Dejasteis
de darme miedo.
Jugando andáis
con las brujas y sus escobas.
Con buitres descarnando
a corderos indefensos.
Aquí estoy.
Un parpadeo dura
el fogonazo.
Al abrir
de nuevo los ojos,
se agudizan
las escenas macabras.
Aún
apareciendo
en mil pedazos mi persona
no te temo.
Nunca acabarás
con quien soy.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario