La noche
se ha hecho oscura,
sin tener
mi casa sosegada.
Ni por amor
mi alma engolfada.
Sé por ventura
que en mi alma está la luz
que todo lo ilumina,
que todo lo cura.
Fe ciega tengo en ello.
Como no perseveré en el silencio
donde se goza
de la más excelsa hermosura,
estoy áspera y seca .
Solo me queda
confiar en la gratuita gracia
de quien a pesar de los pesares
me ama con locura.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario