Solo la luz natural
que ves
en las personas
es real,
lo demás
fuegos artificiales.
Dorita.
La esperanza
se acerca,
llega...
a quien con vigilante espera
tiene
en su candela encendida
suficiente
cera.
Dorita.
Seguir
esperando
la Esperanza.
Cuando de lejos la vea,
mantenerme serena.
No desfallecer .
Agarrarla con fuerza.
No dejarla escapar
jamás.
Dorita.
La montaña inmortal
no espera nada.
El aire
la besa y acaricia.
La centellada
engalana a la novia
que guarda con celo
un gran secreto.
En la desnudez
de la permanente vida,
todo canta al unísono.
Canción,para mí,
siempre nueva.
Siempre desconocida.
Dorita.
Callando
pretende la muerte
irse en nuestra vida
adentrando.
Alerta
ha de vivir
el alma
para poder evitarlo.
Dorita.
Ella fue con él.
Yo no sé ni cómo
después de la hiel.
¿A dónde irían?.
No lo sé.
Su nerviosismo
buscaba
que nadie lo viese.
Miraba a lo alto
por ver si su amada,
desde su ventana,
andaba observando.
Ella fue valiente.
A pesar de todo
allí se encontraba
con el rostro serio.
La mirada noble.
La barbilla alta.
Un gesto sereno
de quien es valiente.
De quien ha decidido
seguir viviendo.
Dorita.
Todo son ellos,
sin ellos.
Miro por la ventana
buscando abrigo.
Los árboles también
han sentido
mi olvido.
Dorita.
Algunas
toman vida
al ser dichas.
Otras mueren.
Las hay que acarician.
La mayoría
debieran dar vida
a quienes son dirigidas.
Dorita.
Encima
del encinar
Bosque de enebros y pinos
coronando el lugar.
En mi dedo,
una liana trenzo una sortija.
Brillaba el Sol.
Descendí al valle
vestida de azul.
Dorita.
Está cerrada.
Sola.
No abandonada.
Si estoy viva,
este verano gozaremos
de nuestra amistad.
Ella será,por mí,
cuidadosamente peinada.
Yo escucharé,
en silencio,
lo que me quiera contar.
Dorita.
No estamos solos
sabemos lo que queremos.
Agarrar al sol
de su mano.
Bailar con las estrellas.
Besar la Tierra
que es Sagrada.
Contemplar los peces
plateados por la luna llena.
Sentarse sobre un ribazo
a escuchar la música
del viento y de los pájaros.
Dorita.
Luz invisible.
Intocable antorcha.
Lágrima hiriente.
Amor eterno
buscando en mí
encarnarse.
Voz silente.
Dorita.
Los hay obtusos.
Calcinan cuanto tocan.
Rayos que caen
hirientes.
Potente,
hipnotizadora luz
que atrapa.
Huye alma indefensa.
La carne que te sustenta
queda requemada y seca.
¿Dónde el calor del hogar
si solo quedan las ascuas
y rescoldos humeantes?.
Dorita.
Dejaste entrar
a la cordura.
Puso su punto final.
Lo bello y verdadero
quedó truncado...
solo porque sí y para siempre.
Me amaste.
Te amé.
Faltó valentía.
La vida con dulzura
me regala más
de lo esperado.
A lo que temias
me hubiera adaptado.
Te lo aseguro...
yo valentía
si he demostrado.
Dorita.
Pasó de la mano,
todo ufano,
con otra.
Quedó
disipada la duda.
Ella,
solita en su casa,
se tragó la hiel.
Dorita.
Estás.
En la vela.
En la aurora.
En la manzana
que quedó colgada.
La recogí.
Era tuya.
Nadie más en el pueblo las plantó.
Aterricé en el lugar.
No sé ni cómo.
Los caminos,
los cortafuegos,
todo removido,
todo cambiado.
Ella
allí colgada.
Dorita.
Los pájaros ,
ante el frío,
no se arrugan.
Cantan al son
de la gaita, trompeta
y tamboril.
Consiguen que el Niño
no pare de reír.
Dorita.
Andaluces.
No de Oriente,
de Andalucía.
Profunda,dicharachera,
cuajada de Sabiduría.
A los pies del Niño colocan:
un ánfora de oro líquido,
almendras garrapiñadas,
orégano,romero y tomillo
que recogieron por el camino.
Los Reyes saltan de gozo
al ver esa noche al niño.
El firmamento en los ojos,
las estrellas en sus mantos
y en sus manos
florecían las rosas.
De la gracia y el salero
quedó el Niño entusiasmado.
Que nadie dude
de que España es Sagrada,
quedó en aquel instante
por el Rey de Reyes consagrada.
Dorita.
No me lo sé todo.
Ya lo sé.
¡Ya quisiera!.
Al desconocerlo tú,
desconoces la razón
de esas punzadas en el corazón
que lo delatan.
Llegué al extremo.
Al borde,donde no hay retorno.
Hoy,
enamorada de la vida,
gozando de su magia y energía.
No te enfrentas al toro ♉.
Hombre para los cuales
la debilidad no existe.
Leyendo estoy tu libro.
Tarea
que ha de ser realizada
por uno mismo.
Dorita.
Nadie enseña a los pájaros
a volar,
ni a cantar.
A los peces a nadar.
Los árboles crecen
sin agobios,
solo lo hacen.
Yo ayudada,
apoyada,
reprendida,
perdonada
y no he aprendido nada.
Dorita.
Volverán
las aguas a su cauce.
Volverán
las estrellas a brillar.
Tú y yo
volveremos
alegres a reír.
Ya lo verás.
Los que pretenden confundir,
nuestro corazón
en mil pedazos triturar.....
esos
del vino que tú y yo beberemos
no beberán.
Dorita.
Privado de tierra.
Expulsado.
El hambre.
Pasa a ser Don nadie.
Extranjero.
Las estrellas,
único asidero.
Estrellas
que buscan los suyos
sobre "el mar de arena".
Dorita.
Un pastorcillo ,
cerca de Belén,
sabe que muy pronto
verá a su Rey.
La noche cayendo.
En el alto cielo,
una estrella ⭐💫⭐ grande
derretiendo el hielo.
Un camino brillante
se abre ante el chiquillo.
El zagal se alegra.
Suenan las campanas,
toca el tamboril,
sabe que muy pronto
al niño Jesús
va a verle reír.
Hasta las ovejas,
con tanto alboroto
se quedan perplejas.
Dorita.
Sal a mi encuentro
belleza enamorada.
Tu presencia
inflama mi alegría.
Tocada quedo.
No por ello consumida.
Llama que engrandece,
que no desgasta.
Llama
que la belleza multiplica.
Después de lo ocurrido,
mi alma ansia
que vuelvas a cruzarte
en su camino.
Dorita.
Yo prefiero creer
que puedo por la Tierra
ir serena,
con la confianza
de estar siempre protegida.
La lluvia,
que para la Naturaleza es vida,
a mí solo
me acaricia y no me moja.
No hay nada
que me dañe
porque la propia vida
de mí anda enamorada.
Dorita.
Quisiera yo saber
el porqué
cuando la calma me acompaña,
cuando mi vida
parece ir volando
sobre ruedas,
sin buscarla
aparece la tormenta.
Tormenta
que desconcierta,
que atormenta.
Dorita.
La noche
se ha hecho oscura,
sin tener
mi casa sosegada.
Ni por amor
mi alma engolfada.
Sé por ventura
que en mi alma está la luz
que todo lo ilumina,
que todo lo cura.
Fe ciega tengo en ello.
Como no perseveré en el silencio
donde se goza
de la más excelsa hermosura,
estoy áspera y seca .
Solo me queda
confiar en la gratuita gracia
de quien a pesar de los pesares
me ama con locura.
Dorita.
En...
"la profunda oscuridad"
de este instante,
Un calor
arropador y tierno
me sostiene.
Aplaca mi furia y dolor.
Anda invitándome
al perdón.
Sabiendo de mi debilidad,
por si no pudiera
esa llama
que nunca se apaga
sobre la tierra
ha dejado una palabra escrita:
espera.
Dorita.
Oro,
plata,
hojalata,
bronce.
A veces,
lanzas afiladas
que matan
por estar envenenadas.
Dorita.
En el borde
andamos todos.
Algunos
dan el paso y se sumergen.
Salen y cuentan
la grandeza del agua.
La mayoría lo niega.
Los hay que...
creen pero tienen miedo
a penetrar.
Unos pocos se animan
y gozan del agua.
Dorita.
La Virgen María
cantaba y reía
contemplando al niño
como se movía.
La Virgen María
acuna a su niño.
Desde lo lejos la luna
le hace un guiño.
La Virgen tiende
la ropa del niño
sobre el romero.
San José
le pone un sombrero.
Como la nieve
no acaba de llegar,
los Reyes de Oriente
no se van d despistar.
Los Ángeles del cielo
no paran de cantar.
Han ensayando todo el año.
Le quieren encandilar.
Dorita.
La Naturaleza en Soledad
crea una energía
difícil,
con palabras,
de explicar.
En esta tarea
me quiero emplear.
Dorita.
Dos caminos
que conducen
al mismo lugar.
Por el silencio
se llega antes.
Practico más la escritura
porque mi ego
no admite está renuncia.
Dorita.
Nos han vendido
tantas mentiras
que cuando la verdad,
de forma gratuita,
nos sale al encuentro,
no la queremos creer.
Dorita.
No tengo vergüenza.
Es decir ,
soy una sinvergüenza.
En ella lo encuentro todo
y voy esquivando.
Dorita.
Me hizo,
en su preciso momento,
tanto bien
que no me puedo
entender.
No sé
como soy tan desagradecida,
como la tengo tan abandonada.
Dorita.
Jamás sufrió
de envidia.
Sabe
que no hay lugar
en ninguna dimensión
que se le asemeje,
ni de lejos.
Dorita.
Larga espera.
En ellas
persiste la esperanza.
No quieren abandonar el ruedo
por la puerta de atrás.
Taciturnas,arrugadas,
secas.
Viven ilusionadas
con un nuevo amanecer.
Dorita.
¿Tendremos,
acaso,
atracción fatal
por la sangre?.
¡Tanto óxido
sobre las viejas heridas!.
Han vuelto a nuestra vida.
Zombies.
¿Había necesidad
de ello?.
Dorita.
En "la ardiente oscuridad",
al borde
de la desesperación
y del abandono
un rayo de luna
permite ver
tu arcoiris.
Dorita.
Hasta los sueños
hay que mantenerlos a raya
para no ser aniquilado
por ellos.
Con facilidad
cogen la batuta
y dirigen la orquesta.
Dorita.
Ahí ando.
Mirando el agua.
Sabiendo
que habla.
Siempre vuelvo.
Lentamente me acerco.
De repente.... retroceso.
Lejos,
escucho el eco
de una vieja y conocida campana.
Su llamada
vibrando en mi estómago.
Hago caso y retorno
en búsqueda de un encuentro
que solo yo
ando retrasando.
Dorita.
Leerlo.
Escribirlo.
Ni igual,ni diferente.
Imagen creada y recreada.
Cascada.
Volcán en erupción.
Redención.
Encuentro.
Dorita.
Diminuto chirimiri.
No envolvente.
Sementera.
Uno,dos,tres,
cuatro rapaces atentos.
Sosiego.
Soledad.
Del rojo al ocre blanquecino.
Desnudez.
Desamparo.
Gente descendiendo
una ladera.
Resurrección de personas
que nunca abandonaron
el lugar.
Dorita.
¿Dónde
sus ojos?.
Saber
si es capaz
de ver el potencial
del niño
que tiene en frente?.
Saber
si puede penetrar y transformar.
Saber......
si es capaz de Amar.
Dorita.
No la quiero ver
ni en pintura.
Se te acerca
bajo apariencia
de arte ,
de belleza.
Todo mentira.
Te chupa la sangre.
Te arranca la alergia
de cuajo.
Después.....
a pelusear.
A buscarte la vida.
Dorita.
¿Qué podía haber
hecho con ella
algo diferente
y haber llegado más lejos?.
Y que.
Y porque no más cerca.
Dorita.
¿Y que le voy a hacer
si allí
entre ellos
soy pez
que no necesita pensar
para poder nadar,
para seguir viviendo?.
Dorita.
Hemos borrado
de donde andaba escrito
eso de....
"El fin
no justifica los medios".
Puestos al tras luz
esos antiguos papeles,
todavía
se puede leer.
Dorita.
Si la tienes
ahí
en la garganta
sin poderla tragar.....
Antes de morir
de axfisia en el intento,
mejor
acudir al doctor.
Dorita.
Ya no sé
si son reales
o imaginarios.
No me importa.
Solo quiero
que me dejen
seguir viviendo en paz.
Dorita.
En mi caso
no los considero
así
alegremente
o por capricho.
Me veo
en la obligación de soñar
por responsabilidad.
Dorita.
Tejiéndolo
con hilos de plata y oro.
Usando
un fino ganchillo
para hacer los agujeros
por los que pueda entrar
perfume
de nardos y violetas,
voy construyendo un espacio
al que poder regresar.
Dorita.
No sabéis
lo que os admiro,
valientes pendientes de la reina
que desafiando el frío
vais colocando estrellas
en mis ojos somnolientos
que arrastrados por los pies ,
de este cuerpo
que empeñado andaba
poniendo resistencia.
Casi me había convencido
de quedarme calentita
bajo una chaqueta
merina
y el café
en la garganta.
Dorita.
La escopeta Nacional
va cambiando de manos;
no descansa.
La originalidad de nuestro carácter
va dando lugar
a todo tipo de escenas
Goyescas.
Sutil la elaboración
del contenido de las balas.
Ahora,
está de moda la "mierda".
Se guarda en caja fuerte
bajo siete candados.
El procedimiento
tiene su injundia.
Cuando ha llegado
su momento,
siendo la fermentación
la adecuada,
se lanza intentando arrasar.
En ocasiones ocurre
que la reacción del arma
es tal que quien la usa
queda en estado deplorable.
Dorita.
Esta mañana
me ha dicho
que ella
también anda soñando
con una nueva primavera.
Dorita.
Que el lamento
se lo lleve
el viento.
Da igual
que clase de viento.
Que el mismo
u otro me traiga
las campanas que tocaron,
cuando era niña.
La solemnidad
de aquellos domingos.
La 🧂 ida de la Iglesia
con caras de Santidad.
Queriendo ser todos
un poquito mejores.
Dorita.
Voy a ver
que me cuenta
ese agua
que corriendo anda
por el canal de piedra
que dejaron los Romanos
bajando
de la Peña Amaya.
Habla el agua.
Déjalo
para otro rato.
Me atormenta tu relato.
Dorita.
El furioso viento,
tras la tormenta.
Más de uno queda
desolado,
sin aliento.
Contemplando
su maltrecho velero
o su patilifuso alero.
Se esfuma
la malquerida niebla
que hace temblar a nuestros huesos.
Al retirarse nos deja
una tarde
preparando el paseo.
Los años
nos dejan su scoby.
Del que ya quisieran poseer
quienes gozan
de sus tiempos mozos.
Los seres queridos
también nos dejan.
Al irse en los recuerdos resucitan.
Para nada unos extraños.
Nos dejan inmateriales regalos.
Todo el amor que nos han dado.
Dorita.
Ojos
sin el brillo
del mar embravecido.
Ni falta que hace.
Rostro
sin la perfección
de un valiente Dios griego
que un día tuvieron.
Ni falta que hace.
En palabras,
miradas y sonrisas,
la calma,
el sosiego
de haber digerido
lo vivido.
Paz y sosiego
de quien aún
continúa en el camino.
Dorita.
Dejasteis
de darme miedo.
Jugando andáis
con las brujas y sus escobas.
Con buitres descarnando
a corderos indefensos.
Aquí estoy.
Un parpadeo dura
el fogonazo.
Al abrir
de nuevo los ojos,
se agudizan
las escenas macabras.
Aún
apareciendo
en mil pedazos mi persona
no te temo.
Nunca acabarás
con quien soy.
Dorita.
Intentó
lo mejor.
Siento
que no hago nada.
A pesar
de los pesares,
estoy mejor
que en cualquier otro lugar.
Dorita.
¡Míralas,
desafiando al frío!.
Se han vestido,
para salir,
a lo grande.
Con sus cabezas altas.
De divas.
! Sí,es para tanto!.
Una heroicidad.
Sin miedo al frío.
Mujeres de las de antes.
Cargadas de dignidad.
Haciendo frente
a lo que se las ponga
por delante.
Dorita.
Desencadenar
la guerra
en aras
a una surrealista libertad.
Machacar
todas las margaritas
esperando que el firmamento
nos regale
un millón de Soles.
Dorita.
Mi corazón
se niega a aceptar
estos candentes rescoldos.
Quisiera creer
en el perdón.
Así aconteció
en la gente de bien.
No digo
que el obtuso rescoldo
este alimentado
de gente de mal.
¡Líbreme Dios
de juzgar!.
Se ha convertido
en un arrasador fuego.
Difícil
conocer su alcance
y mucho menos su final.
Dorita.
En el parque,
a la luz de las farolas,
las hojas
vestidas de lentejuelas
siguen bailando.
Dorita.
Al son del viento y del agua,
siguen bailando.
Las resilentes,
las verdiamarillas,
sobre los cuasidesnudos álamos
se dejan
mecer por las ramas.
Parecen ser acunadas.
Quieren provocar
un sueño,
antesala
al sueño eterno,
que hagan llevadera la entrega.
El día
se queda triste,
anda lloriqueando.
Dorita.
Algunas,
ni tan mal.
Nos ayudan
a reflexionar.
Otras,
imposible
aceptar.
Superan lo real.
Dorita.
Jamás
se ha oído decir
que los Españoles
nos rindamos
con facilidad.
Si podemos
jamás.
Si no se nos da
esa gracia,
pelear
con entrega y dignidad.
Dorita.
Si te entregas
a la lluvia,
si te dejas
empapar,
cuando regreses a casa
te vas a tener
que secar.
Dorita.
Dejemos llorar
a la lluvia.
Nuestras penas
a la mar.
Espera la primavera
para su gran despertar.
Dorita.
Está Tierra
ya no es tierra
si tú no estás.
Estoy segura
de que los mirlos
no cantarán igual.
Ni el gato ,de la Susi,
se me acercara.
Sabrá
que la ausencia
estará reinando
en mi alma.
Este vivir,
con casi absoluta despreocupación,
será muy muy difícil
que se vuelva
a repetir.
Dorita.
Esplendor
en el verde musgo.
Adueñarse
de la acera
a cuadritos grises.
Hojas ajadas
en zapatilla mojada.
¿Dónde la niña?.
Dorita.
El día cayó.
La noche amaneció.
El búho
con un candil.
Las margaritas
no paran de reír.
En el monte
todos atentos
apostando
cuando más fuerte
silvará el viento.
Arcoiris en la luna
a los peces alucina.
Cabezas fuera,
toca contemplar .
Todos aplaudiendo.
Al ruiseñor
hay que despertar.
Pues no señor
yo solo canto
cuando brilla el Sol.
Dorita.
Cielo azul.
Suelo manchado.
Verde
en un parque inmaculado.
Hojas
el canto del cisne
bailando.
Mis árboles,
los que ellos y yo sabemos,
salieron
en Santa Compaña.
Nadie los vio.
Todos dormidos.
Dorita.
El cielo gris.
Sabe.
Lo sabe todo.
Guarda luto.
Ha decidido sufrir.
No le importa enloquecer.
Ya,
no le importa enloquecer.
El verde se resiente,
pero resiste.
Fuerte,vivo y valiente.
El mar
no quiere entrar en el baile.
No ansia embriagarse
entrando en la tragedia,
en la destrucción.
Solo
el azul,
el color.
Dorita.
Corazón roto.
Niebla en los ojos.
Distorsión
en las palabras.
El agua,
dirigiéndose al mar,
le llama.
Sol,
por una mano inocente,
borrado.
Azul embarrado
por tiza negra.
Anda mirando absoluto
a un punto fijo.
Solo una sonrisa.
Solo el silencio.
Dorita.
Corre el río.
Sobre una baranda,
la joven
mirándolo anda.
!Ay río,
llévame contigo!.
Mi camino
angosto,
el mar
el final.
Llévame contigo río.
Me falta el aire.
No puedo respirar.
El río frunció el ceño
y no la quiso llevar.
Al llegar la primavera
quisiera verla bailar.
Dorita.
Una ya llegó,
otra se evaporó.
La más grande es blanca.
La más lejana es negra
y llorando está.
¿Cuántas nubes son?.
Dorita.
La puñetera mosca
no para de volar.
Va y viene
a la piruleta.
La niña asustada
la aprieta.
Dorita.
Ni en la escuela
se sentía
en su lugar.
Callaba.
Alboroto.
Prisas.
Los de Ingreso
a la ciudad.
Callaba.
Llorando
de la emoción,
al declinar
una canción.
Salamandra,
saliendo del excusado,
me produjo desazón.
Y.....
el sabor de la leche en polvo
al terminar la tarea,
por la tarde.
Imposible de entender.
Con lo rica que sabía
la de nuestra vaca Ratina.
Dorita.