jueves, 16 de febrero de 2023

Corazón petrificado

 En el lecho de un río seco,

vivían todas juntitas

muchas, muchísimas piedras.

Entre ellas una,

un sonrosado y perfecto corazón.

Envidiosas sus vecinas

no paraban de decir

que aquello no era una piedra

sino un corazón real.

Era blanda,

el agua la lograba moldear.

Para resistir la vida,

sobran las blandengues,

emotivas y simplonas.....

como tú.

La bonita piedrecita

se defendía que no era

ni rara ,ni diferente

que era una real piedra 

A las desenfrenadas lenguas

no hay quien las haga parar.

Hete aquí que un buen día,

una mujer solitaria

que por el cauce paseaba

cogiéndola entre sus manos

en su bolso la metió.

No la importó la aventura.

Ni siquiera se preguntó

a donde la llevaría.

La solitaria,ya en su casa,

junto al retrato de su esposo

la posó.

Todo el amor de este mundo

en ese lugar encontró.

No paraba de decirle:

"tú eres el corazón

de quien a mí tanto amó".

Dorita.


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