Y así de repente
un flash.
De ninguna parte
o de un lugar
de algún reino imaginario
creado
por una mente lúcida
que un buen día
tuvo el genial acierto
de poner en acción
una potente energía.
Y así llegó.
Yo lo vi.
Comprendo que no me creas.
No te juzgo.
Pero llegó.
No me fue dada la lucidez
de hacer preguntas.
Así me quedo,
con el regusto de lo contemplando
qué resultó ser
inconcluso.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario