Los pajarillos
cantan desaforados.
Aún no lo entiendo.
Dorita.
En este peregrinaje
a mí misma...
¡Cuántas gracias
he de darle
al lapicero!.
Dorita.
Nosotros,
los maestros,
no necesitamos
ir al cine o al teatro.
Todas las historias
que los niños nos presentan
superan con creces
a las del celuloide.
Dorita.
¿ Y que quieres
que te diga
se esto es de libro?.
La respuesta
del principal personaje
está escribiendo
una historia
mil veces repetida.
Para tí...
novedosa.
Solo para tí.
El resto sin necesidad de palabras
lo vemos todo.
Dorita.
Sin palabras.
Te está jugando la psicológica.
Ella no cede.
Tu tampoco.
Ella desinterés total por aprender...
lo que más te duele.
Utiliza esto para lograr su objetivo...
tú sabes lo que quiere.
Lo que tú
no estás dispuesta a sacrificar.
¿Hasta cuando el duelo?.
¿Hasta cuando
el resto
hemos de hacer
lo que nuestras fuerzas supera?.
En este peligroso teatro
andamos involucradas
demasiados personajes
secundarios.
Dorita.
Que sinuosa.
Que escurridiza
la mentira.
Ennegrecida
oculta
su verdadera cara.
La verdad
al no entender de maniobras,
de estrategias.
Al solo ver la luz...
lo tiene crudo.
Más...
todo cerdo
tiene su San Martín.
Dorita.
El cielo,
aquí en Santander,
se ha sumado
al dolor y la pena
del funeral por las víctimas.
Dorita.
¿Y claro...
que se podía esperar
después de la surada
de esta mañana de fin ,finalismo,
de octubre?...
pues que esta tarde
salgo toda ufana
con mi paraguitas
por si las moscas y...
mayúsculo chaparrón.
Dorita.
El día
anda de sur.
Me gusta.
A la carrera noviembre
y el sentir aún el calor,
el poder llevar
manga corta
no deja de ser la resistencia
al frío
que lo queramos o no...
se avecina.
Dorita.
Una
mira hacia atrás...
como si nada
hubiera acontecido.
¡Tantas cosas han ocurrido!.
Que todo parece nada.
Dorita.
Al volver
es constatar
que el tiempo va pasando
y no termino de entender
vuestro lenguaje.
Dorita.
Sobre la mesa
de un bar.
Un hombre
como una cuba.
La de una mujer
sobre su mano.
Miradas perdidas.
Un cristal roto.
Un rayo de luz
sobre ellos reposa.
Dorita.
De las nuevas tecnologías...
sin necesidad
de dudas,
intrigas,
desafios...
y un sinfín de cosas más
puedes disfrutar
de ser leída
por personas
viviendo en lugares
que jamás se te hubiera pasado
por la mente
ni en sueños.
Dorita.
No a chulear.
No a que me reconozcáis nada.
Pues nada hay
para ser reconocido.
Tan solo quisiera
ser tratada
como una más
de vosotras.
No como la diferente.
¿Es tanto...
pedir esto?.
Dorita.
No fue la vuelta
lo esperado.
Tan solo la constatación
que ...
con otros disfraces allí
nada había cambiado.
O ...
tal vez sí
y no resistí
el tiempo suficiente
para constatarlo.
La puerta quedó abierta
a una próxima vez.
Dorita.
No ♾️ parejos.
No pocas veces
en ese instantáneo chorro
sale
lo que el corazón siente.
Dorita.
A quien
firmemente decidió
de allí nunca bajar,
no te atrevas
intentarlo.
Antes
te arrancará los ojos
que dejarse convencer
y permitirlo.
Dorita.
Que no es
esperar la muerte.
Preparar la vida es.
Por eso
el ejercitar los ojos
viendo dentro de las hojas,
de las flores...
de ese agua
cristalina y caprichosa
que tiene a bien encerrar
la memoria
de tu ser
y al mirar
y al contemplar
comienza
ese diálogo interno
que lejos de ser extraño
nos resulta tan cercano
que fácil adivinamos
que eres tú mismo
el que desde dentro
le anda hablando
al viajero.
Dorita.
Aún recuerdo
el gregoriano
de mis tiempos de Castilla.
Cigüeñas
en los campanarios.
Cada pueblo
con su fuerte.
Y la piedra de esas plazas
casi siempre solitarias
que traen a la memoria
personajes
de cuando Castilla fue
mucho más
que lo que hoy es.
Dorita.
En la inseguridad
del caos...
una inusitada calma
se extiende.
Todo lo invade,
todo lo ilumina
dando sentido
a lo incomprensible.
Virtiendo Paz
sobre lo ininteligible.
Dorita.
Yo quiero
Amor mío decirte
que la lluvia está cayendo.
De forma
lenta y pausada.
Sin viento,
sin alboroto.
Como quien sabiendo
de su grandeza
se pasea lentamente
no por alfombra roja.
Dejando un manto perlado
sobre la hierba.
El gris del asfalto
se intensifica.
Aquí en el barrio,
un poco despistados,
no sabiendo bien que hacer
nos refugiamos en cualquier bar
para charlar
tomando un café.
Dorita.
Amor mío
que el cielo
está en la 🌎 🌍 🌎,
en la rosa,
en la luna,
en las estrellas 💫 💫 💫
y en toda aquella conciencia
que disfruta
sabiéndolo?
Dorita.
Empieza a llover.
Mujer con bolso grande y hombre.
Con ese bolso
no sé como
no has cogido ☂️ 🌂 ☂️ 🌂 ☂️.
Intervengo.
¿Y...
porqué no cogiste tú dos?.
Sonrisa de mujer agradecida.
Hombre ni mu.
Dorita.
No es su realidad
lo que mi corazón
aprieta.
Tampoco
la incertidumbre.
Al final...
todo lo es.
No hay otra
que confiar.
Es más bien la desazón
de no ver con claridad
por donde ha de transitar
la rutina
del mañana.
Dorita.
¿Tras el parecer...
saber?.
Si no se sucumbe
antes
en ese pozo sin fondo
con el nombre
depresión.
Dorita.
Para ella
no estoy hecha.
Me descorazona.
¿Acaso lucha
el agua del manantial?.
Agradecido
se deja llevar hasta el río
para acabar
en la mar.
Dorita.
De amar.
De hacer el bien.
Lo que no entiendo
es la profunda tristeza
al sentirme incomprendido
y ya no quiero hablar
al ser traicionada.
Dorita.
Si en algún momento,
en algún instante
viste la Gloria de Dios
encarnada...
agárrate a ello
y no lo sueltes.
Dorita.
Leyendo lo duro,
lo difícil
de lo último y excelente
publicado.
¿No será
que anda con los ojos
abiertos
y su aviso
sea más que profético?.
Dorita.
¿Y si todo esto ocurriera?.
La inalterable Vida
su curso seguiría.
Más...
¿es necesario
seguir
cruces sembrando?.
Dorita.
Ni mi euforia,
ni mi dolor.
Ciertos destellos
intentan
presentarlo.
Instantes
que la niebla se los lleva.
Imposibles
de atrapar.
Suficiente
para saber
que son
lo Real.
Dorita.
Tengo
un especial sentido
para detectar la falsedad.
Ayuda,ayuda a vivir.
Lo de vivir en verdad...
carrera de fondo.
Cuando creo
andar en ello,
el horizonte
aparece ante mis ojos
más allá
de las estrellas 💫 💫 💫 💫 💫.
Dorita.
En la vida
que no te permiten
mostrar
cariño y agradecimiento.
Simplemente
no se lo creen.
Con serenidad y respeto...
retirada.
Dorita.
El de aquella mirada
subió
hasta las alturas.
Zarandeó
las nubes.
Una lluvia delicada y suave
roció las plantas.
Agradecidas
comenzaron a cantar
una canción,
hasta entonces,
desconocida.
Dorita.
Solo ella...
lo invisible es visible.
La noche...
día.
Tras el derrumbe,
la trascendencia.
Lo inesplicable,
sin poder dejar de serlo
se trasforma en
esperanza.
Dorita.
No quiero
vuestras cadenas.
Iros enterando.
Me hacen daños en las muñecas.
Los tobillos me dañan.
¿De dónde la autoridad
para semejante dislate?.
Dorita.
Mis niños
no son perfectos.Pluscualperfectos.
Los míos.
Los que llegaron.
Los que quiero.
Los perfectos.
Dorita.
Celebro
mis horas limpias.
Las alegres.
Las cantadas.
Las que miran contemplando
la grandeza
de lo previamente
amado.
Dorita.
Sufrí.
Mucho.
Muchas veces sin saberlo.
Sin de ello ser consciente.
Disparadas
y disparatadas las ideas.
Ocurrencias.
A su captura me lancé
con ímpetu,
con furor.
Volvieron a mis manos.
Cual barro moldeadas.
Trenza de cebollas o pimientos.
Salud.
Vida ascendente.
La alegría
con la belleza vuelve.
Júbilo.
Grandeza de la luz del día,
ganando el pulso a la noche,
a mí me envuelve.
Dorita.
Agua bendita
que a la garganta llega
después de coger 🍒s
y después de un tiempo
🍏 s.
Cuando...
la cosecha pasa
y el tiempo de las 🍄🟫 s
llega,
allí está,
casi enterrada,
esta delicia
que con placer se entrega.
Dorita.
No anda aún
el verano consumado
por mucho
que así lo diga el calendario.
Su dulce Sol
mi cara acaricia
no solo con ternura
sino con regusto a plenitud.
Con una intensidad
impropia de esta estación.
No hay un repliegue abrupto
y aunque en Castilla
las noches empiecen
a otra estación reclamar,
aquí en Cantabria
nada hace sospechar
que los fríos
anden barruntando llegar.
Dorita.
No soy importante
y mucho menos imprescindible.
Vitalista sí.
Todo con fuerza e intensidad.
También los sufrimientos.
Gozar y sufrir a tope
se podría decir de mi existencia.
Dorita.
No basta con ella.
El bien no puede ser cobarde
e intentar
o decidir desaparecer
pretendiendo
que con la huella dejada
sea suficiente.
Dorita.
La escandalosa belleza
de este escrito
tira por tierra
la desesperanza
que aparentemente
pareciera trasmitir.
Dorita.
Desde la más abominable destrucción
por el hombre
llevada a cabo...
surge de forma incomprensible
la más absoluta belleza.
La cual no rindiéndose
deja en evidencia
a esta maquiavélica forma
de pensamiento humano.
El hombre,para su desgracia,
ni se entera.
No es capaz de verla
debido a una ceguera auto impuesta
de la que pudiendo desprenderse
hace alarde de regodearse en ella.
Dorita.
Y de repente así...
como quien no quiere la cosa
se me presenta la imagen
de la Milagros.
Yo...
con siete años
en el autobús recogiendo
los niños de Cantarrana.
Y la Milagros
en estado de embriaguez
lanzándose a mí cuello
y regalándome todo el cariño
del mundo.
Yo...
entre todos los muchachos
a punto de morir de vergüenza.
Dorita.
¡Anda tan desnuda
el agua!.
¿Cómo logrará cubrirse
para que nadie la dañe?.
Su dulzura,
su transparencia,
de inocencia y fragilidad
la bañan.
Dorita.
No necesita
ser sembrada
ya es.
Solo quiere
no ser aniquilada.
Ella solita
sabe salir airosa
de todas las situaciones.
Dorita.
En algún lugar inmaterial
siento
la necesidad
de seguir esperando.
En un mundo 🌎 🌎 🌎 🌎 🌎 🌎
sembrado
de desesperanza
crecerá y florecerá
la esperanza
desafiando malos augurios
y falsas profecías.
Dorita.
La más bella expresión
de la felicidad
de Dios.
El más precioso regalo
al hombre
Dorita.
"Si no hay viento,
no hay mal tiempo"...
esto asevera el refrán.
El viento
alborotando el cabello
se lleva los pensamientos.
Así...
libre de todos ellos,
penetra el aroma de la rosa,
el caer de las hojas,
las garcetas bueyeras
que sobre el campo de rugby
picotean.
Dorita.
El amanecer
cristalina la derrama.
La fuerte
Salta animada.
Cuando la noche llega,
en el mar
lentamente se abandona.
Dorita.
Y si el la Vida
no confio
¿en que confiaré
cuando a mí alrededor
todo aparentemente
se desmorona?.
Dorita.
Te quiero ver
pero mis ojos cierras.
Alargo mis brazos
para palparte
pero te alejas
tras las montañas.
No me dejas
ver tu rostro.
Te siento
como el aire que respiro.
Dorita.
En la más completa
oscuridad
la verdad y la belleza
se hacen presentes.
No me preguntes cómo,
no lo sé.
Dorita.
Nada palpable
me inspira confianza.
Me abandono en el Señor
donde lo absoluto
se hace presente.
Dorita.
Llamar a todos idiotas
y todo el tiempo...
no parece
que pueda funcionar
demasiado tiempo.
Dorita.
Lo que quiero
un corazón limpio.
Una mente sana.
Ambos libres
de todo lo que dijeron.
Lo que como verdadero
me aseveraron...
y que yo
a pies juntillas
me creí.
Después
de por tantas falsedades sufrir.
Sin culpabilizar a nadie.
Nadie lo fue.
Reclamo lo que es mío.
Lo que me pertenece.
Un corazón sano.
Una mente limpia.
Dorita.
Creí
en el bien
de mi amor contigo.
Pero ese bien
no fue tal.
Bajo un disfraz,
bajo una aparente dulzura,
no quiso ser
ni correspondido,
ni compartido.
Todo cayó sobre tierra.
La copa de hizo pedazos.
El agua bendita
fue derramada.
La decepción...
mayúscula.
Dorita.
Ofreceme tu amor.
No me lo niegues.
Llévame
donde las aguas al coral acarician.
Muéstrame en las alturas
al águila planeando.
De la mano no me sueltes.
No sea
que me vea agarrada
a cualquier desconocido.
Dorita.
Todo
🍈 🍇 🍆
de los que me precedieron
y de los que me rodean.
También
de los que me piensan.
Dorita.
Me he encontrado
a tanta gente
queriéndome convencer
de la verdad
más verdadera
que he terminado por huir
de todos ellos.
Dorita.
Tal vez
cayó en mis manos,
esta mañana en el mercadillo de los gitanos,
el libro
que necesito leer.
Dorita.
♾️
directa y valiente.
Creo
que se nace.
En mi caso sí.
Como respuesta.
Con la mayoría
sobretodo hombres...
cobardía.
Dorita.
En este soleado otoño...
lodazal.
¿Volverá su espejo
mis fotos a engrandecer?.
Los zapateros,
las mariposas...
¿Dónde están?.
¿Y las hojas a flotar?.
No nenúfares.
¡Tanta belleza y gracia!.
¿Dónde andará?.
Dorita.
Todos
los que con Mayúsculas
han sufrido
sintonizan
una misma frecuencia.
Hablan
un común lenguaje.
Dorita.
Para aprender a escribir ✏️✒️.
Camaleón.
León.
Camión.
Leona.
Leo.
Olé.
Mano.
Lame.
Lema.
Malecón.
Dorita.
Una siente ganas
de escribir ✏️ ✒️
tan solo por agradecimiento
a los que me leen.
Dorita.
El gozo
de ayer y de hoy
semilla latente
a la que ver crecer
cuando la duda me asalte.
Cuando las tropelías
ante mis ojos
se hagan presentes.
Ahí...
creciendo la plantula
de la eterna belleza
deshaga el hielo.
Su agua, acariciando raíces
un futuro robusto
prometa.
Dorita.
No es el lugar
el que sueña
los muertos resucitar.
Son ellos,
los que tienen su morada
en el más allá,
quienes sin saberlo
se palpan y se sienten
en el viento,
en el monte,
en esas palabras
que de cualquier boca brotan
y te despiertan
haciéndote vibrar.
Dorita.
La esperanza
anda cantando una canción
a la que mi entendimiento
no acaba de alcanzar.
Dorita.
Más que nunca
importante
sentir el rocío,
por las mañanas,
sobre la cara.
Ser consciente
que los pájaros,
al amanecer,
siguen cantando.
Contemplar al rosal
que ha vuelto a florecer.
Todo esto...
de suma importancia.
Dorita.
¿Y quién no
sufriendo vive?.
Más si imaginario fuerte,
el fuego del submundo
lentamente hay que apagarlo.
Cuando no...
abrazarlo.
Sincero y profundo encuentro.
Resistiendo
la verdad se alcanza.
Dorita.
Resbala el agua
sobre la tersa piel.
Dorado y reciente verano.
Aún no olvidado.
Cuesta
no dejarse deslizar
hasta las profundidades
donde viven las sirenas
entre rojos corales.
Lucha de titanes
entre fuerzas opuestas.
Triunfa la salida.
El rocío
la cara enfría.
La vida ,en la Tierra,
no siendo ♾️ lo esperado
anda gritando
su renacer.
Dorita.