Se adueñó
del lugar.
Penetró en mi tuétano.
Tomó posesión.
No quiere perder
su plaza.
Dorita.
Sabía
que no era Sol.
Jamás
lo quiso ser.
Brillaba,anoche,
como si lo fuera.
¿Fue en mi sueño
o fue Real?.
Nunca lo sabré.
Hoy un nuevo día
ando viviendo.
Dorita.
Esos sueños potentes
que trasforman las vidas
dejan de serlo
para trasformarse
en realidad.
Dorita.
Llegó
con mi despertar.
Estaba instalada
en mi corazón.
Al ir pensando
tanto en los más cercanos
como en otros conocidos
sentí hacía ellos
comprensión.
Cariño.
En esto he andado
toda la jornada.
Regalo lentamente degustado.
Ese dulce
que le haces durar.
No quiero que estos sentimientos
se me escapen.
Dorita.
Trepidante la angustia
de aquel
que pretendiendo
tenerlo todo controlado
y bien dispuesto
descubre
y no por casualidad,
un buen día,
que todo su artilugio era mental
y engañoso
sin tener consistencia real.
El castillo,
de golpe,
se le viene encima.
Hasta duda
de su propia vida.
Dorita.
¿ Pasa que este
es de esos que no hace caso
ni a los familiares
ni a nadie
y después de haberle advertido
debido a las s síntomas descritos
que lo suyo
podía ser más que serio...
consiguió que lo fuera
y ahora se encuentra
como se encuentra?.
Dorita.
Pues...
buscando
en eso nuevo
que nos hemos inventado
una subrealidad
alejada de lo esencial
que va dando al traste
con la rosa
y con la mariposa.
Dorita.
Y eso que pasaron
tropecientos años...
te cenaste
conmigo.
Sin ton ni son,
solo como fruto
de una imaginación calenturienta,
enviaste
que me acuerde
cuatro veces la policía
a mí casa.
Bajo pretextos surrealistas.
Más parecidos "al día de la bestia"
que a cualquier cosa.
Y lo olvidé.
Y perdoné.
Sin embargo tú obsesión
no cesó.
Hasta aquí hemos llegado.
No te voy a pasar ninguna.
Dorita.
He soñado
que compraba un pinar
justo a un campo de cultivo
que podía utilizar
de forma gratuita.
Me causó
una gran satisfacción.
Dorita.
Creo en ellos.
Me gusta hacerlo.
Me dan seguridad.
También creo
que mis dos hermanitos
muertos
antes de que yo naciera
me protegen
y me quieren.
Dorita.
Probablemente
ya sepa todo
lo que debiera saber.
Tal vez
no me haya molestado
en serio consciente de ello.
Dorita.
Un señor de ochenta años
me ha dicho este refrán:
Hay tontos
que no son tontos.
Hay tontos
que tontos son.
Hay tontos
que son más listos
que los no tontos
son.