sentimos
el vacío de la luz.
Monotonía en la lluvia.
Sol de brujas.
Se agudiza la melancolía.
Los recuerdos se agolpan
pretendiendo imponer ese:
"Cualquier tiempo pasado fue mejor".
Cuesta sacudirse el polvo
a las espaldas cansadas.
Salir a dejarse refrescar
por la niebla y la escarcha.
Trajo las fuertes heladas
dejando la tierra abandonada,
solitaria y tiritando.
No sabe porque todo esto está ocurriendo.
No sabe que hacer
ante la nada.
Solo se escucha
la música profunda del viento;
en su corazón
la vida palpita.
Madre cansada
que no duda en prestarle
a sucesivos alumbramientos.
Dorita.
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