viernes, 16 de diciembre de 2022

A Maria

 Recuerdo aquel día que,

al entrar en clase,

mi corazón

latió con fuerza.

Alegre y tímida al tiempo.

Sentí

conocerte desde siempre.

Esperé.

Quería cerciorarme

de que un día

en tí resonaria mi canto.

Sabes,muy bien,

que siempre estuve

desbordado con tu encanto.

Mis pensamientos

se llenaron de esperanza.

Mis castillos,

el agua se los llevó.

Me veo como un tonto.

Pero no,

no es de idiotas amar.

Amar es de valientes.

Pretendiste que creyera

tus puras y limpias decisiones,

casi lo consigues.

Te traicionaron los hechos.

Tu renuncia

a ir con el grupo a París

dejó en evidencia

que mi amor no fue correspondido.

La próxima vez

se franca.

El amor verdadero

no merece ser abofeteado.

Dorita.





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