Benditos
los que despiertan
sin dolor.
Dorita.
Andan los mirlos
picoteando
sobre el césped.
Ajenos a las tormentas,
sin miedo al pedrisco.
Al pie de la montaña,
siguen los grajos gozando
de esta mañana
templada de primavera.
Lejos los tiempos
cuando los pájaros
huían de los humanos.
A mí paso por la campa,
ni siquiera los gorriones
alzan su mirada.
Dorita.
Salió a pasear
la sonrisa
en busca de la alegría.
El día estaba lluvioso,
la tormenta amenazaba.
No quería
bajo un árbol refugiarse
por si un rayo
la rajaba.
Estando en verano,
de ninguna manera
un catarro asegurado.
Sola en la pradera,
se acercó a un acantilado.
Allá a lo lejos,
sobre ese lugar
donde el cielo
a la tierra besa ...
justo allí
un arcoiris gigante
en un mar embravecido.
Sintió las caricias
y un abrazo
que la dejó sin sentido.
Dorita.
Domino
la sonrisa.
Me ha sido dada
como el aire
que me respira.
Otra cosa es el silencio.
Ni a solas
lo manejo.
En la profunda serenidad
va mi mente,
metique,
a jeringarlo todo.
Dorita.
Independiente.
No manejable
No admite chantajes.
Lo da todo.
No espera nada.
No necesita nada.
Huye de las ataduras.
Amante del vuelo.
Compañero del aire.
En todo y en todos.
No se ve.
Pocas veces se reconoce.
Dorita.
!Eres fuerte!.
Más de lo que jamás
hubiera pensado.
Resistí
vuestros embistes
y aquí estoy....
vivita y coleando.
Dorita.
Pareciera que,al final ,
la primavera
se ha reconciliado con esta tierra.
Ha hecho acto de presencia
con maestría,deslumbrando.
Ya sé que estamos en verano.
Es que no la habíamos olido.
Dorita.
Probablemente
tengamos que amar hoy
más que nunca apresuradamente,
como si no existiese un mañana.
Dorita.
Una niña aventurera
mirando por la ventana.
Ayudando a un caracol
a subir
sus cuernos al Sol.
A la mariposa graciosa
a posarse sobre una rosa.
Y como goza con las hojas
bailando y alborotadas.
En esto,
de sopetón,
la maestra la despierta
de su ensueño.
Con una rara pregunta
sobre una niña
que al parecer
en el libro aparecía.
Se le apretaron los labios,
sus ojos se hicieron grandes
y sólo quería llorar.
La Seño
al ver las gotas saltar
solo la dió por decir:
¿Y qué pasó?.
Que el caracol está solo,
la mariposa sangra
y las hojas
me andan esperando.
Carcajada general
en esta clase sin igual.
Dorita.
Ante mi insistencia,
en un sueño
me llevaste a coger manzanas.
Hablándome
de antiguos glaciares.
No cabe la menor duda.
Los antiguos glaciares
fueron reales
en mi última excursión.
Allí me lo explicaron,
lo desconocía.
La multitud de mariposas,
entre mis piernas,
me lo confirmaron.
Vinieron directas a mí,
no al resto.
Sin escapatoria.
Dorita.
Para vivir en sociedad
la justicia
está
por encima de la bondad.
Sin ella
todo está perdido.
Quienes juegan con ella
pirómanos destructores.
Dorita.
De sus estalactitas
cayendo
lágrimas azules
teñidas
de pena negra.
Lo que nunca debiera haber sido
y allí
andaba
aconteciendo.
Dorita.
En su soledad
juegan
un desconcertante juego
que entre la niebla
y el aliento del aire
se torna
en dulzura ,caricias y santidad.
Dorita.
Allá
la rosa celosa
de los excelsos colores
de la malva
ha logrado
que esta última generosa
la haga participar
del rubor
de enamoradas.
Pues son las privilegiadas
del paraíso en la 🌎
que quiso el cielo dejar
en este enclave divino
que el agua transforma
en vino
y que Soba se hace llamar.
Dorita.
Es de lo más puñetero
llevar prendidos
recuerdos
que nunca fueron.
Alguien rompió el papel,
donde un día
pudieron ser escritos.
Aparecen claros,
bellos y hasta estrellados .
Que la noche se los lleve.
Entre la niebla,
sobre el mar llegaron.
Dorita.
Te doy
la mejor de mis sonrisas
por un apretado abrazo.
El verde delas estrellas,
el naranja de los montes.
Haré que la luna corra
sobre la grupa del río.
Al amanecer,
quédate amor mío.
El día no tiene prisa
y la mañana es muy larga.
Quédate,
no quiero sufrir de añoranza.
Dorita.
Y no se te ocurrió decir
más que :
"Y mira
como va de guapa
la de Rucandio".
Pues sí.....
y de ahora en adelante
la de Rucandio
se va a intentar poner
aún más guapa.
¿Algún problema?.
Vamos.......
que me pondré
como me venga en gana.
Dorita.
El poder
nubla la mente.
Te impide ver el coche
hasta el mortal
choque de frente.
Dorita.
De gozo,
anda encendida
la alberca.
Agua nueva
que a borbotones brinca.
A su paso,
deja la tierra colmada
de bendiciones.
Sonríen agradecidos
azucenas y gamones.
Dorita.
Si un amigo
se atreve a reprenderte,
tenlo en cuenta.
Los otros
actuarán con crueldad,
con palabras o hechos.
Dorita.
Te traicionó.
Perdonaste.
Te la jugaste.
Perdiste.
Acarreaste,de por vida,
con las consecuencias.
Jamás una sola queja.
Era de tu sangre 🩸.
Con la otra parte,
quejas.
Menos pronto a perdonar.
Dorita.
Meten sus narices
en todo.
Confunden
olores con sabores.
Imaginan....
enormes sinsabores.
Se lanzan al ataque
creyéndose salvadores.
Provocan tal caos
entre los afectados por sus tropelías
que uno acaba por decir
que Dios me libre
de semejantes metiches.
Dorita.
Dorita.
Tanto hacerlo,
el fango anda devorando al fango.
Si lo permitimos,
todos enfangados.
Dorita.
Se enamoró un Andaluz,
de una mujer de Castilla .
Tuvo el firmamento a bien
que una noche de luna llena
apareciera en la Tierra.
Dorita.
No son aceptados.
No caen bien .
Producen rechazo.
Se responde tarde
pero con contundencia.
Somos así.
Se suele dejar pasar el tiempo.
No por eso
tendrán el poder "for ever".
Viven en un craso error.
Al final, implacables con ellos.
Los españoles amamos la libertad.
Dorita.
Sigo sintiendo el aliento
de nuestra vieja
y joven España.
Aire fresco.
Perfume
de alhelí y azucena.
Roble escondido
que al paso
te propone
un baile contigo.
Dorita.
Que una estupidez
se ponga de moda
pase,
pero que un montón de estupideces
estén de moda
hace que nos sintamos
indefensos e impotentes.
Dorita.
Terrible...
Al que va de paso,
escopetazo.
Tenía el sentido
de tratar mejor a los locales
que a los que aparecían
esporádicamente por la zona.
Esos resquicios.....
que han quedado en el subconsciente
colectivo.
Desconfianza
de los que llegan de otros lugares.
Dorita.
Quien
lo demoniza,
quien
se aferra a estructuras pasadas
endiosándolas,
viendo en ellas lo único e irrepetible,
condenados al fracaso.
Galopa la vida,
cabalga en el aire
a golpe de violentas ráfagas.
Solo queda
vivir con los ojos bien abiertos
y....... degustar
estos tiempos.
Dorita.
En tu caso no.
Que nadie me lo pida.
No es que no pueda,
es que no quiero.
He perdonado casi todo.
El sembrar la duda
y denunciado de lo más sagrado
de mi persona...
y ya no digo +.
Eso no.
Y es que además.... persistente.
Esa tu mirada insinuando mi locura
y no en aquellos tiempos
que quien enajenada llamabais
logró salvar nuestros trescientos árboles
protegiendo nuestra salud.
No ,no , hace bien poco....
es decir reincidente.
Te lo ganaste a conciencia.
No te perdono.
Dorita.
Tan frágiles,
tan indefensos,
como cualquiera de nosotros
en este tormentoso mar.
Solo nos queda,
sobre su superficie andar.
Dorita.
No necesité
transformarme en mariposa
para que las demás orugas
dijeran que era rara.
Siendo oruga
el resto de las orugas
aseveraban
que era rara.
Dorita.
Procuro
mantenerlo a raya.
Ya se encarga él
de reivindicarse y liármelas
en cuanto me descuido.
Dorita.
Cada día
tú me creas.
Recreándome
con esos ojos
que a más allá de las estrellas
andan gritando
que el nuevo día me ha parido
para que tú
me contemples.
Dorita.
Aquí,
en nuestro país,
proliferan
como avispas
saliendo de avispero.
Pero de las asiáticas.
De esas que andan
causando estragos.
Dorita.
Sus amores........
¡Tan tortuosos!.
Cualquiera diría......
Las espadas volando.
Cuando la vida
se vuelve pindia
y el peligro se presiente
las raíces
con fuerza se entremezclan.
El árbol
la tempestad resiste.
Dorita.
Me ha jugado
muy malas pasadas.
Para nada considero
superior al hombre
por la palabra.
La usa
de forma garrafal.
Dorita.
Sabes que algo
te están ocultando
todosssssss...
Te empeñan en encontrar
esa verdad ocultada.
Andas empeñada
en conocer.
No paras de preguntar
a otros,no a los que lo ocultan.
No hay respuesta.
Valora si estás
para lo peor preparada.
Si no es así...alto.
La verdad
te puede llevar a un infierno
difícil de salir.
Cuando llegue el momento,
ella sola y de puntillas
llegará a tí.
Dorita.
La búsqueda desaforada
de la perfección
puede arruinar una vida
y las de los que le acompañan
en este caminar.
Dorita.
A veces,
llamamos maldad
y no lo es.
Sí........
ignorancia
y en ocasiones
enfermedad mental.
Dorita.
No
que me recuerden
como una memorable villana,
nada de eso.
Tan solo quiero
que cuando de aquí me vaya
puedan de mí decir:
"Fue justa y pasó haciendo el bien".
Dorita.
Si no estás preparada,
mejor no conocerla.
Te podría trastornar.
Tiempo llegará
en el que no sólo no te dañe,
sino te haga mucho bien.
Dorita.
Callar,
algunas cosas,
de obligado cumplimiento.
No envenenar el momento.
Todo aquello ya pasó.
Nada bueno en removerlo.
Al final,
el éxito de la vida
seguir viviendo.
Dorita.
De puntillas se acercó.
La vida me negó
lo que más quería.
No acierto a distinguir
si fue capricho
o lo que debiera haber sido
y nunca será.
Dudo.
Como una insondable ironía,
el paraiso me anda mirando a los ojos
con ternura.
Dorita.
Tanto apoderarnos
de lo que no nos pertenece
estamos dejando a la tierra
sucia,esquelética y desnuda.
Dorita.
La mayoría
no lo hace.
De los que lo hacen
muchos se endiosan.
Así qué...
que sé yo que decir ..
de esto del pensar.
Dorita.
Pocas personas
han persistido tanto en sus errores
como el presidente de nuestra urbanización.
Tendría que haber dejado
"el cargo" pasado el año.
Vamos como en cualquier comunidad.
Ha superado los seis
y sin entregar cuentas.
No hay forma.
Considera que nadie
lo puede hacer mejor.
Dorita.
Olvidamos
lo que inconscientemente decidimos,
como buenos supervivientes.
También
aderezamos al gusto
nuestros recuerdos.
Sin estos retoques.
Si nos llegara todo lo vivido,
seria insoportable
nuestra existencia.
Dorita.
Hasta para dar un puñetazo
sobre la mesa,
cuando la situación lo requiere,
se necesita valentía.
Dorita.
Muchos lo hacemos
para evitar el riesgo
de ir rompiendo por ahí
la cara a la gente
y también
para esquivar la locura.
Dorita.
Lo sabemos muy bien,
lo resisten todo.
Por eso nos perdemos
la inmensidad del océano.
No hay forma
de que nos abandonemos
en el mar de nuestra existencia.
Dorita.
Yo también,
harta de tantas historietas,
quisiera guardar silencio.
!No lo consigo!.
Es mi ❌.
Dorita.
Acostarse,
dormir plácidamente
y que al día siguiente....
todo ese carro
de basura y mentiras
hubiera sido sepultado bajo tierra.
Que ya la desfachatez
no estuviera de moda.
Que la risa fuera
santo y seña.
A la tierra 🌍
limpia y radiante
como a una verdadera madre
se la quisiera.
Claro que no es un sentimiento.
Ni un te quiero.
Ni un te adoro.
Ni un te compro un 🦜.
Trasciende más allá
de cualquier problema.
de cualquier situación.
Sale airoso de todo ello.
Dorita.
Solo me hizo
una pregunta:
¿Qué tienes contra mí?.
No había entendido nada.
Tan solo avisos de lo que se fraguaba,
de lo que se le avecinaba.
Nada contra él.
Una inmensa mayoria
le andan buscando,
quieren lincharle.
Triste y descorazonador.
La ceguera
está de moda.
Dorita.
En los asuntos del amor,
un poco de osadía y locura
dan en el clavo.
Si perdiste la ocasión,
si trazaste tu vida
en una otra dirección,
la responsabilidad
pudiera ser un buen camino.
Dorita.
Cuando amas
lo que haces,
el universo entero
se lo toma muy en serio.
Transforma el trabajo
en un divertido juego.
Dorita.
Las palabras destiladas
por la música tejidas.
No falta la rebeldía
de aquellas
que con osadía
bailan a su particular son,
elaborando
una bella canción.
Dorita.
De ello se aprende.
Llega un momento
que decides
que todo eso pase.
Que te gusta el sosiego.
Procuras que no te visite.
Optas por la quietud
de donde nace el éxito.
Dorita.
Un día, de repente,
caes en la cuenta
que eres responsable de tu vida.
Terror.
Como al pajarito
obligado por su madre al primer vuelo.
Después
gozo y libertad.
Dorita.
La luna bajó a la calle
buscando con quien hablar.
Andaba solita en el cielo,
agotada de caminar.
La luna desde lo alto
de un gallardo mozo gitano
le dió por enamorar.
Le cantó dulces canciones
de romero,sal y azahar.
Aquel hombre aceitunado
rendido cayó a sus pies.
Vagaba todas las noches
preso de un amor de hiel.
Era un amor imposible
que acabaría con él.
Pero aquella noche estrellada
de amapolas encarnadas,
nacaradas caracolas,
de alhelí y colibrí.
Quiso el destino
que la luna y el gitano
bailarán por soleares,
cantarán el cante jondo,
se unieran en uno solo.
Y desde entonces
la luna y ese gitano
ya no saben donde viven.
Si en la tierra
o más allá de las estrellas.
Dorita.
En pensamientos pertenezco
a una inmensa minoría.
No se hablar
como la mayoría.
Todo un dilema.
Dorita.
Aquí se encuentra todo.
El cielo y el infierno
con toda clase de matices
y con gran intensidad.
Dorita.
Lo peor
no son las cicatrices.
Marcas de haber luchado.
Lo peor
si la herida sigue supurando.
Dorita.
Enseñando.
Me doy cuenta
de lo peligroso de la escuela.
Menos mal
que no he caído en la cuenta antes.
Hubiera abandonado
esta extraordinaria profesión
que tantas alegrías
me ha regalado.
Dorita.
A pesar de ella
y andar llena de cicatrices,
la vida ha querido
que viva gozando intensamente
de lo que cada día
la vida me regala.
Dorita.
A poco que se sepa
de esta materia,
uno se da cuenta
que podría gastar su vida
en el estudio de los casos
que le rodean.
Dorita.
Yo eso de saber
lo llevo mal.
Sé poco
y tan distorsionado....
que cualquiera se atreve
a abrir el pico.
Dorita.
La verdadera.
La que tiene que ser,
solita se impone.
Anda al poeta persiguiendo
hasta que un buen día
este se rinde
en un sí... quiero.
Dorita.
No importa
quien lo escribió,
que vida llevo.
Solo importa
que entre sus versos
se escapa
una verdad
eterna.
Dorita.
Amigo.
No sé nada de él.
Quedó dentro de mí
rodeado de chistes y bromas.
Aparentemente todo bien.
Su mujer le ponía los cuernos.
Todos lo sabían.
Él lo sabía.
Aparentando nada saber,
cultivaba
la planta de la alegría.
Un día,
tan solo un día,
me contó
lo triste que andaba su corazón.
Dorita.
Y me las doy de valiente.
Me gané a pulso
el que me consideren tesonuda
con la defensa de la Naturaleza.
Y tienen razón.
Pero.....
¿Y el dentista?.
Pánico.
Veintisiete años...
no es nada.
Terror.
Cuando esa boquita
de odontología,
profesora de universidad en Brasil,
me habló
de privilegiada dentadura........
quería besarle y salir corriendo...
pues de eso nada.
Dos endodoncias.
Aún no realizadas.
Armada de valor,
acudiré a la cita.
Dorita.
¡ Me has demostrado
tanto!.
Ya no opongo resistencia.
Estoy desarmada ante tí.
Iré
donde tú me lleves.
Dorita.
Me sentí atada.
No quise ver que lo estaba.
La soga,
apretando mi enrojecida garganta,
logró la lengua
de sus casillas sacar.
Desvarió.
Todo el miedo escapó
con tanta presión
que nada dentro quedó.
Sin él
y sin sus negros pensamientos,
fue la libertad
quién de mi casa tomó posesión
perfumandola de responsabilidad.
Dorita.
Dios
no para de jugar.
Con los números.
Con las letras.
No quiere dejar de jugar
porque Dios
es eternamente joven,
no envejece.
Dorita.
A doce kilómetros de Aguilar.
Me adentré
buscando+ que arte.
Quién sabe qué.
Despoblación.
Nadie.
Ni un alma con quien intercambiar palabras.
Atravesé el primer arco,
casi de medio punto,
con un pequeño estiramiento.
Frente a la puerta cerrada
el demonio se vuelve.
No era el caso.
Pude ver un minúsculo pestillo
a una cadenita engarzado.
Y se abrió.
Cartelito......
Cualquier ayuda
agua del cielo para la reconstrucción.
Antiguo buzón oxidado,
de forma chapucera atado
con descomunal cadena y su 🔓
a una estructura de piedra.
Pequeño y sobrecogedor receptáculo.
Tan solo un altar de piedra.
El envolvente luz y piedra.
Luz la justa
para junto al altar
saborear la gloria.
Dorita.