lunes, 4 de diciembre de 2023

Las hojas

 Al son del viento y del agua,

siguen bailando.

Las resilentes,

las verdiamarillas,

sobre los cuasidesnudos álamos

se dejan

mecer por las ramas.

Parecen ser acunadas.

Quieren provocar 

un sueño,

antesala

al sueño eterno,

que hagan llevadera la entrega.

El día

se queda triste,

anda lloriqueando.

Dorita.


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