Despu茅s
de una dolorosa renuncia
se llega a sentir
el sabor dulce
de las cerezas 馃崚.
Dorita.
Y ...
el r铆o
se hizo mar.
En ese preciso instante
rein贸 pasa siempre la luz.
Y....
el r铆o
ya no era r铆o
era......
lo m谩s parecido
a aquello
qu茅 aqu铆 en la 馃實
entendemos
por la PAZ.
Dorita.
Ning煤n divorcio
camino de rosas.
Ni si quiera
cuando los que en 茅l participan
se empe帽an
en plantar rosales.
Dorita.
Esa gran desconocida,
a veces,
se empe帽a en mostrarte de forma torticera
una realidad
que no existe
con la 煤nica intenci贸n
de fastidiar,
de hacer da帽o.
Pretende llevarte al l铆mite.
A ese nefasto punto
d贸nde nada tiene sentido.
D贸nde te ves empeque帽ecida.
sin fuerzas.
Y hasta pudiera llegar el caso,
como el peor de los nacidos.
Por eso......
vivir alerta,
con la candela prendida
es la m谩s eficaz
tabla de salvaci贸n.
Cuando te ve flotar,
sobre las aguas caminar,
se retuerce en retirada....
te deja en Paz.
Dorita.
¡Tan preciada!.
No me sirve
ni la bisuter铆a
ni el pl谩stico.
Yo la quiero
toda entera.
Pura.....
reci茅n extra铆da.
Dorita.
¡Tan valiosa!.
La m谩s bella de las perlas.
El diamante m谩s preciado.
¡Cuanto cuesta
encontrarla!.
Dorita.
Cuando se me agarra
a las piernas,
me tira hacia abajo.
Impide mi escalada.
Doy una sacudida.
Lo dejo caer.
Dorita.
Cuando te arriesgas a serlo,
empiezas a darte cuenta
de las estupideces vividas.
No te lo puedes ni creer.
Dorita.
Es solo eso.
Sin autoridad sobre m铆 persona.
Mucho menos
para destruirme.
Si algo de ello
puedo arreglar.....
por a帽adidura.
Dorita.
Y as铆 de repente
un flash.
De ninguna parte
o de un lugar
de alg煤n reino imaginario
creado
por una mente l煤cida
que un buen d铆a
tuvo el genial acierto
de poner en acci贸n
una potente energ铆a.
Y as铆 lleg贸.
Yo lo vi.
Comprendo que no me creas.
No te juzgo.
Pero lleg贸.
No me fue dada la lucidez
de hacer preguntas.
As铆 me quedo,
con el regusto de lo contemplando
qu茅 result贸 ser
inconcluso.
Dorita.
Incontrolable.
Aire.
Se cuela por las cerraduras
de las puertas cerradas.
Burla
al ojo que todo lo ve.
Baila
con la primavera.
Pinta de colores
las hojas en oto帽o.
Dorita.
Confieso
que he despertado.
A trompicones.
A Coscorrones.
Pero....
he despertado.
Y ando alerta
evitando caer
en profundo sue帽o.
Dorita.
No es que sea normal,
es que act煤a en manada
para pasar desapercibida.
Para no comprometerse.
Para pasar
sin pena ni gloria.
Se mueve
en la mediocridad.
Sabe camuflarse.
Dorita.
Mientras que la mentira
se retuerce,
intentando mostrar
una embrujadora cara,
la verdad no intenta nada
es transparente
y la mayor铆a de las veces
pasa totalmente
desapercibida.
Dorita.
Me negaste
tu grupo de amigos.
Argumentaste
que los amigos se hacen en la infancia.
Te equivocaste.
A m铆 edad,
peinando canas,
me han llegado grandes amigos.
Para la amistad
no existe
ni el tiempo,ni el espacio.
Me gustar铆a
mostr谩rtelo;
has de descubrirlo
por t铆 misma.....si quieres.
Dorita.
Campea
a sus anchas.
Nos hemos olvidado
de pedir
a quien tenemos certeza
de que nos escucha.
Dorita.
La bolsa de valores
es tenida en cuenta
cada d铆a.
Los otros valores
andan muy devaluados.
Dorita.
Recuerdo,
con escrupulosa fidelidad,
los sentimientos de angustia
que envolvieron
mi infancia.
Dorita.
Cree saberlo todo.
Se siente indispensable.
No convoca juntas.
No entrega cuentas.
Pregona su honestidad.
Hay que creerlo a pues juntillas.
Hasta la toma en conciencia
del problema,
se superaron seis a帽itos.
De pronto.....
alzaron la voz,
porque los hay,
economistas,abogados,
gestores,historiadores,
informaticos y toda clase de profesionales
qu茅 de pronto
se pusieron
manos a la obra
a revisar las cuentas....
y oh! sorpresa
para nada cuadraban...
m谩s de dos millones de euros
faltaban.
Aquel inofensivo
y gentilhombre
se transform贸
por arte de birlibirloque
en alguien a perseguir.
Pero.....
y ¿en qu茅 and谩bamos todos?.
Vaya usted a saber.
Absoluta desidia.
Dorita.
De las tres cosas m谩s dif铆ciles de la vida,
seg煤n Franklin,
guardar un secreto,
perdonar un agravio
y aprovechar el tiempo,
lo que es complicado para m铆
es lo del secreto.
Lo otro se me da bastante bien.
Dorita.
Cuidado
con esos reencuentros
con el pasado.
Un pasado
que nada tiene que ver
con el vivido.
Un pasado retocado.
Cirug铆a est茅tica
que por no ser ni tan siquiera real
se ha encargado de hacer
mentira
de la verdad.
Dorita.
¡ Qu茅 nadie me los toque!.
Para hacerme la pu帽eta
me basto sola.
Para todo lo dem谩s,
no me gustan
las interferencias.
Dorita.
Si tienes vocaci贸n
de sufridor,
no te prives.
Deja a los dem谩s disfrutar
apasionadamente
de la vida.
Dorita.
Su exceso
dificulta
ser procesada.
Crea confusi贸n.
Hace al hombre
vulnerable y manipulable.
Dorita.
Estamos
tan habituados a aceptar
las mentiras
que vivimos inmunes
a la verdad.
Dorita.
Algunos,
incapaces de gobernarse
a s铆 mismos,
se lanzan
a la heroica haza帽a
de gobernar al 馃實.
Dorita.
En el duelo
contra el dolor,
a煤n saliendo triunfador,
nunca ileso.
Cicatrices
en el cuerpo y alma.
Dorita.
Que ya no sabe a pueblo,
ni a espliego,
ni a trillos en verano.
Ni a pareja de bueyes arando.
Ni a ciruelas " Cojon de fraile".
¡Qui茅n te ha visto
y quien te ve!.
Que no es lavado de cara
sino cirug铆a injertada.
¿D贸nde el lobo de F茅lix?.
¿Y si ahora contemplara
a la sangre del ganado derramada?.
¿Y qui茅n salvar谩 al labriego,
guardi谩n de nuestros bosques,
de las garras descarnadas
de esta civilizaci贸n
criada para el ocio?.
¿D贸nde qued贸 el sacrificio
de unos padres entregados
qu茅 su mayor alegr铆a
parir universitarios?.
¡Qu茅 hay avances,
no lo dudo!
Mujeres de aquel entonces afirmaban
qu茅 mejor ser tripa de burra
para no ser siempre montadas.
De acero.
Arado romano
con la asadura colgando.
Haciendo honor al cantar:
" En la ventana soy dama,
en la casa soy se帽ora,
en la cocina criada,
en el campo labradora.
Digamos con Machado:
"¿A d贸nde el camino ir谩,
a d贸nde el camino ir谩?.
Dorita.
Y son esas mentes,
esas mentes claras
que a algunos deslumbran,
qu茅 son apartadas.
Seguro...
por est煤pidos miedos
de que al ser tocadas.
Fr谩giles.
Delicadas.
No resistan
esas manos toscas
que amasan la tierra.
Estando en el ocre
se olvidan del viento,
del azul del cielo,
del alba.....
que en pedazos
rompe lo negro.
En un grito de esperanza
estalla.
Dorita.
En el realismo m谩gico
de la mentira.
En la otra cara....
la verdad m谩s pura,
clara y dura.
Dorita.
Tan fr谩gil.
Tan delicada ella.
Va dej谩ndonos caer
lo mejor
de lo vivido.
Al asalto,
cuando menos te lo esper谩s,
comienza el chorreo.
De no plantarla cara,
De no saber frenarla,
te atormenta y aniquila.
Despu茅s.....
mansamente retrocede.
Dorita.
Ante los a ojos
del abismo,
aparece el oso
goloso por la vida.
No permitas
que se te escape.
Dorita.
En las redes,
como el botica,
Se encuentra de todo.
Para nada analfabetos.
Se percibe el latir
de mujeres y hombres
con cultura y de gran val铆a.
Porque....
¿Qu茅 es la cultura?.
Dorita.
Juegos de cartas
con baraja espa帽ola.
Delicias de la infancia
en los largos inviernos de monta帽a.
La Brisca,las Siete y media,
el Burro,el Cinquillo.
Los domingos los hombres
al Subastado,al Tute,
al Tute perrero y al Mus.
En los comedores,
en grupos de cuatro.
Alg煤n d铆scolo
buscaba otro pueblo.
Las mujeres,a parte,
a la Brisca.
Pasi贸n.
Carne en el asador.
Un buen d铆a,
se calienta la Casilda,
se enzarza con la Angelita,
la agarra de los pelos
y la arrastra por el suelo.
Sonoro.
Retumbando a煤n sigue
y no como leyenda ,
en el lugar.
En Navidad,
en familia,
al Subastado.
Mi hermano y amigos,
nunca fui invitada
y no ser铆a por intentarlo,
al Mus.
Tal vez de las cartas naci贸 el refr谩n:
"En la mesa y en el juego
se conoce al caballero".
Dorita.
Yo busco
mi Sol....
m谩s all谩 de las estrellas.
En otra dimensi贸n.
Aunque parezca mentira,
de vez en cuando
me muestra su esplendor.
Que se me escapa
entre los dedos
sin poderlo retener.
Dorita.
Tiene el alma rincones
donde ...
de vez en cuando uno visita.
Queriendo encontrar
respuestas
a lo que pudiendo ser
nunca fue,
ni en esta dimensi贸n ser谩.
Sentenciado.
De nada sirve la nostalgia.
+.....
uno busca respuestas
con la falsa ilusi贸n de encontrarlas.
Dorita.
Perder la esperanza
de llegar a conocer
una vida arrebatada.....
S铆,
sentimiento amargo.
Dorita.
El viento
le ha echado un 贸rdago a la grande
al mar.
No ha dicho no.
Se deja llevar.
Se despliega toda entera.
Redobles gitanos
estremeciendo el alma.
Repiqueteos
cayendo sobre el tablado
con autoridad.
¡Ay las lagarteranas!
¡Como disfrutar铆an contemplando
a su trabajo de a帽os
desplegado en cada instante
de este d铆a!.
Dorita.
Con los propios
y ajenos
he terminado reconcili谩ndose.
Cuando todo ha sido escupido
crece la verde hierba
con + fuerza,
con m谩s brillo que antes.
Con el subterr谩neo rugido leonino
que nunca da la cara.
Ni se la puedo romper,
ni s茅
por donde anda.
Con ese,o esos,
tengo cuentas pendientes.
Dorita.
Andan ,
entre l铆neas,
los pajarillos
intercambiando
sus nuevos trinos y canciones.
Melod铆as
que ya exist铆an
antes de que la Tierra 馃實
fuera creada.
Dorita.
No por casualidad
me encuentro
como en la gloria.....
"ese Sol Espa帽ol".
T贸pico o no t贸pico....
pues eso.
Dorita.
Os hab茅is impuesto,
en el barrio,
como una piedra en el zapato.
Que molesta
dando guerra.
Me paro sobre el solado,
me descalzo y busco
donde est谩 la pu帽etera
que me anda haciendo
tanto da帽o.
Lo mismo ocurre
con vosotros.
Todos andan alarmados.
Con osad铆a y el descaro
hab茅is atropellado
a propietarios y extra帽os.
Pues nada,
con esta manera obtusa
de machacar,
de alterar la vida en nuestro refugio y descanso,
tenerlo por seguro
que m谩s tarde o m谩s temprano
tendr茅is que ir dando cuenta
de todo lo acontecido.
Y tal vez un buen d铆a encontraros
en un lugar no elegido.
Dorita.
De eso vas.
¿Qui茅n te cont贸
que lo eres?.
Y...
¿Qui茅n te dijo
que quer铆amos por t铆
ser salvados?.
Te enga帽aron.
Dorita.
Con cristales rotos,
el universo fabrica
copas de sublime transparencia
para recoger el agua
de los manantiales
que transcurren
por las altas monta帽as.
Dorita.