Pinché el tiempo
en aquel mapa.
Ciruelas rojas colgando
de árbol desangelado,
puesto quien sabe por quién
al final de la vereda.
El de las manzanas de la manteca
riéndose
de los nuevos experimentos.
Allí se quedó
amarillo entero.
Descorazonando
a los que pretendían sustituirlo
por esos jovenzuelos de moda
que gustan de exhibirse
como si no hubiera un mañana.
Hoy he vuelto a pasar
buscando el reencuentro.
Robles,quejigos y encinas
me salieron al encuentro
borrando de un plumazo
mis recuerdos.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario