No anda aún
el verano consumado
por mucho
que así lo diga el calendario.
Su dulce Sol
mi cara acaricia
no solo con ternura
sino con regusto a plenitud.
Con una intensidad
impropia de esta estación.
No hay un repliegue abrupto
y aunque en Castilla
las noches empiecen
a otra estación reclamar,
aquí en Cantabria
nada hace sospechar
que los fríos
anden barruntando llegar.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario