Enojada contempla
los peligrosos enfrentamientos,
cuerpo a cuerpo,
entre los hombres.
Se agita.
Se entristece.
Se acerca a la tierra
besando la arena.
Amor divino
intentando calmar
la ira.
La inquieta
este tiempo sombrío.
Se envuelve en belleza,
se impregna de ella.
Se deja atrapar de la energía,
de la fuerza de los colores.
Dorita.
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