martes, 7 de febrero de 2023

Compartir

 No es que me casara

con locura enamorada.

Sí con la certeza

de que aquello que a fraguarse comenzaba

no era un capricho,

un antojo,

consecuencia de un fugaz desenfreno.

Fuego de artificio

que con rapidez cae sobre el heno.

Algo serio por ambas partes acordado.

Sinceridad y fidelidad trabajadas.

Las grandes diferencias

hicieron que la vida

nos regalara frecuentes sinsabores;

Más  nuestro camino

por serena cadencia fue marcado.

Absoluto respeto,

siempre nos hemos profesado.

Al final,

deleite compartiendo 

nuestros días.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario