Tras la imagen
una idea.
La mente inquieta,
ávida del séptimo arte,
en ella se recrea.
Con alegría,
da cabida
a un sinfín de personajes.
Fascinada anda,
gozando de tropelías.
Atrapándolas en cajas.
Sintiéndose muy reales,
reclaman protagonismo.
Aparecen con regocijo,
si se les da cobijo.
Entre real y ficticio,
un circo.
Ante tanta confusión,
un campo de batalla.
Nuestro cuerpo ensangrentado
o directamente aniquilado.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario