Ante mi insistencia,
en un sueño
me llevaste a coger manzanas.
Hablándome
de antiguos glaciares.
No cabe la menor duda.
Los antiguos glaciares
fueron reales
en mi última excursión.
Allí me lo explicaron,
lo desconocía.
La multitud de mariposas,
entre mis piernas,
me lo confirmaron.
Vinieron directas a mí,
no al resto.
Sin escapatoria.
Dorita.
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