No sabéis
lo que os admiro,
valientes pendientes de la reina
que desafiando el frío
vais colocando estrellas
en mis ojos somnolientos
que arrastrados por los pies ,
de este cuerpo
que empeñado andaba
poniendo resistencia.
Casi me había convencido
de quedarme calentita
bajo una chaqueta
merina
y el café
en la garganta.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario