Ya no miro
al mar.....
el bosque tiene
la vereda
florida.
Dorita....
La lluvia al árbol...
un cuento
le contó.
Este...extendiendo
sus brazos....
abrazarla
pretendió.
La timidez
y el silencio...
de sus manos se escurrió.
Dorita.
Sobre el cristal,
la lluvia abre surcos,
se afana.
Mujer pulcra,
curiosa....
bajando
sus misteriosos dedos,
va dejando
mil regueros.
Dorita.
Descendí...
hasta el pozo.
Alcé la niña
gimiendo.
La tengo
entre mis brazos.
La acaricio,
la cobijo.
Allí la encontré....
tan presa,
tan sola,
tan indefensa......
Traspasada de dolor,
rota......
por el desaliento.
Ya se produjo
el milagro.
Ya la tengo
en mi regazo.
Dorita.
Después
de una entrega,
toda, entera,
sin reparar
sin sabores....
cuando ya nada
se espera....
aparecen
rosas rojas.....
regalando
la excelencia,
pero dejando...
punzadas
de sus espinas.
Dorita...
La Peña
no está pelada....
sino
muy bien habitada.
Desde su atalaya,
se embebe
con la bahía.
Peña alegre
que disfruta
contemplando.
Peña que,
año tras año,
con los niños y niñas
siempre anda jugando.
Dorita...
Junta
la hoja roja.....
su cuerpo
junto al rocío.
En unión
con la tierra
y el tiempo
que así lo pide......
Se transmuta
en filigranas,
en poesía.
Antes de alcanzar
el cenit......
donde, ya , no hay queja,
donde todo se olvida.
Dorita.
Gotas
sobre tierra herida.
Lengua de perro
sobre la carne.
Lucero
en la noche oscura.
La campana
de la ermita.
El romero
en la montaña.
Dorita.
San Miguel,
el arcángel,
arrópanos
con tus alas.
De arco iris
vestido,
espada de luz
en mano.
Paséate
sobre el mar.
Danos
confianza
y PAZ.
Dorita.
Mucho renegué
de mi palabra....
por ser malentendida.
Hoy....
me redime....
otorgándome....
la condición de libre.
Dorita.
Borrones y garabatos
en el cielo.
En la rebotica.....
la gran belleza.
Dorita.
De donde
esa prisa
por alcanzar lo,
hoy, prohibido?.
Como si no hubiera tiempo
para gozar.
Siempre sobra tiempo
para lo que ha de ser.
Adentrarse, con voracidad,
en lo vedado...
deja....
el espíritu reseco
y amargura
en la boca
de por vida.
Dorita.
Arrebatadora.
Fuerte.
Intensa.
Decidida.
Madre......
que reprendiendo
regala
y se entrega.
Canción profunda
de alma doliente.
Llanto amoroso
que tras la reprimenda
solo espera......
una estrella
que marque el surco
donde la semilla
crezca.
Dorita.
Arrebatadora.
Fuerte.
Intensa.
Decidida.
Madre....
que reprendiendo
regala,
se entrega.
Canción profunda
de alma doliente.
Llanto amoroso
que tras la reprimenda.....
solo espera
una estrella,
que marque el surco.....
donde la semilla
crezca.
Dorita.
En los cristales ......
la lluvia deja
diamantes,
perlas,
zafiros
y circonitas.
La luz regala...
belleza que hiere.
Dorita.
la mañana
juega
con sus pensamientos.
Los tristes
a viajar...
sobre las olas del mar.
Como por azar
se encuentra...
con los cerezos en flor.
por tratarse
del pensar....
logra la primavera...
representar.
Cerezas rojas
y hojas verdes....
al corro
quieren bailar.
Dorita.
La luna....
Se sabe fría.
Siente miradas.
Tal vez.....
se siente admirada.
pero....
Nadie se acerca
para el abrazo.
Está...
tan sola!.
Quisiera...
entenderse con los humanos.
Los que dicen gozar
de su hermosura,
de su grandeza.....
de su facultad
de romper
la noche oscura....
Abriéndose
con firmeza.---
No permitiendo
la entrada
de la tristeza.
Dorita.
Los árboles,
del jardín,
están de fiesta.
Sus ojos,
se han hecho
grandes,
entre las hojas
resecas.
Sus raíces
se refrescan.
Los gusanos....
salen y entran,
en la tierra,
celebrando
el agua fresca.
Dorita.
Días lluviosos.
Monotonía.
El amanecer...
lleva de la mano
al atardecer.
Al alma,
si se le deja,
busca la nostalgia,
la tristeza,
el dolor.
Empuja....
quiere hacerse presente,
manifestarse.
En ocasiones el hombre....
se mimetiza,
empatiza.
Dorita.
Los árboles
van diciéndonos
que quieren
dormir.
Van dejando
caer...
sus ropajes.
Han trabajado
tan bien....
que bien merecido
tiene.....
un largo,
un merecido descanso.
Arte...
en el desvestirse.
Mil y un colores.
Mil y una formas....
preparando...
sus mil y una noches.
Dorita.
Lleva dentro
la ensoñación.
Guarda
todos los secretos.
Pinceladas
de dulzura,
de ternura.
Al llegar
de la mano de la niebla...
la Peña se transforma,
se transfigura...
en la bella Mujer
de los siete velos.
La imaginación
se engolfa,
se regodea...
creando nuevas imágenes,
nuevos paisajes...
más allá...
de los conocidos anclajes.
Dorita.
La lluvia
y el sol
se afanan
en su quehacer.
La lluvia...
besar la tierra
quería.
El sol
solo brillar
pretendía.
En este
toma y daca...
se presentó
un nuevo día.
Una lluvia Franciscana
que, al no ser sonoro,
pasa desapercibida.
Y....
Un sol...
que con timidez
pero elegancia
sale a la pasarela
vestido
de gasas blancas.
Dorita.
Me gustaría
mandaros
otra imagen.
Llena de luz,
llena de color.
Esto nos ofrece
el día.
Día...
en el que los niños
comienzan,
verdaderamente,
su tarea.
Parece que el Universo...
sintiendo,
sufriendo
lo que pasa...
no quiere vivir
el día de hoy
en discordancia.
Presenta
su empatía.
A la altura
de las circunstancias.
Nos expone
esta imagen...
tristona,
descolorida.
Dorita.
Tarea árida,
solitaria.
Intentando morar
en lo que creo.
Campana
que no encuentra
resonancia.
Ni eco
devolviendo
su latido.
Me miro,
frente a frente,
en el espejo,
intentando descubrir
lo verdadero.
En paz...
con el golpe de la sangre
que corre
por mis venas.
Llena de errores
y de aciertos
vivo,
esta vida
que me ha tocado
en suerte,
con fuerza
y con esmero.
Dorita.
Te quiero.
Novio.
Idilio.
Imaginario.
Fantasía.
Todos los intentos
de volver
a tí,
a tus brazos,
a mi cuna.....
me han sido
negados.
No he perdido
la inocencia.
Enfermedad congénita.
No puede ser
curada.
Aún espero....
que este eterno...
amor platónico...
pueda transformarse.....
durante días,
por temporadas...
en real,
en palpable,
en correspondido,
en verdadero.
Dorita.
No sé...
si es tarde
o temprano.
Solo sé...
que este tiempo lo vivo...
como no lo viví
antaño.
En las veredas veo
anchos caminos.
Caminos que tal vez van
a ninguna parte.
Y que más da.
He llegado,
estoy aquí
y te quiero.
Dorita.
En lo que tú y yo
bien sabemos.
Y que el resto...
no quiere oír de ello.
Estamos donde estamos...
porque , hoy, los ojos
lejos de mirar a la luna
o mirarse en otros ojos.....
miran
hacía otra parte.
Seguimos ...
tú y yo,
mano a mano,
codo a codo.
Charlando,
jugando.
Más Quijotes
que Sanchos.
Reiteradamente
se nos ha dicho...
que el trabajo que hacemos...
no nos pertenece.....
Que la batalla...
final...
la tenemos perdida.
Son tantas las horas
y los años...
que a fuerza de resistencia
y de costumbre....
aquí seguimos....
esperando
no morir en el intento.
Ya nuestra vida
es un milagro.
El propósito de liquidarnos
no ha faltado.
Pero...
Ya que vivimos
de milagro....
aún nos queda la esperanza
de otro milagro.....
el que nos permita vivir
como cualquiera.
Dorita.
MUJER...
buena
que arropara a otra,
que un día...
el suicidio...
intentara.
Ambas..
compartieron
un destino.
Ser a su vez,
auxiliadas,
arropadas..
por una Santa,
ermitaña,
solitaria.
Una tercera
que evitara......
la muerte de un esposo
y diera cobijo
y sanara...
un corazón...
herido.
Dorita.
Lo sorprendente
es que esto...
dura.
Sigues mirándome,
escrutándome....
con la misma energía
que el primer día.
Dorita.
tanto,
tanto...
con alegría,
con brillo
en tus ojos.....
Me cuesta entender
que es lo que ves.....
Seguro...
que algo
que ni siquiera yo veo.
Dorita.
Sintiendo
que ves en mí...
todos los cielos.
Estando , siempre,
en tus pensamientos.
Sabiendo,
que por mí,
tú bebes todos
los vientos.
Dorita.
Me niego
al pesimismo.
Imposible....
después de ver
al Sol salir.
Sentir...
las miradas cómplices
del vecindario....
tomando el café,
cada mañana.
El vibrar de mi cuerpo...
al contemplar...
este cielo, hoy,
aborregado.
No sé bien...
porque pasa
lo que pasa...
Y si lo sé.......
me niego a engancharme...
a semejantes
pensamientos.
Vivo con la ilusión...
de poner semillas
en el campo
y un día..
cultivar
un huerto.
Dorita.
Dos hombres...
Grandes
vieron la luz
en el 20.
Delibes.....
el amante
de los pueblos.
Del latir
de la mañana.
De la bonita
Milana.
De la niebla,
del rocio....
Del Príncipe Destronado
y los Santos Inocentes.
Que decir...
De Benedetti...
El del AMOR...
con mayúsculas.
Que detesta
lo breve,
lo caduco.
Y siguiendo a
Saint Exupéry...
Se quedó con...
"Quién le cubrió
del frío,
le cobijó
ante el miedo,
le cuidó del mal
y todo ello sucedió...
en un abrazo".
Dorita.
no he llegado
a la hora,
a darle
la bienvenida
al sol.
Al acudir
al lugar,
en señal de protesta,
los gorriones
han enmudecido
y los caracoles
desaparecido.
Dorita.....
Con su luz
y calor.
Lo celebra el gorrión
y también
el caracol.
Y a este gran
acontecimiento
nos unimos
tú y yo.
Dorita.
En el leer
no está
toda respuesta.
Ni en el plantar
los árboles
con mimo.
Ni tampoco
en ese empeño mio,
de expresar
lo que siento,
lo que pienso
en cada verso.
Ya lo sé.....
pero todo ello
me ilusiona.
Al leer.....
hay frases,
palabras
que acarician,
otras rascan,
me golpean.
Todas ellas....
me transforman.
El sentir la tierra
entre las manos...
es más que un placer....
porque es bendita
y bondadosa.
Dándole poco...
ella se prodiga.
Y.......
me hace bien.
Y la poesía....
que decir de la poesía,
solo...
que es mi amiga.
Sin ella,yo,
no viviría.
Dorita.
No es fácil
vivir.
Escribir
tu historia,
sobre el papel,
sin borrones...
más de una vez...
tarea
casi imposible.
De todo ello
no escapar,
no irse
pronto a la mar.
Resistir,
sí,
resistir.
Después de sufrir,
después
del vinagre beber
y la herida
cicatrizar.....
Cada día,
cada instante...
es un nuevo renacer.
Después
de perderlo todo....
ya no hay nada
que perder.
Y al final de lo vivido
llega....
un gran renacer.
Dorita.
No estás.
Estás.
No te veo.
Te siento.
Quisiera
estar más.
No puedo.
Ello....
me ha sido
impuesto.
Difícil
de explicar
este consentimiento.
Lo hago
en libertad.
O tal vez no....
que sé yo..
Paradoja sí.
Inconsecuencia,
incoherencia,
incongruencia..no.
La vida,
sus renglones.
Las frases,
las oraciones.
Difícil todo ello
de entender.
Dorita.
Por lo alto
de la Peña.....
llega Pegaso,
el caballo.
Trae....
perlas Australianas.
Las mejores Azucenas
regaladas
por Abril.
Y...
El capricho de los dioses....
un Goleta
Bergantín.
Dorita.
La noche
calla.
El limonero....
va en busca
del gran lucero.
Los soñolientos pinos,
en sus perpetuos
sueños,
ya ven
el agua cayendo.
Cuando
la luna se escapa...
y el rocío
se va yendo...
despiertan
los pajarillos
al naranjal.
Dorita.
Gratuita
es la queja...
que culpabiliza
al viento,
a la lluvia...
y hasta el sol
que adereza
el color.
El trabajo,
el sosiego,
el contemplar y el silencio....
también
gratuitos son
y no dañan el corazón.
Dorita.
El vivir
en l a Reyerta...
no es óbice,
no es escollo....
para evitar
que sea este nombre
quien dirija
nuestras vidas.
Dorita.
Me quedo
con el corazón
de hoy.
No el de la escuela.
El de la escuela
era puro,
íntegro,
transparente....
Imposible
volver a él.
El de ahora
más pulido,
más trabajado,
y más dolido.
Más.....
siente y goza
con fuerza,
con ímpetu,
con poesía
y con pasión.
Dorita.
Al horizonte,
no llega
la ira
derramada.
Ni la sed,
de venganza,
insatisfecha.
En el horizonte....
allá,
a lo lejos...
se unen
cielo y tierra,
en un abrazo,
en un beso.
Dorita.
hay cielos,
hay mares...
que viven
en ojos azules.
En tardes,
de inocentes veranos,
la brisa,
el agua...
los torna
en cándidos,
en puros añiles.
Hay otros ojos...
que reflejan....
almas viejas.
Tristes espectros.
Exponen.....
pasados,
pasiones....
que dejaron una huella....
indefinida...
entre líquida y sólida.
Entre la vida
y la muerte.
Un día,
su reloj parado,
dió paso....
a otro dia....
sin prisa,
ni espera.
Sin gozo,
ni llanto
Sin aguardar....
a ningún evento
que rompa
el encanto.
Dorita.