Lleva dentro
la ensoñación.
Guarda
todos los secretos.
Pinceladas
de dulzura,
de ternura.
Al llegar
de la mano de la niebla...
la Peña se transforma,
se transfigura...
en la bella Mujer
de los siete velos.
La imaginación
se engolfa,
se regodea...
creando nuevas imágenes,
nuevos paisajes...
más allá...
de los conocidos anclajes.
Dorita.
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