domingo, 5 de febrero de 2023

Como prueba un botón

 Resultó

que un buen día,

me atreví

a comenzar

la siguiente prueba:

Sabiendo que una vecina,

quien de mi vida nada conocía,

solo por el placer de chismorrear

no cesaba de decir sandeces,

injurias , infamias,

contra mi persona,

al regentar un servicio público

decidí 

comenzar a frecuentar

su establecimiento.

Me hice su cliente.

Dando un paso más

me animé

a excederme en generosidad

siendo con ella derrochona,

compartiendo 

lo especial,

lo fino,

que a mí llegaba.

Me traicionó

de la manera más vil.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario