La lluvia
y el sol
se afanan
en su quehacer.
La lluvia...
besar la tierra
quería.
El sol
solo brillar
pretendía.
En este
toma y daca...
se presentó
un nuevo día.
Una lluvia Franciscana
que, al no ser sonoro,
pasa desapercibida.
Y....
Un sol...
que con timidez
pero elegancia
sale a la pasarela
vestido
de gasas blancas.
Dorita.
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