domingo, 6 de agosto de 2017



La luna

se ha puesto guapa,

con su mantilla de seda,

peineta de pedrería

y un vestido de lunares.



Entusiasmada ......

se deja ver

por el río.



Sus pisadas centellean

entre las hojas caídas.


El agua caracolea,

se ensortija

en sus rodillas.

Hace

detenerse al tiempo.


En este juego

de amores,

es la noche quien quisiera

gozar

hasta el infinito.