Y son esas mentes,
esas mentes claras
que a algunos deslumbran,
qué son apartadas.
Seguro...
por estúpidos miedos
de que al ser tocadas.
Frágiles.
Delicadas.
No resistan
esas manos toscas
que amasan la tierra.
Estando en el ocre
se olvidan del viento,
del azul del cielo,
del alba.....
que en pedazos
rompe lo negro.
En un grito de esperanza
estalla.
Dorita.
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