Amores,
desamores.
El palpitar
de quien con sudor se gana
el pan de cada día.
Sabe
del sentir de la mañana,
del cansancio sosegado
de la tarde.
De las rosas en flor
y de la zarzamora.
Sigue latente,
tomándole el pulso
a nuestra gente.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario