Esa gran desconocida,
a veces,
se empeña en mostrarte de forma torticera
una realidad
que no existe
con la única intención
de fastidiar,
de hacer daño.
Pretende llevarte al límite.
A ese nefasto punto
dónde nada tiene sentido.
Dónde te ves empequeñecida.
sin fuerzas.
Y hasta pudiera llegar el caso,
como el peor de los nacidos.
Por eso......
vivir alerta,
con la candela prendida
es la más eficaz
tabla de salvación.
Cuando te ve flotar,
sobre las aguas caminar,
se retuerce en retirada....
te deja en Paz.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario