miércoles, 14 de diciembre de 2022

El guisante y el elefante

 Un elefante

pisó sin querer

a un guisante.

Este sintióse morir.

Se abandonó,

sin esperanza,

a una segura muerte.

Pasó un mes,

pasaron dos,

pasaron tres.

Desafiando presagios

sintió ,en su interior,

la vida.

Y ocurrió

lo sorprendente,

lo alucinante;

aquel diminuto guisante

creció exuberante.

Regaló flores,

salieron guisantes.

La planta vibró radiante.

Dorita.





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