Pobrecitos
nuestros padres,
luchando toda su vida.
Trabajando
hasta la extenuación
por una España nueva,
por una una España linda,
por una España blanca.
Entre todos,
nos hemos encargado
de sembrarla
de negras manchas.
Dorita.
Pobrecitos
nuestros padres,
luchando toda su vida.
Trabajando
hasta la extenuación
por una España nueva,
por una una España linda,
por una España blanca.
Entre todos,
nos hemos encargado
de sembrarla
de negras manchas.
Dorita.
A la nuestra
la están curtiendo,
les gusta para hacer...
bolsos, zapatos y otros productos
para colocar
en el mercado.
Dorita.
Me duele.....
su desfigurada silueta.
Como si de una pesadilla se tratase,
sueño
con la cara de mi madre atormentada.
Mi corazón palpita,
quiere recuperar
su verdadera imagen.
Esto no es lo que yo deseo.
Broma de mal gusto.
No puede ser,
no puede ser que mi Patria se desangre.
Que la maltraten.
Que la abofeteen.
Que yo esté contemplando
todo esto desde la barrera.
Me duele esta España
que no vibra,
que no reclama su verdadera esencia,
que no lucha
por permanecer entera.
Dorita.
Después de haber escuchado.
Sufrir por lo que dicen que he hecho.
Lo jamás por mí realizado.
Descubrir
el minucioso plan para culparme
elaborado.
Me felicitó por el esfuerzo
para sentirme bien conmigo misma,
disfrutando
de la entrañable soledad,
gozando de la naturaleza
como nunca.
Dorita.
No somos
ni punto,
ni coma.
No somos salvadores
de nadie.
Solo eso,
somos lo que somos.
Hemos venido
a vivir siendo.
Dorita.
La verdad es fuerte,
es valiente.
Quien vive en ella,
dentro de su castillo,
está eternamente protegido.
Dorita.
Puede ser
"que toda la vida sea un sueño
y que los sueños sueños sean";
¡qué bella
es la vida!.
¡Que grandioso el vivir!,
también el soñar.
Dorita.
Imaginemos,
por imaginar,
a un solete de niña
sintiéndose un halcón.
¿Y porqué no?.
Originalidad al poder.
Qué talentosa.
Qué peculiar.
Aprende tanto sobre ellos que...
Ornitóloga.
No , no,
directamente halcón.
El pequeño detalle,
nunca ha volado.
Hay que probar.
Se lanza desde su ventana.
Se estrella.
Directamente al cielo
o trastornada de por vida.
Dorita.
Tras una depresión,
flotar y gozar de la existencia
no es fácil.
Tras esta locura colectiva,
volver al equilibrio
tampoco lo es;
lo conseguimos.
Somos fuertes,
somos valientes.
No tiramos la toalla,
ante las dificultades.
Dorita.
Todo es criticable.
La gente echamos
la lengua a pacer,
nos va la marcha.
Ese blanco sobre negro,
interesante.
La verdad
valiente.
La valentía
un plus.
Quién nada hace,
nada teme.
¡Que honor para el Congreso
la presencia de un sabio!.
Si fuera mi padre,
sería para mí un orgullo
escuchar su magistral lección de economía,
por lo menos,
qué tanta falta nos hace.
Un poco de humildad.
Dorita.
En nuestro país,
se ha metido la chirigota
en el Congreso.
Parece broma de mal gusto...
no ,no,
lo han convertido en ley.
Los disfraces
para carnaval.
"Un poquito de por favor".
Los niños son.....
Sagrados ...
si,
Sagrados.
Siendo +- reparable
terrorífico.
No es reparable.
Letra escarlata...
de por vida.
Dorita.
Que la jodienda
no tiene enmienda....
universal.
Que sea a costa del erario público
desgarradoramente local.
Dorita.
Respecto a ciertas cosas.
¿Acaso los animales
les dan el consentimiento
a ese tipo de personas
para realizar
semejantes barbaridades?.
Si de vertebrados y consentimiento
estamos hablando,
a mí que me lo expliquen.
Créanme,
no lo entiendo.
Dorita.
¿Acaso
hay en el reino animal
alguna especie
que de forma compulsiva
se dedique
a dirigir la actuación
del resto?.
Pues ...
aprendamos de ellas
y dejemoslas
vivir en paz y armonía.
Son muy listas,
lo hacen todo muy bien.
Tienen mucha experiencia
que es la madre de la ciencia.
Dorita.
Está manía,
desaforada,
por la intervención
se podría definir
como....
neurosis obsesiva.
Dorita
¡Pero qué manía
con intervenir!.
La Naturaleza,
cargada de sabiduría,
sabe lo que hace.
Dorita.
Si porque mientes
mil veces
crees que convences,
te confundes.
Nadie te cree,
ni te creerán;
antes bien,
más te valiera cerrar bien tu boca.
Cada palabra ,
que de ella sale,
sea verdad o mentira,
jamás ya será creída.
Dorita.
Esto ni va de añoranzas,
ni de qué cualquier tiempo pasado fue mejor.
¡Qué va!.
Este tiempo es el mejor,
el nuestro.
Se trata de reclamar,
con contundencia,
la honradez,
la justicia y la cordura.
Dorita.
Amores,
desamores.
El palpitar
de quien con sudor se gana
el pan de cada día.
Sabe
del sentir de la mañana,
del cansancio sosegado
de la tarde.
De las rosas en flor
y de la zarzamora.
Sigue latente,
tomándole el pulso
a nuestra gente.
Dorita.
El mundo vibra.
Todos queremos
cantar y bailar.
Escuchar a los pájaros,
en la madrugada.
Contemplar los valles,
después de subir las montañas.
Pasear,
junto a los álamos del río.
Queremos,
todos lo afirmamos,
lo justo,lo bello y lo bueno.
¿Qué hacemos parados
junto al precipicio?.
Dorita.
Consciente vivo
de lo que está pasando,
no me es ajeno.
Me molesta;
la realidad
ha dejado de atormentarme.
Me he alejado
de banderillas y estocadas.
Si no hubiera ocurrido,
es tal la gravedad de lo viviendo
que suficiente sería
para impedirme
seguir viviendo.
Dorita.
Los versos más bellos.
Los versos más tristes
están siendo escritos por los Ángeles
sobre la nieve.
Dorita.
Enojada contempla
los peligrosos enfrentamientos,
cuerpo a cuerpo,
entre los hombres.
Se agita.
Se entristece.
Se acerca a la tierra
besando la arena.
Amor divino
intentando calmar
la ira.
La inquieta
este tiempo sombrío.
Se envuelve en belleza,
se impregna de ella.
Se deja atrapar de la energía,
de la fuerza de los colores.
Dorita.
Anoche la lluvia
se despacho a gusto.
La estábamos esperando.
Llegó descompuesta,
hecha un mar de lágrimas.
¡Qué desazón produce
contemplar a la lluvia llorando!.
Al final,
nuestros ojos enrojecidos
comenzaron,sin consuelo,
a jarrear.
Dorita.
Tras la imagen
una idea.
La mente inquieta,
ávida del séptimo arte,
en ella se recrea.
Con alegría,
da cabida
a un sinfín de personajes.
Fascinada anda,
gozando de tropelías.
Atrapándolas en cajas.
Sintiéndose muy reales,
reclaman protagonismo.
Aparecen con regocijo,
si se les da cobijo.
Entre real y ficticio,
un circo.
Ante tanta confusión,
un campo de batalla.
Nuestro cuerpo ensangrentado
o directamente aniquilado.
Dorita.
La hojarasca
se vuelve hierba.
La niebla
se escapa por el río,
detrás de la montaña.
El valor rompe el vidrio,
que lo tenía atrapado.
Mi corazón
baila con la luz,
sueña con las estrellas.
Dorita.
Orgullosa contemplo,
como en mis ojos tú
ves el universo.
En él te pierdes.
Embelesado respiras,
existes.
Como no ha de sorprenderme
tal proeza,
ser capaz de morar en ese estado.
Es un privilegio
vivir siempre enamorado.
Dorita.
Ya hube yo
tirado la toalla,
no viendo
mi amor correspondido.
Cuando ayuda me pediste
con cariño y sin orgullo,
orgulloso me sentí
de estar de nuevo junto a tí,
de volver de a tu lado.
Dorita.
Me dices que te preguntas
el porque la quieres tanto.
Deja a la mente
descansar.
Pregunta
sin contestar.
Respuesta
difícil de hallar.
¿Acaso el Sol se cuestiona
el porque sale casa día?.
¿Piensa la Luna
en el embrujo que produce
en los embelesados enamorados
que se pasean junto al acantilado?.
Son las cosas del querer,
aún devanandote los sesos
no las llegas a entender.
Dorita.
El amor
ni pasa página,
ni se agota.
El amor
sigue presente por siempre
en la persona amada.
Es por el transformada.
Dorita.
Hemos llegado a un punto
que por defender lo justo,
lo bueno....
te gritan,
te humillan,
te marcan con el disparo de
RARA.
Si se ceja en la defensa
de lo justo y bueno,
se desemboca
en una muerte natural.
Al parecer ya somos muchos
los que sintiendo la angustia
de mantenerse callados,
nos hemos lanzado
a la peligrosa aventura
de lanzar nuestra voz al viento
y así acallar nuestro tormento.
En esta nos encontramos,
a la espera de saber
si somos los suficientes
RAROS.
Dorita.
Fácil
despotricar contra todo,
contra todos.
Difícil
coger al toro por los cuernos,
conocerse a sí mismo
y empezar
a sonreírle a la vida.
Dorita.
Poeta,
aquella persona osada
que se atreve a adentrarse
en terrenos
desconocidos,
en el Amor con Mayúsculas,
el que no se puede definir.
Está por encima de las palabras.
El mejor poeta ,
el que más se aproxime
al amor Sagrado.
Dorita.
Antes de expresar
con palabras
lo que es el Amor
con MAYÚSCULAS,
hay que haber degustado
el verdadero Amor.
Dorita.
Bendito
quién es capaz
de definir
al verdadero amor.
Quién lo sepa
que lo escriba.
Necesito leerlo.
Me paso la vida buscándolo.
Dorita.
¿Se unirán,
un día,
todas las especies
en defensa propia
para plantar cara
al gran exterminador?.
Dorita.
Ningún animal,
que yo sepa,
busca la destrucción de su especie.
El hombre,
en un alarde de prepotencia
y de superioridad ,
lo hace .
Dorita.
Tan importantes
los cimientos de mi infancia
que......
a los pilares ni tocarlos,
en todo caso apuntalarlos.
Dorita.
Tanto se sustenta
en los cimientos de nuestra infancia
que.....
mejor no atreverse a mover pilares.
Mejor dedicarse a embellecerlos.
Dorita.
Si el amor
se adhirió
a tu corazón,
no temas.
Estarás desarticulada;
si así lo quieres,
te armarás de valor,
te recompondrás.
Dorita.
La vida es un regalo.
No se estropea.
No pasa de moda.
No caduca.
No se gasta,ni se desgasta.
La vida es eterna.
Dorita.
En el lecho de un río seco,
vivían todas juntitas
muchas, muchísimas piedras.
Entre ellas una,
un sonrosado y perfecto corazón.
Envidiosas sus vecinas
no paraban de decir
que aquello no era una piedra
sino un corazón real.
Era blanda,
el agua la lograba moldear.
Para resistir la vida,
sobran las blandengues,
emotivas y simplonas.....
como tú.
La bonita piedrecita
se defendía que no era
ni rara ,ni diferente
que era una real piedra
A las desenfrenadas lenguas
no hay quien las haga parar.
Hete aquí que un buen día,
una mujer solitaria
que por el cauce paseaba
cogiéndola entre sus manos
en su bolso la metió.
No la importó la aventura.
Ni siquiera se preguntó
a donde la llevaría.
La solitaria,ya en su casa,
junto al retrato de su esposo
la posó.
Todo el amor de este mundo
en ese lugar encontró.
No paraba de decirle:
"tú eres el corazón
de quien a mí tanto amó".
Dorita.
La luna ya desfallece.
El azul del cielo
todo lo engrandece.
Los pájaros cantan.
La brisa
a las sonrosadas mejillas
acaricia.
El verde se extiende.
El aire rezuma aliento divino.
Un velero
sobre el mar camina.
El Sol se estremece
marcando una eburnea estela
en el agua esmeralda.
Todo dispuesto
a un profundo abrazo.
El instante
eterno.
La mente invitada
a arrancar las angustias y penas
y arrojarlos al mar.
Dorita.
Que un día tranquilo
a la orilla del mar.
No dejando la brisa al Sol
tu rostro azotar.
Mirar a lo lejos sin ver.
Lanzarse a soñar.
Deseados viajes
de los que aún no has podido
gozar.
Viajes de ultramar.
Tierras lejanas.
Echar todas las penas al viento.
Buscar nuevas gentes.
Descubrir nuevos mundos.
Del cielo su azul,
donde escribir bellos versos
que dejen al mar
sin aliento.
Dorita.
Se acerca sin piedad.
Arrecia desatado,
colérico.
No es un toro
noble y bravo
que ,solo en la plaza,
busca salvarse
del capote y de la espada.
Lanza fuego.
Por todos temido.
Hasta el Sol
ataca enfurecido.
La Tierra tiembla,
sacudiéndose
como perro abrasado por las pulgas.
Agitado el hombre,
busca explicación
a lo que acontece.
De tal envergadura
el problema
que no hay conocimiento
que lo ataje.
Solo queda,
en un acto de humildad,
acordarse
de quien todo lo trasciende.
Dorita.
Llegó.
Bien recibida.
Con los brazos abiertos,
por la naturaleza
acogida.
Me niego a no verla
en mis viajes
de Burgos a Aguilar.
Alzando la vista,
en Santander,
el blanco permanente
en las montañas.
Brillante,potente,
por la contundente helada.
Dorita.
Verja oxidada.
Jardín abandonado.
Vieja casona de piedra,
sin cristales,
con la hiedra
entrando en las habitaciones.
Algo así,
no deja a la imaginación
descansar.
Dorita.
La mañana
tiene un ángel,
te acompaña
al despertar.
Cuando te escapas
corriendo,
detrás de tí
él se va.
Por la noche,
en silencio,
guarda tu dulce soñar.
Allí está
al romper el alba,
sus ojos abiertos
de par en par.
Dorita.
Después del eléctrico
y dado que somos energía,
vamos lo de Einstein
y lo siguiente
con onda - materia .
Que me he ido,
después del eléctrico,
como quien no quiere la cosa,
¿atropellaremos el espacio?.
Dorita.
El empecinamiento
en la mentira
no crea una verdad;
esa tozudez
desquicia a quien lo sufre,
envilece a quien lo mantiene.
Dorita.
Supervisó el almuerzo
haciéndolo eterno.
No lo vi.
Nadie lo vio.
Estaba allí.
Susurrando a los oídos.
Indicándole al Sol
donde y cuando calentar.
Con sus hilos de oro
bordó el día.
Dorita.
Ahí está
sin hojas o con hojas,
que + da.
Ahí está
"viendo pasar el tiempo".
Catalizador.
Impertérrito observador.
A nada se aferra
sino a la tierra.
Puertas y ventanas abiertas
dando la bienvenida.
Si toca flor,flor,
sino abrigo y calor.
Dorita.
Usa
la culpabilización.
El día,
el tiempo,
el invierno.
Sus juegos,
pasatiempos peligrosos,
la pena y la queja.
Rodeándose de la afición,
brilla en su candelero.
Al ser todo una ilusión,
acaba en el desengaño.
Si no aprende la lección,
al final....
la desesperación.
Dorita.
Nunca
sentí miedo
en abrirme en canal,
ni siquiera pensé en ello;
tuve que mirar por esa ventana
y temblé.
Dorita.
Luna ,lunita,
sigue ahí
no te escapes,
mírame.
A tu lado yo
soy mejor,
más pura,
me siento segura.
Dorita.
La luna está
más plena,
más luna,
más llena,
sabiendo que bajo su compañía
yo me siento
más segura.
Dorita.
No sólo los árboles
están desnudos en invierno,
hay veranos
que, agonizantes suradas,
los deja
al borde del abismo.
Dorita.
La luciérnaga
no necesita ayuda
para vencer la oscuridad;
se siente más fuerte,
acompañada por la luna.
Dorita.
La mente
envolvente
se recrea en pensamientos.
Pensamientos
que crean historias.
Historias
a partir de una imagen,
de una palabra
que llega de manera inusitada.
El arte,
la maestría del hilar.
Películas subrealistas,
absurdas.
Creídas a pies juntillas.
Vidas basadas
en espejismos visuales,
en engaños conceptuales.
Por si no fuera suficiente,
ahí está
lo que llegó adherido
al traje con el que nos trajeron.
El auténtico milagro,
lograr vivir en verdad.
Dorita.
Cuando el perdón
contempla
el transparente día
con aroma a laurel y romero
comenzando a saltar
como las lavanderas;
el viento,envidioso,
azota con fuerza
la ventana y
rompe los cristales
desparramandolos
sobre la desgastada tarima.
Dorita.
La calle
estaba fría.
Tras los cristales,
en un comedor sin gente y sin calefacción,
solos los dos.
El Sol
calentó nuestros rostros
con sorprendente fuerza.
El ceremonioso maître
nos agasajo,
pan tostado con aceite,
acortando la espera de lo pedido.
La misma fuente
acariciaba el tinto y el agua.
Acompañados por el silencio,
las alubias rojas con corzo
y las doradas
se dejaban saborear con placer.
Al terminar
el hojaldre de Torrelavega,
empezó
la llegada de comensales.
El almuerzo
rezumó poesía
por los cuatro costados.
Dorita.
Niños sentados,
al rededor de una mesa.
La vela en el centro.
Sujetada en el cuello de una botella,
cayendo la cera acariciando al cristal.
Gritando:
- Luz ven,Luz ven ,Luz ven....
Cuando la corriente llegaba,
la bombilla se encendía
y los niños gritábamos:
- Bien, bien,bien.....
Dorita.
Me deslumbran
los de agua.
Océanos,
ríos,
lagos,
petrificados.
Ante ellos,
mi mente estalla
en múltiples emociones.
Dorita.
Aún volviéndonos locos
y todos consideramos
que una tropelía
no es un atropello.
Seguiría siendo tropelía.
Lo único que demostraría
que nuestra sociedad
está enferma,
está enajenada.
Dorita.
Vivo
alegre y tranquila,
en medio del maremágnum.
No me preocupo.
Pasó el tiempo de la angustia.
De la angustia llevada al límite.
Hoy,
lucido equilibrio inestable
defendido
con uñas y dientes.
Siento,
a mi lado,
palpitar el desgarro,
la desolación,
la incertidumbre.
Yo....
en calma.
No una calma chicha.
Una calma muy trabajada.
Dorita.
Quedaron atrapados.
Sus cuerpos magullados.
Se cuentan por miles
los que ya no respiran.
Allá,
entre los escombros
brazos mutilados y corazones rotos.
Guerra instantánea.
No hay un grupo humano
a quien llamar:¡Culpable!.
De cuajo
la risa fue arrancada
de muertos y de vivos.
Solo queda el desastre.
El miedo contenido.
Apestados edificios
a los que nadie quiere ya
acercarse.
Dorita.
Cristo crucificado.
Cristo resucitó.
Los crucificados de hoy
resucitan.
Su despertar
cambió a la Humanidad.
No se ha terminado
de escribir
la Historia.
Dorita.
La comimos.
Ninguna Eva
nos incitó a ello.
Insatisfechos.
Yendo más allá
de lo permitido.
La rebelión de lo intocable
incita
a agujerear
al "más allá".
Siempre intentando
encontrar un algo
que llene
nuestro pozo sin fondo.
Dorita.
No siento
ni el frío,
ni el viento,
ni a la agonizante noche
amenazando a mi cuerpo
con hacerle pasar al olvido.
No me mueve a seguir
ni el odio,
ni el rencor al enemigo.
Sé que mi muerte
pende de un hilo.
Siento,en cada esquina,
con su dalle,
acechandome la parca;
es +
que la rabia contenida
lo que me empuja a la lucha.
Es la Paz duradera.
El derecho a tener una casa
donde desayunar caliente,
cada día.
El que la libertad, en esta tierra,
no sea una quimera.
Por todo esto,
lucho,
vivo y si es preciso muero.
Dorita.
¿Qué quedará
de esta estirpe,
cuando la Tierra decida
actuar con contundencia
ante tanta tropelía?.
Dorita.
Ya que ,en estos momentos,
no me siento angustiada
me digo:
"guarda la calma".
Al límite de mi resiliencia,
con ganas de despotricar
contra tanta insolencia;
el Sol se ha colocado
sobre un azul
de preprimavera,
dos gorriones
se hacen arrumacos
sobre la chimenea,
entre la blancura nocturna
alzan sus cabezas
las margaritas.
Tú, me has dado
el mismo abrazo de siempre
al despertar.
Dorita.
Ayer,
volvió al lugar
la serpenteante muerte.
Mostraba una autoridad,
una contundencia
que no tiene.
Ángeles,
entre los escombros,
clamaban clemencia.
Sueños,
rezumando azufre,
saltando de forma estrepitosa
por los aires.
Retorcidos alambres
queriendo coser lo imposible.
El hielo,
petrificado en los peldaños,
no fue ajeno a la destrucción.
Mis limitadas palabras
no llegan a expresar
el infierno vivido.
Dorita.
Enajenados tiempos.
El mañana
mandando al hoy
a un infinito sin término.
Evitar la locura.
Las blancas montañas
reposan tranquilas
sobre la Luna.
Elefantes,
paseándose en fila,
siguiendo la estela
del Sol
escapándose entre las nubes.
Hormigas afanándose,
ajenas a todo y a todos.
Dorita.
Cuando la mujer
empieza a tocar
su cielo,
olas gigantes y atropelladas
a un mar profundo
pretende arrastrarla.
Jugando a evitar que
esa mujer,
por los siglos soñada,
se eleve gloriosa
alzando su espada.
Dorita.
Entre las notas
de la canción,
está mañana
saltaban volando
palabras de amor.
Palabras eternas,
de antaño,
galopando en el tiempo.
Mostraban
una gloriosa verdad.
Amor a ese ser
atrapado en miserias.
No reconoció ,
en el camino,
a quien tocando sus ojos
le hubiera devuelto
de la vida
el sentido.
Dorita.
He entendido la diferencia,
cantar de cabeza,
cantar de pecho.
El preso número nueve:
el encanto del salto.
En la forma,
En el fondo.
Arrebato visceral del marido.
Amantes
a la eternidad en un suspiro.
Agraviado
encantado con el acompañamiento
al infinito.
Quiere ver a Dios....
resolviendo.
Certero.....
de que esto es lo mejor.
Dorita.
Sobre sus muñecas,
nadie en el pueblo
los llevaba.
Reservados para bodas.
La sombra proyectada
sobre "La Peña del Mediodía"
bastaba.
A mí me fascinaban.
No las sombras,los relojes.
Estaba al quite.
Los veía en periódicos,
en revistas,
los recortaba.
Los mojaba
y adheridos sobre mi muñeca.
La primera vez
que soñé con tener uno,
en las fiestas de un pueblo cercano.
Allí estaba,
en un tenderete de feria.
Imposible.
Lloré desesperadamente.
Mi madre no lo compró.
Era de juguete.
El dinero no era para ser tirado.
La ferianta intentó regalármelo,
ni por esas.
Mi primer tesoro
vino de la mano de mi tío Andrés,
en el internado.
Al terminar
mis estudios universitarios,
mi madre tomó
la sublime decisión
de obsequiarme con un certina.
El gusto por los relojes,
compañero de existencia.
Dorita.
No es que me casara
con locura enamorada.
Sí con la certeza
de que aquello que a fraguarse comenzaba
no era un capricho,
un antojo,
consecuencia de un fugaz desenfreno.
Fuego de artificio
que con rapidez cae sobre el heno.
Algo serio por ambas partes acordado.
Sinceridad y fidelidad trabajadas.
Las grandes diferencias
hicieron que la vida
nos regalara frecuentes sinsabores;
Más nuestro camino
por serena cadencia fue marcado.
Absoluto respeto,
siempre nos hemos profesado.
Al final,
deleite compartiendo
nuestros días.
Dorita.
¡Tanta destrucción,
en tan poco tiempo!.
El gigante
nos aplasta.
Como si nada.
No nos damos por enterados
de nuestra pequeñez.
Seguimos
con la idiotez.
Dorita.
Ahí está la Peña,
" viendo pasar el tiempo".
Dura,
fuerte,
impasible.
Con el agua y el viento,
de las células muertas
se desprende.
Va ganando en vida,
en belleza.
Se viste de gala.
Vestida de verde.
"Quién de verde se viste,
por guapa se tiene".
La novia de Santander
llena de misterio,
de historia e historias,
de infinidad de mundos.
Privilegiada,
desde su Ayala contempla
la Bahía,
disfrutando de unos cielos
que cortan la respiración.
Dorita.
Cuando palpas
el derrumbe.
Cuando sientes al pasado
corriendo desesperadamente
hacia un infinito pasado
¡tan distante!.
Sólo queda,
en la memoria profunda,
un cierto sabor a nostalgia.
Cuando la incertidumbre
se adueña de tu calle,
de tu ciudad,
de tu país.
Cuando percibes
como si hacer las cosas bien
fuera de otra dimensión,
es ahí
en medio de todo esto
que el cuerpo se revuelve
y mis ojos se clavan
desesperadamente en la belleza.
Me agarro a ella con uñas y dientes.
No quiero
que se vaya de mi lado.
Dorita.
El efecto sanador
de la escritura,
explicable
mediante la física cuántica.
Dorita.
La escritura,
pararrayos.
Energía acumulada
viajando
por el lapicero,
descargada sobre el papel.
¡Qué descansados
el cuerpo y la atmósfera!.
Dorita.
El bombardeo
de patrañas y mentiras
solo logrará
la unión
de los que buscamos
la verdad.
Dorita.
Somos más fuertes
quienes creemos
que la paz es posible,
que los que siembran
oscuridad y miseria.
Dorita.
De igual modo
que la primavera anda llegando,
la gran guerra- también-
anda terminando.
Dorita.
No te obsesiones
con la oscuridad
del invierno,
es seguro
que llega la primavera.
Dorita.
Sí,
si a si lo veo;
algunos
no entienden
nada de nada,
te consideran débil,
te dan con más saña.
Como algo
a tener en cuenta sí;
casos y casos.
Dorita.
¿Hay algo peor,
para un país,
que estar gobernado
por caprichosos?.
¿Haciendo,
en cada momento
lo que se les antoja?.
Esos que al sentirse criticados,
por sus súbditos,
comienzan a dar palos de ciego
de forma enloquecida
auyentando no solo a los nacionales,
sino también
a todos aquellos
que se les hubiera ocurrido
visitar su territorio o establecerse en él.
Dorita.
Resultó
que un buen día,
me atreví
a comenzar
la siguiente prueba:
Sabiendo que una vecina,
quien de mi vida nada conocía,
solo por el placer de chismorrear
no cesaba de decir sandeces,
injurias , infamias,
contra mi persona,
al regentar un servicio público
decidí
comenzar a frecuentar
su establecimiento.
Me hice su cliente.
Dando un paso más
me animé
a excederme en generosidad
siendo con ella derrochona,
compartiendo
lo especial,
lo fino,
que a mí llegaba.
Me traicionó
de la manera más vil.
Dorita.
Hay mucha gente,
conozco algunos,
que sienten- perdónenme-
placer,
regodeo,
en el sufrimiento.
Diría, más bien,
dependencia del sufrimiento.
Y...
una necesidad imperiosa
de espolvorear
a los cuatro vientos
todo lo que sufren.
Alardeando de pertenecer
al gran grupo
de los Sufridores.
Al tiempo,
por oposición,
desprecian
a quien no pertenece
a la selecta asociación.
Ese apoyo,
esa aceptación,
sublime.
Orgullosos de quedarse ahí.
¡Ay de los pobres
que se atrevan a indicar
otros caminos!.
¡Serán crucificados!.
Tienen la gran verdad,
que nadie ose,
ni por asomo,
arrebatárselo.
Dorita.
Decidí
no irme del lugar.
Sí,
cometí errores,
no lo dudo.
Algún cotilleo.
Seguridad en mi misma
dando clases.
Asombrarme,
demostrándolo,
de las insolencias.
Vamos,
este tipo de cosas.
No las consideré nunca
tan extremas
como para tener que irme,
a otro lugar.
Me quedé.
Con la toalla sobre el suelo.
Había pasado, allí,
veintisiete años,
para nada satisfecha
de mis relaciones.
Llegó un día,
eso fue lo asombroso,
que comenzaron las"coincidencias"
consecutivas,
por nombrarlo de alguna manera.
Serie de acontecimientos
después de los cuales
me empezaron a encumbrar.
Seguro
que esto tampoco es real,
no lo puede ser.
Fue tal el giro,
en el trato a mi persona,
del vecindario
que empecé a pensar
si no me estarían confundido
con otra persona.
Ahora ando ahí,
a la expectativa....
deseando saber
que me espera el futuro,
en este lugar.
Dorita.
No pasa nada.
Pues la guerra en Ucrania
no termina.
No pasa nada.
Cada año el tiempo
está más loco.
No pasa nada.
Nuestros políticos
no dan una en el clavo.
No pasa nada.
Los jóvenes no pueden pensar
en formar familia.
No pasa nada.
Cada vez hay más agresiones.
No pasa nada.
Los alumnos no respetan
a los profesores.
No pasa nada.
La vida
es cada vez más cara.
No pasa nada.
Nos decimos que nunca
hemos vivido mejor,
nos lo creemos.
Todos a una afirmemos:
"aquí,no pasa nada".
Dorita.
Un adolescente,
de familia desestructurada,
que decide
utilizar la risa
como válvula de escape,
exteriorizado a través de ella
todo su malestar,
todas sus frustraciones,
agota la paciencia
de alumnos,profesores
y de toda su familia.
Más insoportable
que la mayoría de comportamientos.
Dorita.
Por esas cosas
de la vida,
después de tanto tiempo,
de tanto observarnos,
de tanto remarcar
nuestras diferencias,
ha comenzado
una confluencia
que me deleita.
Dorita.
Dicho...
de una antigua profesora...
"Si dicen que dizan..
mientras no hazan.."
Era de Tudela.
Prescindir,
en un poema,
de la música
es...
es llegar a la orilla del mar,
contemplarlo,
disfrutarlo
pero....
no entrar.
Evitar
sentirle en la propia piel,
en plenitud.
Su espuma en el pelo,
su sal en la boca.
Dorita.
Cuando el poema
pretende decir
lo que el poeta
desconoce,
el lapicero se revuelve,
el papel se inquieta,
no sabiendo ni por donde tirar,
ni a quien hacer caso.
Dorita.
Palabras
deslizándose en el viento
sin rozarle,
sin que puedan ser notadas.
Palabras
que introduciéndose en el agua
no son mojadas.
Palabras
que le permiten al silencio
hablar.
Dorita.
No quedo atrapada
ni por normas,
ni por modas.
Contenido y estructura
van de la mano,
hacen fuerza,
deslizan el lapicero
haciendo con él
lo que quieren.
Dorita.
¿Porqué
los no invitados
se presentaron en la fiesta
cuando nadie les esperaba,
cuando más daño podían hacer
y todo terminó
en tragedia?.
Dorita.
Buscan los hombres
cualquier escusa
para mancillarse
los unos a los otros;
la Naturaleza,
¿Qué hizo a los hombres
para que por ellos
esté siendo devastada?.
Dorita.
Sigue
pretendiendo ,sintiéndose
elegante,
embaucar a desconocidos.
¡Pensar
que por evitar prejuicios
resulté siendo
una de sus víctimas!.
De sus asquerosas mentiras.
De sus manipulaciones.
Ante las advertencias,
que las hubo,
no me sentí
en peligro.
Cuando el resentimiento,
los conflictos no solucionados,
la insatisfacción provocada
por evitar los trabajos,
diseñando artilugios
para vivir de la nada
confluyen....
resultado
explosivo.
Interesante observar al personaje,
evitando el desbandaje,
no parar una y otra vez
de volver al ataque.
Dorita.
¿Quién amainará la amargura
sobre la nieve dejada?.
¿Será,alguna vez,
posible
la Tierra cicatrizada?.
¿Es necesario hurgar
en las heridas cerradas
para ver de nuevo
la roja sangre derramada?.
Dorita.
A todos los soldados,
vivos o muertos,
que por convencimiento
o viéndose
obligados a ello,
en primera línea
evitan la gran catástrofe,
logran nuestra libertad.
Dorita.
¿Cómo no va a sufrir
la yema?.
Para alcanzar la luz,
ha de romper la corteza.
Valió la pena.
Ante su determinación,
la rigidez cedió.
Su camino,
moldeado con precisión.
El alumbramiento culmina.
Entrega total, la Flor.
Milagro de compenetración,
de unión.
Dorita.
El azote del mar
sobre el acantilado.
Sonido que suena,resuena.
Vuelve a sonar,a resonar.
Extrae lo mejor,
lo suave,
lo preparado para la Gran Partida.
No cae en saco roto,
su trabajo.
Moldea.
Da forma y belleza.
Incansable artista.
Goza de lo terreno,
de lo Divino,
de lo Sagrado.
Dorita.
Si el poema
no resuena,
no hay que buscar
un sonido.
No importa.
No tiene porqué hacerlo.
No por eso
deja de serlo.
Dorita.
Los humanos
no espabilados
ni siendo picados
por enjambres
de abejas asiáticas rabiosas.
Dorita.
Porque tú
quieras irte,
no quiere decir
que otros,
los que de verdad te quieren,
quieran irse allí;
si lo haces
les arrastrarás.
Piensa,por un instante,
en ellos.
Eres.....
la razón de su existencia.
Dorita.
Sí...
el vacío que deja
un amigo cuando se va
"es como
un pozo sin fondo
que no se puede llenar".
Si donde
se va
es más allá
del Sol y las estrellas...
no hay palabras.
Dorita.
Tu rendimiento
obliga
a los que te quieren,
que son muchos,
a caer contigo
en ese pozo
sin respuestas,
sin fondo.
Dorita.
A lo largo
de nuestra experiencia
vivimos
infinidad de vidas .
¿Porqué
no van a existir
otra infinidad de ellas
tras el umbral?.
¿No será
que nos falta imaginación?.
Dorita.
¡ Qué manía
con esa insistencia
de que esta vida
es la única!.
Tengo derecho a pensar que no.
Más después de degustar
las pruebas.
Evidencias no palpables.
Para mí suficientes.
Dorita.
La Naturaleza
se pone tan guapa
para hacer más llevaderos
los desastres
producidos por el hombre.
Dorita.
Cuando
el desastre
te apuñala por la espalda,
las gotas,
el viento y las flores
se visten de gala
para arroparte.
Dorita.